Congestión nasal, pérdida del olfato y presión facial durante 12 semanas o más pueden indicar rinosinusitis crónica y requieren una evaluación adecuada.
La rinosinusitis crónica es una de las enfermedades inflamatorias más frecuentes y más infradiagnosticadas en adultos. Se estima que afecta a entre el 5% y el 12% de la población general en Europa, y en España los especialistas en otorrinolaringología la consideran una de las principales causas de consulta. A diferencia de una sinusitis aguda común que se resuelve en pocas semanas, la rinosinusitis crónica implica una inflamación persistente de la mucosa nasal y los senos paranasales durante doce semanas o más, con un impacto real sobre la calidad de vida, el sueño y el rendimiento diario.
Síntomas que definen el cuadro crónico
Para que el cuadro se considere crónico y no una sinusitis aguda recurrente, deben estar presentes al menos dos de los síntomas principales de forma continua durante un mínimo de doce semanas, con o sin períodos de mejoría parcial.
- Obstrucción o congestión nasal: sensación constante de nariz taponada o bloqueada que no cede con los descongestionantes habituales de venta libre.
- Dolor, presión o peso facial: malestar localizado alrededor de los ojos, las mejillas, la frente o el puente de la nariz, que puede intensificarse al inclinarse hacia adelante.
- Reducción o pérdida del olfato: la hiposmia o anosmia es uno de los síntomas más específicos de la rinosinusitis crónica y afecta directamente a la percepción del sabor de los alimentos.
- Secreción nasal espesa: goteo nasal anterior o posterior de aspecto mucopurulento, que puede producir tos crónica por drenaje posnasal.
- Síntomas asociados: fatiga crónica, cefaleas persistentes y sensación de presión en los oídos son frecuentes como consecuencia de la inflamación mantenida.
Una revisión publicada en la revista JAMA en 2023 sobre la carga global de la rinosinusitis crónica confirmó que la pérdida del olfato y la fatiga crónica son los síntomas que más deterioran la calidad de vida en los pacientes, con un impacto comparable al de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica moderada.

Por qué se desarrolla: causas y factores contribuyentes
La rinosinusitis crónica es una enfermedad multifactorial en la que una respuesta inmune desregulada de la mucosa nasal es el mecanismo central, pero distintos factores pueden desencadenarla o mantenerla activa.
- Alergias y factores ambientales: la exposición continuada a alérgenos como ácaros, pólenes, moho o pelo de animales, combinada con contaminantes atmosféricos o humo de tabaco, mantiene un estado de inflamación crónica de la mucosa que impide su recuperación.
- Anatomía nasal: la desviación del tabique nasal, los pólipos nasales o variaciones anatómicas de los senos paranasales dificultan el drenaje natural de las secreciones y favorecen la acumulación de moco y bacterias.
- Disfunciones inmunológicas: condiciones como la sensibilidad a los antiinflamatorios no esteroideos, la enfermedad respiratoria exacerbada por aspirina o la fibrosis quística pueden perpetuar el ciclo inflamatorio de forma independiente a los factores externos.
- Infecciones de repetición: episodios de sinusitis bacteriana o fúngica mal tratados o incompletos que cronifican la inflamación de la mucosa y la barrera epitelial nasal.
Tratamientos disponibles según la gravedad del cuadro
El manejo de la rinosinusitis crónica tiene como objetivo principal reducir la inflamación, restablecer el drenaje de los senos paranasales y mejorar la calidad de vida. El tratamiento se escala progresivamente según la respuesta. Para entender mejor qué diferencia la sinusitis aguda de la crónica y cuándo cada una requiere tratamiento médico, conviene revisar también los criterios que determinan cuándo el cuadro ha cronificado.
- Corticosteroides intranasales: son el tratamiento de primera línea y el que más evidencia acumula. Reducen directamente la inflamación de la mucosa nasal, mejoran la permeabilidad y, en personas con pólipos, pueden reducir su tamaño con el uso continuado. Requieren administración diaria y su efecto pleno tarda varias semanas en manifestarse.
- Irrigación nasal con solución salina: el lavado nasal con suero fisiológico a presión limpia el moco acumulado, elimina alérgenos e irritantes y mejora la función mucociliar. Es una de las medidas con mayor relación eficacia-seguridad y complementa el efecto de los corticosteroides tópicos.
- Medicamentos sistémicos: en exacerbaciones o casos específicos, el médico puede indicar ciclos cortos de corticoides orales o antibióticos, especialmente cuando hay sobreinfección bacteriana documentada.
- Tratamientos biológicos: el dupilumab y otros anticuerpos monoclonales dirigidos contra la inflamación de tipo 2 están indicados en rinosinusitis crónica grave con pólipos nasales que no responde al tratamiento convencional. Representan un avance significativo para los casos más refractarios.
- Cirugía endoscópica de los senos paranasales: se indica cuando el tratamiento médico optimizado es insuficiente para desobstruir los canales de drenaje o eliminar pólipos que bloquean el flujo de las secreciones. No cura la enfermedad de base, pero mejora la anatomía y la respuesta al tratamiento médico posterior.

Cuándo consultar al especialista y qué esperar del seguimiento
La rinosinusitis crónica es una enfermedad que requiere seguimiento a largo plazo porque tiene tendencia a la recidiva, especialmente en personas con pólipos o alergias subyacentes no controladas. El médico de familia puede iniciar el diagnóstico y el tratamiento inicial, pero la derivación al otorrinolaringólogo está indicada cuando los síntomas no mejoran tras tres meses de tratamiento correcto, cuando se sospecha la presencia de pólipos nasales, cuando la pérdida del olfato es intensa o cuando se plantea la cirugía.
El diagnóstico se confirma con la endoscopia nasal, que permite visualizar directamente la mucosa y los senos, y con la tomografía computarizada de los senos paranasales, que evalúa la extensión de la afectación y detecta variantes anatómicas. Controlar los factores desencadenantes, especialmente las alergias, el tabaco y la exposición a irritantes ambientales, es tan importante como el tratamiento farmacológico para evitar que el cuadro se reactive. Un diagnóstico precoz y un tratamiento bien ajustado pueden controlar la enfermedad de forma eficaz y mejorar de forma significativa la calidad de vida del paciente a largo plazo.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica profesional. Ante síntomas persistentes compatibles con rinosinusitis crónica, consulte con su médico o especialista en otorrinolaringología para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.









