La vitamina B12 suele relacionarse con una ingesta insuficiente, pero después de los 50 años el problema muchas veces está en la absorción intestinal. En esa etapa son más frecuentes la diabetes tipo 2, el reflujo, la gastritis y el uso continuo de fármacos como metformina y omeprazol, dos factores que pueden alterar el aprovechamiento de este nutriente y favorecer un déficit silencioso.
¿Por qué la vitamina B12 baja más a menudo después de los 50?
La vitamina B12 necesita varias etapas para absorberse bien. Primero debe separarse de los alimentos en el estómago, luego unirse al factor intrínseco y finalmente pasar al intestino para su captación. Con la edad, ese proceso puede volverse menos eficiente por menor acidez gástrica, inflamación digestiva o cambios en la mucosa.
La absorción intestinal también se complica cuando coinciden varios factores. No se trata solo de comer carne, pescado, huevos o lácteos. Influyen el estado del estómago, la medicación crónica, la reserva hepática y la presencia de síntomas como cansancio, hormigueo, lengua dolorida o problemas de memoria.
¿Qué muestra la investigación sobre metformina y omeprazol?
Metformina y omeprazol aparecen juntos con frecuencia en personas mayores de 50 años. Una investigación publicada en 2025 observó que, en adultos con diabetes tipo 2, el uso conjunto de metformina e inhibidores de la bomba de protones se asoció con más riesgo de déficit de vitamina B12 que la metformina sola. El hallazgo apunta a un efecto acumulativo sobre la disponibilidad y el aprovechamiento de la vitamina.
En ese análisis, el uso concomitante se relacionó con un mayor riesgo de déficit de vitamina B12 frente a metformina en monoterapia. Esto no significa que toda persona tratada con ambos fármacos vaya a desarrollar carencia, pero sí refuerza la necesidad de vigilar síntomas, duración del tratamiento y controles analíticos.

¿Cómo interfieren estos fármacos en la absorción intestinal?
Metformina puede alterar la captación de vitamina B12 en el intestino, sobre todo cuando se usa durante años o en dosis altas. Omeprazol, por su parte, reduce la acidez del estómago, y esa acidez es útil para liberar la vitamina B12 de las proteínas de los alimentos antes de que llegue a las fases posteriores de absorción.
Si quieres revisar con detalle los signos clínicos y las causas del déficit de B12, conviene fijarse en una idea clave: cuando ambos medicamentos se mantienen mucho tiempo, el efecto no siempre da síntomas inmediatos. Por eso la carencia puede avanzar de forma lenta hasta reflejarse en la analítica o en manifestaciones neurológicas.
¿Qué síntomas y señales merecen atención?
La vitamina B12 participa en la formación de glóbulos rojos y en el funcionamiento del sistema nervioso. Cuando falta, los síntomas pueden ser difusos y confundirse con el envejecimiento o con otras enfermedades. Este es uno de los motivos por los que el déficit pasa desapercibido.
- Cansancio persistente o debilidad sin causa clara.
- Hormigueo en manos o pies.
- Palidez, mareo o falta de aire al esfuerzo.
- Problemas de memoria, concentración o confusión.
- Lengua inflamada, dolor oral o pérdida de apetito.
Otra investigación de 2023 apuntó en la misma línea al observar un aumento pequeño de la probabilidad de déficit con inhibidores de la bomba de protones. El riesgo individual depende de la dosis, del tiempo de uso, de la edad y de otras causas de malabsorción.
¿Quién debería revisar sus niveles y qué preguntas conviene hacer?
Omeprazol y metformina no deben suspenderse por cuenta propia, pero sí justifican una conversación clínica cuando hay tratamiento prolongado. Esto cobra más peso si existe anemia, neuropatía, cirugía digestiva, dieta muy restrictiva o antecedentes de gastritis atrófica.
Antes de la próxima revisión, puede ser útil plantear estas cuestiones:
- Si conviene medir vitamina B12, hemograma o marcadores complementarios.
- Cuánto tiempo llevas tomando metformina u omeprazol y en qué dosis.
- Si los síntomas neurológicos o el cansancio podrían relacionarse con una carencia.
- Si hace falta ajustar el tratamiento, valorar suplementos o revisar otras causas digestivas.
Lo importante no es solo lo que comes
La absorción intestinal explica por qué un valor bajo de vitamina B12 después de los 50 no siempre empieza en el plato. El estómago, el intestino, la acidez gástrica, el factor intrínseco y ciertos tratamientos prolongados influyen tanto como la dieta. Cuando se combinan metformina, omeprazol y síntomas compatibles, conviene pensar en esta carencia y confirmarla con evaluación clínica y analítica.
Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas síntomas o dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.









