Cuando el agua del estrato córneo baja de un 10% aproximadamente, la capa externa de la piel pierde elasticidad, se agrieta y empieza a descamarse. Eso es la piel seca, que los dermatólogos llaman xerosis. En invierno aparece mucho más por la mezcla de temperaturas bajas, viento y calefacción. Una crema hidratante con los ingredientes adecuados puede ayudar a reducir la tirantez y el picor.
¿Por qué el frío reseca tanto la piel?
El frío reduce la humedad del aire exterior, y la calefacción hace lo mismo dentro de casa. En un ambiente tan seco, el agua de la epidermis se evapora más rápido. Ese proceso se llama pérdida transepidérmica de agua y explica la tirantez que se nota al salir de la ducha.

Además, con temperaturas bajas las glándulas sebáceas producen menos grasa. La barrera cutánea se queda con menos lípidos para sellar la superficie y la piel seca se agrieta con más facilidad. Las zonas más castigadas suelen ser las manos, las espinillas, los codos y los labios. En personas con dermatitis atópica, psoriasis o diabetes, el invierno suele empeorar la descamación.
¿Qué ingredientes tienen más respaldo científico?
Un documento de consenso publicado en 2019 revisó el diagnóstico y el tratamiento de la xerosis. Sus autores concluyeron que la urea es el ingrediente con mejor respaldo para tratar la piel seca. También señalaron que su eficacia aumenta al combinarla con ceramidas y con otros factores naturales de hidratación. Esta molécula forma parte del propio sistema de hidratación de la epidermis, por eso se tolera bien. En los productos de venta libre suele encontrarse entre el 5% y el 10%, concentraciones con efecto hidratante. Por encima del 10% ayuda además a ablandar las escamas gruesas de talones y codos.
La glicerina retiene el agua en la epidermis
La glicerina, también llamada glicerol, es un humectante. Atrae agua y la mantiene en las capas superiores de la piel. Otra investigación en la misma línea, publicada en 2025, indicó que los emolientes con glicerol mejoran la hidratación y reducen la pérdida de agua en la piel atópica. Ese análisis también advirtió que la urea puede irritar a concentraciones altas. Estos son los humectantes que suelen acompañar a la glicerina en las fórmulas:
- Ácido hialurónico, que capta agua en la superficie cutánea.
- Pantenol o provitamina B5, que calma la irritación.
- Ácido láctico en baja concentración, que suaviza la textura áspera.
- Sorbitol, habitual en lociones corporales.
Las ceramidas reconstruyen la barrera cutánea
Las ceramidas son lípidos que actúan como el cemento entre las células del estrato córneo. Suponen cerca de la mitad de los lípidos de esa capa. Con el frío y los lavados frecuentes, su cantidad disminuye. Las cremas que las combinan con colesterol y ácidos grasos imitan la composición natural de la barrera y alivian el picor en pieles reactivas. Si casi cualquier producto provoca escozor, conviene repasar los síntomas de la piel sensible antes de probar fórmulas nuevas.

Qué mirar en la etiqueta antes de comprar
La lista de ingredientes, llamada INCI, aparece ordenada de mayor a menor concentración. Estas pistas ayudan a elegir una crema para los meses fríos:
- Urea en los primeros puestos, con el porcentaje indicado en el envase.
- Ceramide NP, AP o EOP, que son los nombres de las ceramidas en el INCI.
- Glycerin entre los primeros ingredientes.
- Oclusivos como vaselina, manteca de karité o dimeticona, que sellan la hidratación.
- Ausencia de perfume y de alcohol desnaturalizado, que resecan e irritan.
Rutina de invierno para la piel seca y agrietada
Suele recomendarse aplicar la crema sobre la piel todavía húmeda, en los tres minutos siguientes a la ducha. El agua muy caliente arrastra los lípidos de la barrera. Lo ideal es ducharse con agua templada y en menos de diez minutos. Para salir a la calle con frío intenso, unos guantes y una bufanda protegen las manos y la cara del viento.
Una buena ocasión para revisar la etiqueta de la crema corporal es comprobar si lleva urea, glicerina o ceramidas, y si tiene perfume. Algunos profesionales sanitarios orientan hacia fórmulas sin perfume con estos ingredientes, y la pauta concreta de uso depende de cada persona. Si las grietas sangran, pican mucho o no mejoran, conviene pedir cita con el dermatólogo o con el médico de familia.
Este contenido es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si tienes síntomas persistentes o dudas sobre el estado de tu piel, busca atención médica.









