Las transaminasas son enzimas que el hígado usa para transformar aminoácidos. Aparecen en casi cualquier análisis de sangre rutinario. Cuando sus cifras salen marcadas fuera de rango, la primera reacción suele ser de alarma. Saber cuáles son los valores de referencia y qué causas explican la mayoría de las elevaciones ayuda a leer el resultado con calma antes de la consulta médica.
¿Qué son las transaminasas y para qué sirven en el organismo?
Las dos transaminasas que se miden con más frecuencia son la GOT y la GPT. La GOT también se llama AST o aspartato aminotransferasa. La GPT se conoce como ALT o alanina aminotransferasa. Ambas trabajan dentro de las células y pasan a la sangre cuando esas células sufren una lesión o se rompen.
La GPT se concentra sobre todo en los hepatocitos. Por eso se considera el marcador más específico de daño hepático. La GOT, en cambio, también está presente en el corazón, el músculo esquelético y los riñones. Un entrenamiento muy intenso o un golpe muscular pueden elevarla sin que exista ningún problema en el hígado.
¿Qué dice la evidencia científica sobre los límites de la ALT?
Una revisión publicada en 2025 repasó el papel de la ALT, el nombre internacional de la GPT, como herramienta para detectar enfermedades hepáticas crónicas en atención primaria. El trabajo se centra en cómo interpretar los resultados y en qué cifras deben tomarse como límite de normalidad.
Esta cuestión tiene mucho peso en la consulta. Muchas personas con esteatosis o hepatitis crónica presentan cifras solo un poco elevadas, o incluso dentro del rango que marca el laboratorio. Por eso varias sociedades científicas proponen límites más bajos que los clásicos, en torno a 33 U/L en hombres y 25 U/L en mujeres.

¿Cuáles son los valores normales de GOT y GPT en un análisis de sangre?
Los rangos cambian según el laboratorio, la técnica empleada, la edad y el sexo. Como orientación general, en las analíticas que se hacen en España suelen aparecer estas cifras:
- GOT o AST: entre 5 y 40 U/L, aproximadamente.
- ALT: entre 7 y 41 U/L, aproximadamente.
- Cociente AST/ALT: suele estar por debajo de 1. Si supera 2, orienta hacia una lesión por alcohol.
Un resultado que no llega a duplicar el límite superior se considera una elevación leve. Cuando la cifra supera 10 veces el valor normal se habla de elevación marcada. Es típica de la hepatitis aguda, de las intoxicaciones por fármacos o de la falta de riego en el tejido hepático.
¿Por qué pueden subir las enzimas hepáticas?
La mayoría de las elevaciones leves que aparecen en un chequeo tienen causas frecuentes y, en muchos casos, reversibles con cambios de hábitos o de tratamiento:
- Esteatosis hepática metabólica, ligada al sobrepeso, la diabetes tipo 2 y el colesterol alto.
- Consumo habitual de alcohol, incluso en cantidades que la persona considera moderadas.
- Medicamentos como el paracetamol a dosis altas, algunas estatinas, ciertos antibióticos y suplementos de herbolario.
- Hepatitis víricas B y C, que pueden pasar años sin dar síntomas.
- Ejercicio intenso en los días previos a la extracción, que sube sobre todo la GOT.
- Celiaquía y alteraciones de la tiroides, menos frecuentes pero conocidas.
Cada causa deja un patrón distinto en la analítica. Para profundizar en qué significa tener la GPT alta conviene revisar también cómo se trata cada origen. En las elevaciones muy marcadas el escenario cambia. Un análisis complementario de 2023 con más de 3.200 pacientes con cifras superiores a 400 U/L apuntó que la hepatitis isquémica fue la causa más frecuente, con una mortalidad a 30 días del 21,6 %.
Qué hacer si el análisis de sangre muestra cifras elevadas
Ante unas transaminasas altas, el médico de familia suele repetir la analítica en unas semanas. También valora la GGT, la bilirrubina, la fosfatasa alcalina, la serología de hepatitis y una ecografía abdominal. Reducir el alcohol, perder peso si hay sobrepeso y revisar fármacos y suplementos basta en muchos casos de esteatosis para que la ALT vuelva a su rango y el hígado recupere su función. Si la elevación se acompaña de piel amarilla, orina oscura o dolor bajo las costillas derechas, necesitas una valoración urgente.
Este contenido es solo informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si tus resultados salen alterados o tienes síntomas, pide cita con tu médico.









