Algunos cambios visibles en el rostro pueden llamar la atención sobre problemas de salud, pero no todos tienen una relación directa con el corazón. Una de las señales estudiadas es la aparición de pliegues diagonales en el lóbulo de la oreja, conocidos como signo de Frank. Su presencia se ha relacionado en algunas investigaciones con un mayor riesgo cardiovascular, aunque no permite diagnosticar por sí sola un infarto.
¿Qué cambio en la oreja se ha relacionado con el riesgo cardiovascular?
El signo de Frank consiste en un pliegue diagonal que atraviesa el lóbulo de la oreja desde la parte anterior hacia el borde inferior. Puede aparecer en una o en ambas orejas y se observa con mayor frecuencia a medida que aumenta la edad.
Una revisión sistemática y metanálisis publicada en Medicine en 2016 analizó la relación entre este pliegue y la enfermedad coronaria. Los investigadores encontraron una asociación entre el signo de Frank y la enfermedad coronaria, aunque la evidencia no demuestra que el pliegue sea una causa de la enfermedad. Puedes consultar los resultados sobre la asociación entre el pliegue del lóbulo de la oreja y la enfermedad coronaria en PubMed.

¿Por qué podría aparecer este pliegue?
La explicación exacta todavía no está establecida. Una de las hipótesis plantea que los pequeños vasos sanguíneos que irrigan el lóbulo de la oreja podrían reflejar algunos cambios que también afectan a la circulación coronaria.
Otra posibilidad es que el pliegue sea simplemente un marcador asociado al envejecimiento y a factores cardiovasculares que aparecen con mayor frecuencia con la edad. Por eso, el signo de Frank no debe interpretarse como una prueba médica de enfermedad cardíaca.
¿Tener este signo significa que se va a sufrir un infarto?
No. Tener un pliegue en el lóbulo de la oreja no significa que una persona vaya a sufrir un infarto. La asociación observada en estudios poblacionales no permite predecir el riesgo individual con suficiente precisión.
El riesgo cardiovascular se determina considerando factores mucho más importantes, entre ellos la presión arterial, el colesterol, el tabaquismo, la diabetes, el peso corporal, la actividad física y los antecedentes familiares. Una evaluación médica puede integrar estos datos para estimar el riesgo de cada persona.

¿Qué señales del rostro sí pueden acompañar a una emergencia?
El rostro puede mostrar cambios durante algunas emergencias cardiovasculares, pero no existe una característica facial única que permita reconocer un infarto. Los síntomas de alarma suelen estar relacionados con el pecho, la respiración y el estado general.
- Dolor o presión en el pecho que puede extenderse hacia el brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula.
- Falta de aire, incluso en reposo o con un esfuerzo pequeño.
- Sudor frío, náuseas o sensación intensa de malestar.
- Mareo, debilidad repentina o sensación de desmayo.
- Palidez marcada o cambios bruscos en el estado general.
En algunas personas, especialmente mujeres, adultos mayores y personas con diabetes, los síntomas pueden ser menos típicos. Por eso, una molestia nueva e intensa no debe descartarse únicamente porque no exista un dolor torácico clásico.
¿Cómo se puede reducir el riesgo de sufrir un infarto?
La prevención cardiovascular depende principalmente del control de los factores de riesgo conocidos. Un pliegue en la oreja no puede modificarse mediante cremas, masajes o tratamientos estéticos para reducir el riesgo de infarto.
- Controlar periódicamente la presión arterial.
- Conocer los niveles de colesterol y glucosa cuando corresponda.
- No fumar y evitar la exposición habitual al humo del tabaco.
- Realizar actividad física de forma regular.
- Mantener una alimentación equilibrada, con abundantes verduras, frutas, legumbres y cereales integrales.
- Mantener un peso saludable y limitar el consumo excesivo de alcohol.
Si aparece de forma repentina una presión intensa en el pecho, falta de aire, sudor frío, desmayo o dolor que se extiende hacia el brazo o la mandíbula, no hay que esperar a comprobar ninguna señal en el rostro. Es necesario buscar atención médica urgente, porque un infarto requiere tratamiento rápido. Este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación médica.








