¿Por qué mi cuerpo necesita K2 y no solo K1?
¿Cómo evita el K2 que el calcio “se pierda” en mis arterias?
La vitamina K es conocida principalmente por su papel en la coagulación sanguínea, pero su forma K2 tiene una función completamente distinta y menos conocida: activar las proteínas que impiden que el calcio se deposite en las paredes arteriales. Cuando ese mecanismo falla por déficit de vitamina K2, el calcio que debería ir a los huesos acaba acumulándose en las arterias, endureciéndolas y aumentando el riesgo cardiovascular de forma silenciosa.
Qué diferencia a la vitamina K1 de la K2
Las vitaminas K1 y K2 son estructuralmente similares, pero funcionalmente distintas. La K1, presente en las verduras de hoja verde, actúa principalmente en el hígado y regula la coagulación sanguínea. La K2, presente en alimentos fermentados y en algunas grasas animales, actúa en los tejidos periféricos: los huesos, las arterias y las válvulas cardíacas. Esa diferencia de destino explica por qué una ingesta adecuada de K1 no compensa el déficit de K2 en lo que respecta a la salud vascular.
La K2 existe en varias formas denominadas menaquinonas. La MK-7, obtenida principalmente del natto, el queso fermentado y algunos otros alimentos, tiene una vida media en sangre mucho más larga que la MK-4, lo que la convierte en la forma más relevante desde el punto de vista cardiovascular y la más utilizada en los estudios clínicos.

El mecanismo que protege las arterias: la proteína MGP
La proteína Gla de la matriz, conocida por sus siglas en inglés MGP, es el inhibidor más potente de la calcificación vascular que existe en el organismo. Se sintetiza en las células musculares lisas de las paredes arteriales y actúa como un escudo que impide que el calcio libre en circulación se deposite sobre el tejido vascular. Para funcionar, la MGP necesita ser activada mediante un proceso bioquímico llamado carboxilación, y ese proceso depende de la vitamina K2.
Una revisión publicada en la revista JACC Advances en 2023, que analizó el efecto de la suplementación con vitamina K2 y D sobre la calcificación coronaria en hombres, confirmó que los niveles elevados de MGP no carboxilada, el marcador de déficit funcional de vitamina K2, se asocian con una mayor progresión de la calcificación arterial coronaria y mayor riesgo de eventos cardiovasculares. Cuando la vitamina K2 es insuficiente, la MGP permanece inactiva y el calcio se deposita libremente en las paredes vasculares.
Por qué el calcio va a las arterias en lugar de a los huesos
La calcificación arterial no es solo un problema de exceso de calcio en la dieta. Es fundamentalmente un problema de distribución. El organismo necesita que el calcio vaya a los huesos, donde la osteocalcina, otra proteína vitamina K-dependiente, lo incorpora a la matriz ósea. Cuando hay déficit de vitamina K2, tanto la MGP arterial como la osteocalcina ósea permanecen inactivas, con un doble resultado: el calcio no se fija correctamente en el hueso, favoreciendo la osteoporosis, y circula libremente hasta depositarse en las arterias, favoreciendo la arteriosclerosis.
Ese mecanismo explica también por qué las personas que toman anticoagulantes del tipo cumarínico, como la warfarina, que inhiben directamente el efecto de la vitamina K, presentan una arteriosclerosis acelerada y mayor calcificación arterial que las personas que reciben otros tipos de anticoagulantes. Para entender mejor cuáles son las fuentes de vitamina K y cuándo puede estar indicada su suplementación, conviene revisar también las diferencias entre las formas K1 y K2 y sus mecanismos de acción específicos.

Qué dice la evidencia clínica disponible
Los datos disponibles sobre vitamina K2 y salud cardiovascular son prometedores, pero todavía no definitivos en todos los grupos de población.
- Estudios observacionales del Rotterdam Study y otras cohortes europeas encontraron que las personas con mayor ingesta de vitamina K2 tenían significativamente menos calcificación aórtica y menor mortalidad cardiovascular, sin que ese efecto se observara con la vitamina K1.
- Un ensayo clínico aleatorizado en pacientes en hemodiálisis, publicado en 2023, confirmó que la suplementación con MK-7 a dosis elevadas redujo los niveles de MGP no carboxilada, marcador de calcificación vascular, aunque no produjo cambios estadísticamente significativos en la puntuación de calcificación coronaria en ese período de seguimiento.
- Estudios en modelos animales han demostrado que la suplementación con K2 no solo detiene la progresión de la calcificación arterial, sino que puede revertir parcialmente las placas ya calcificadas, un hallazgo pendiente de confirmación en ensayos clínicos humanos de larga duración.
Cuáles son las mejores fuentes de vitamina K2 y cuándo suplementar
La vitamina K2 está presente en varios alimentos habituales, aunque en cantidades variables según el tipo y el proceso de elaboración.
- Natto: la fuente más concentrada disponible. Es soja fermentada de origen japonés que aporta cantidades muy elevadas de MK-7. Su sabor es intenso y puede resultar difícil de incorporar para quien no está acostumbrado.
- Quesos fermentados: gouda, edam y brie contienen cantidades relevantes de MK-4 y otras menaquinonas. Los quesos curados de larga fermentación tienen mayor concentración.
- Huevo y mantequilla de animales criados en pastos: fuentes moderadas de MK-4, la forma de cadena corta de la vitamina K2.
- Chucrut y otros vegetales fermentados: aportan cantidades variables según el proceso de fermentación.
La suplementación con MK-7 puede estar indicada en personas con riesgo cardiovascular elevado, en quienes toman anticoagulantes con supervisión médica previa, en personas con osteoporosis en tratamiento y en quienes tienen una dieta muy baja en alimentos fermentados. Las dosis más estudiadas en ensayos clínicos oscilan entre 90 y 360 microgramos diarios de MK-7. Quienes toman anticoagulantes tipo warfarina deben consultar necesariamente con su médico antes de modificar la ingesta de vitamina K en cualquier forma, ya que puede alterar el efecto del medicamento.
La vitamina K2 no es un sustituto de ningún tratamiento cardiovascular establecido, sino un nutriente con un papel fisiológico específico y relevante que la mayoría de las personas no cubre de forma suficiente con la dieta habitual occidental. Su combinación con vitamina D3, que regula la absorción del calcio, es la estrategia más estudiada para optimizar la distribución del calcio hacia los tejidos donde es útil y alejarlo de donde puede ser perjudicial.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica profesional. Antes de iniciar cualquier suplementación con vitamina K2, especialmente si se toman anticoagulantes u otros medicamentos, consulte con su médico.









