El chasquido mandibular es ese clic o crujido que se oye al abrir la boca, al bostezar o al masticar. Casi siempre nace en la articulación temporomandibular. Es la bisagra situada delante de la oreja que une la mandíbula al cráneo. En muchas personas es indoloro y no indica una lesión. Si se acompaña de dolor, rigidez o bloqueo, el síntoma merece un diagnóstico profesional.
¿Por qué cruje la mandíbula al abrir la boca?
La articulación temporomandibular tiene en su interior un pequeño disco de cartílago. Este disco amortigua el roce entre el cóndilo de la mandíbula y el hueso temporal. A veces se desplaza hacia delante y vuelve a su sitio al abrir la boca, y ese salto produce el clic. Los especialistas lo llaman desplazamiento del disco con reducción. Es la causa más frecuente del ruido.
Otras veces el sonido es más áspero, como si hubiera arena dentro. Ese tipo de crujido suele deberse al desgaste del cartílago o a la artrosis. También influyen la tensión de los músculos masticatorios, los golpes en la cara, una mordida desequilibrada o la costumbre de mascar chicle durante horas.
¿Qué ha observado la investigación sobre el chasquido mandibular?
Una investigación publicada en 2025 evaluó la inyección de toxina botulínica en personas con desplazamiento del disco con reducción. La inyección se aplicó en el músculo pterigoideo lateral, uno de los que tiran del disco hacia delante. Tras el tratamiento se observó una disminución del chasquido y de la sensibilidad articular. El resultado fue similar con las dos técnicas usadas para guiar la aguja.
Aun así, no es la primera opción. Un análisis complementario comparó distintos tratamientos para el chasquido doloroso y apuntó que todavía no hay consenso sobre la terapia más eficaz. Por eso los profesionales suelen empezar por medidas conservadoras. Las inyecciones se reservan para los casos persistentes.

¿Qué relación hay entre el bruxismo y la mandíbula que suena?
El bruxismo es el hábito de apretar o rechinar los dientes. Ocurre sobre todo de noche y en épocas de estrés. Esa fuerza continua sobrecarga los músculos y la articulación, y facilita que el disco pierda su posición. Muchas personas lo descubren por estas señales:
- Dientes desgastados, astillados o más sensibles al frío.
- Dolor de mandíbula o rigidez nada más despertar.
- Dolor de cabeza en las sienes por la mañana.
- Marcas de los dientes en los laterales de la lengua.
Cuando el bruxismo se suma al ruido, el cuadro suele encajar en un trastorno de la ATM. Si quieres profundizar, aquí se explican los síntomas de la disfunción temporomandibular y los ejercicios de fisioterapia que se usan para tratarla.
¿Cuándo el dolor de mandíbula es motivo de consulta?
Un clic aislado y sin molestias no suele necesitar tratamiento. La situación cambia cuando aparecen otros síntomas. Pide cita con el dentista, el médico de familia o un cirujano maxilofacial si notas:
- Dolor de mandíbula que dura más de dos semanas.
- Bloqueo mandibular, es decir, dificultad para abrir o cerrar la boca.
- Dolor que se irradia al oído, la sien o el cuello.
- Cambios en la forma en que encajan los dientes.
- Hinchazón, fiebre o un golpe reciente en la cara.
En la consulta, el diagnóstico es sobre todo clínico. El profesional palpa los músculos, escucha la articulación y mide cuánto abres la boca. Solo en casos dudosos se pide una resonancia magnética para ver la posición del disco.
Cómo aliviar la articulación temporomandibular en casa
La mayoría de los casos mejora con medidas sencillas mantenidas durante varias semanas. Estas son las más recomendadas:
- Dieta blanda unos días, sin bocados grandes, chicle ni alimentos duros como frutos secos o caramelos.
- Calor local durante 15 a 20 minutos sobre el músculo masetero, en la zona de la mejilla.
- Masaje suave en círculos con las yemas de los dedos.
- Ejercicios de apertura controlada frente al espejo, mejor si los enseña un fisioterapeuta.
- Dientes separados y labios juntos durante el día, para no apretar sin darte cuenta.
Si hay bruxismo, el odontólogo puede indicar una férula de descarga nocturna. Protege los dientes y ayuda a relajar la musculatura. En las crisis de dolor a veces se usan antiinflamatorios durante pocos días, siempre con indicación médica.
¿Se puede evitar que el crujido vuelva?
Controlar el estrés, corregir la postura del cuello frente a la pantalla y vigilar el apretamiento diurno reduce la carga sobre el disco articular. El chasquido mandibular sin dolor suele ser benigno. En cambio, un crujido con rigidez, bloqueo o molestias al masticar indica que la articulación necesita una exploración y un plan de fisioterapia o férula.
Este texto tiene un fin exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si tienes dolor persistente en la mandíbula o dudas sobre tus síntomas, acude a tu dentista o a tu médico.








