La diverticulitis es la inflamación o infección de pequeños sacos que pueden formarse en el colon, sobre todo con la edad. Suele causar dolor abdominal, cambios en el tránsito intestinal, fiebre y sensibilidad al tocar el abdomen. Identificar si el cuadro es leve o complicado cambia el enfoque, las pruebas necesarias y el tratamiento.
¿Qué ocurre en el colon cuando aparece diverticulitis?
El colon puede desarrollar divertículos, que son pequeñas bolsas en su pared. Cuando una de esas bolsas se inflama, aparece la diverticulitis. El dolor suele localizarse en la parte inferior izquierda del abdomen, aunque no siempre ocurre igual en todas las personas.
La inflamación puede acompañarse de distensión, náuseas, estreñimiento o diarrea. En cuadros más intensos, también puede haber fiebre, escalofríos o dificultad para tolerar alimentos. Si el proceso progresa, existe riesgo de absceso, perforación, obstrucción o peritonitis, situaciones que requieren atención médica rápida.
¿Qué dice la evidencia reciente sobre el tratamiento?
El tratamiento no es idéntico en todos los casos. Una investigación publicada en 2023 comparó el manejo de la diverticulitis aguda no complicada sin antibióticos frente al uso habitual de antibióticos en pacientes seleccionados. El análisis no observó diferencias claras en reingresos, cirugía urgente ni empeoramiento clínico, lo que apoya decisiones más individualizadas según síntomas, exploración y pruebas de imagen.
Ese hallazgo aparece resumido en resultados similares sin antibióticos en casos no complicados. Esto no significa que los antibióticos hayan dejado de usarse. Significa que, en algunos cuadros leves y bien evaluados, el equipo médico puede optar por observación estrecha, analgesia, hidratación y seguimiento clínico.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes y cuándo preocuparse?
El dolor abdominal es el síntoma más típico, a menudo constante y localizado en el lado izquierdo inferior. Puede empeorar al moverse o al presionar la zona. También son frecuentes la fiebre, la sensación de hinchazón y la alteración del ritmo intestinal.
Conviene buscar valoración médica sin demora si aparece alguno de estos signos:
- fiebre alta o escalofríos persistentes
- vómitos repetidos o incapacidad para beber líquidos
- abdomen muy duro o dolor que aumenta rápido
- sangrado rectal
- mareo, debilidad intensa o desmayo
Si quieres ampliar las señales de alarma, el diagnóstico y las opciones de tratamiento están explicados de forma clara en ese contenido relacionado.
¿Por qué se inflama y qué factores aumentan el riesgo?
La diverticulitis no tiene una sola causa. Suele relacionarse con cambios en la pared intestinal, aumento de la presión dentro del colon, envejecimiento y antecedentes de diverticulosis. También se estudia el papel de la microbiota, la motilidad intestinal y la respuesta inflamatoria local.
Hay factores que se asocian con más riesgo o con peor evolución:
- edad avanzada
- obesidad
- tabaquismo
- sedentarismo
- dieta pobre en fibra
- uso de algunos antiinflamatorios
Estos elementos no explican todos los casos, pero ayudan a entender por qué algunas personas repiten episodios o presentan una inflamación más intensa.
¿Cómo se diagnostica y cuál es el manejo habitual?
El diagnóstico parte de la historia clínica, la exploración y, cuando hace falta, análisis de sangre e imagen. La tomografía computarizada suele ser la prueba más útil para confirmar la inflamación del colon y detectar complicaciones como abscesos o perforación.
El manejo depende de la gravedad. Los casos leves pueden controlarse con reposo relativo, líquidos, analgesia y seguimiento. Si hay fiebre alta, afectación general, absceso o perforación, puede ser necesario ingreso hospitalario, antibióticos, drenaje o cirugía. Tras la fase aguda, revisar hábitos intestinales, fibra, hidratación y actividad física ayuda a reducir nuevas crisis y a vigilar el estado del colon.
La diverticulitis exige distinguir entre inflamación leve y complicaciones que afectan al colon y al abdomen. Dolor localizado, fiebre, cambios en las heces y sensibilidad al tacto son pistas clínicas que orientan el manejo y la necesidad de pruebas de imagen o vigilancia más estrecha.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o tienes dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.









