El perejil suele aparecer en la cocina como hierba aromática, pero también se relaciona con los riñones, la diuresis y la retención de líquidos. Esa fama no nace de la nada. Aun así, una cosa es usarlo en la alimentación y otra esperar un efecto terapéutico claro, sobre todo si ya existe enfermedad renal, cálculos o cambios en la presión arterial.
¿El perejil realmente ayuda a eliminar líquidos?
El efecto diurético atribuido al perejil se asocia a compuestos vegetales como flavonoides y aceites esenciales, que podrían favorecer una mayor producción de orina. Esto puede dar una sensación de menor hinchazón en personas con retención leve, pero no equivale a tratar la causa del problema.
La retención de líquidos puede deberse a exceso de sal, cambios hormonales, calor, sedentarismo o fármacos. También puede aparecer por alteraciones cardíacas, hepáticas o renales. Por eso, si la hinchazón afecta tobillos, cara o abdomen de forma persistente, no conviene confiar solo en infusiones o remedios caseros.
¿Qué dice la evidencia científica sobre los riñones?
Los riñones son uno de los focos más estudiados cuando se analiza el perejil. Una investigación publicada en 2024 revisó la evidencia disponible y encontró indicios de actividad diurética y de posible protección renal, pero con una limitación importante: la mayor parte de los datos procede de modelos experimentales y aún faltan ensayos clínicos sólidos en humanos. Puedes ver el resumen en los indicios de efecto diurético y nefroprotector del perejil.
Eso obliga a interpretar los resultados con prudencia. El hecho de que una planta muestre actividad biológica no significa que sea útil en cualquier dosis, ni que sea segura para todas las personas. En especial, quienes ya tienen insuficiencia renal, litiasis, edema o toman diuréticos necesitan valorar el contexto completo.

¿En qué casos puede tener sentido incluirlo en la alimentación?
El perejil puede formar parte de una pauta alimentaria equilibrada, sobre todo cuando se busca dar sabor y reducir sal añadida. Ese cambio sí puede influir en el balance de líquidos, porque una ingesta elevada de sodio favorece hinchazón y sobrecarga. Si quieres revisar usos habituales y precauciones, en Tua Saúde explican las propiedades del perejil.
Puede ser útil en situaciones concretas como estas:
- Para condimentar platos sin aumentar el sodio.
- Como parte de una alimentación rica en verduras frescas.
- En molestias leves de hinchazón asociadas a comidas saladas.
- Cuando se usa en cantidades culinarias, no como concentrado.
¿Cuándo no conviene usar perejil con fines diuréticos?
El efecto diurético no siempre juega a favor. Si ya hay tratamiento con diuréticos, presión baja, deshidratación o cambios del potasio, forzar más pérdida de líquidos puede empeorar el cuadro. Lo mismo ocurre si hay vómitos, diarrea, fiebre o escasa ingesta de agua.
Conviene extremar la prudencia en estos casos:
- Enfermedad renal diagnosticada o filtrado glomerular reducido.
- Cálculos renales o antecedentes de litiasis.
- Embarazo o lactancia, sobre todo con extractos o infusiones concentradas.
- Uso de medicamentos para la tensión arterial o diuréticos.
- Hinchazón persistente, dolor lumbar, sangre en la orina o fiebre.
¿Sirve el té de perejil para la retención de líquidos?
La retención de líquidos leve puede mejorar si el té de perejil se acompaña de medidas básicas, como reducir ultraprocesados salados, beber agua con regularidad y moverse más durante el día. Aun así, el té no corrige por sí solo una alteración del riñón, un problema venoso o una descompensación hormonal.
Si una persona nota menos hinchazón tras tomarlo, eso no prueba que sus riñones funcionen mejor. Puede deberse a un aumento transitorio de la diuresis, al cambio en la ingesta de sal o simplemente a variaciones normales del organismo. La pista más importante sigue siendo el conjunto de síntomas y no un remedio aislado.
Qué conclusión práctica deja la evidencia actual
El perejil tiene base tradicional y cierta plausibilidad biológica para apoyar la diuresis, y la evidencia experimental sugiere un posible interés sobre los riñones. Sin embargo, hoy no hay pruebas clínicas firmes para recomendarlo como tratamiento de la retención de líquidos ni de problemas renales. En la mesa puede aportar sabor y ayudar a moderar la sal, pero en forma concentrada exige más cautela, sobre todo si hay edema, enfermedad renal o medicación en curso.
Este contenido es exclusivamente informativo y no sustituye la evaluación, el diagnóstico ni el seguimiento de un profesional sanitario. Si presentas hinchazón, cambios al orinar o dudas sobre tu estado de salud, busca atención médica.









