El potasio ayuda a contrarrestar parte del efecto del sodio. Favorece la eliminación de sodio por la orina, modula la función de los vasos sanguíneos y participa en la actividad eléctrica de músculos y nervios. Si la dieta aporta poco potasio y mucho sodio, el cuerpo tiende a mantener un entorno menos favorable para el control de la presión.
La sal común aporta sodio, pero no potasio. Por eso no basta con mirar solo cuánta sal se añade al cocinar. También importa la presencia de frutas, verduras, legumbres, tubérculos y otros alimentos frescos que aportan este mineral de forma regular.
¿Qué dice la evidencia sobre sodio, potasio y tensión arterial?
Según la revisión sistemática y metaanálisis The impact of baseline potassium intake on the dose-response relation between sodium reduction and blood pressure change, publicada en Journal of Human Hypertension, se analizaron ensayos aleatorizados para evaluar si la respuesta de la presión arterial a la reducción de sodio variaba según la ingesta basal de potasio. En ese trabajo no se identificó una asociación significativa entre el nivel inicial de potasio y la reducción de presión conseguida al bajar el sodio, aunque los autores señalan limitaciones y la necesidad de más estudios con mayor variedad de ingestas. Puedes consultar el estudio aquí: revisión sistemática y metaanálisis sobre sodio, potasio y presión arterial.
En conjunto, la evidencia respalda que reducir el exceso de sodio sigue siendo importante y que un patrón alimentario con buen aporte de potasio puede formar parte de una estrategia dietética más favorable para el control de la presión arterial, pero sin atribuir a ese estudio concreto conclusiones más firmes de las que realmente mostró.

¿Qué alimentos ayudan a aumentar el potasio de forma habitual?
El potasio aparece en muchos alimentos cotidianos, no solo en el plátano. Mantener una ingesta constante suele depender más de la variedad del menú que de un solo producto. Si quieres ubicar opciones concretas, aquí tienes alimentos ricos en potasio para incorporarlos con más frecuencia.
- Frutas como plátano, naranja, melón, kiwi y aguacate.
- Verduras y hortalizas como espinaca, acelga, tomate, calabaza y remolacha.
- Legumbres como lentejas, alubias y garbanzos.
- Tubérculos como patata y boniato.
- Lácteos, yogur natural y algunos frutos secos.
¿Reducir la sal sigue siendo importante?
Sí, porque un exceso de sodio sigue asociado a cifras más altas de presión arterial, sobre todo cuando la dieta se basa en ultraprocesados, embutidos, sopas instantáneas, snacks salados y panes muy cargados de sal. El problema es pensar que todo se resuelve quitando el salero de la mesa.
Reducir sal y aumentar potasio son medidas complementarias. En muchos casos, la mayor parte del sodio no viene de la cocina doméstica, sino de productos envasados. Leer etiquetas y comparar el contenido de sodio por ración puede cambiar bastante la carga diaria.
- Limitar embutidos, salsas comerciales y platos preparados.
- Probar hierbas, ajo, cebolla, limón o pimentón para dar sabor.
- Elegir conservas con menos sal o aclararlas antes de consumirlas.
- Priorizar alimentos frescos frente a opciones ultraprocesadas.
¿Cuándo conviene tener precaución con el potasio?
El potasio no debe aumentarse sin más en todas las personas. Quienes tienen enfermedad renal, usan ciertos diuréticos, toman inhibidores de la ECA, antagonistas de los receptores de angiotensina o presentan alteraciones del ritmo cardiaco pueden necesitar control individual. En estos casos, un exceso también puede ser problemático.
La presión arterial alta se aborda mejor cuando se observa el conjunto de la dieta, la hidratación, el peso corporal, la actividad física y la calidad de los alimentos. Mirar solo la sal deja fuera una pieza clave, el aporte de potasio, que participa en la regulación del sodio, la función muscular y el equilibrio de líquidos que influye en las arterias.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o tienes dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.









