Nefritis: qué es, tipos, síntomas y tratamiento

Actualizado en febrero 2023

La nefritis es la inflamación de los glomérulos renales, los cuales son estructuras que forman parte de los riñones que se encargan de filtrar y eliminar las toxinas y otros componentes del organismo.

La mayor parte de los casos de nefritis ocurre debido a una infección grave, uso de medicamentos o envenenamiento, enfermedades autoinmunes, y también puede surgir como complicación de otras enfermedades, como hepatitis o infección por VIH. Los síntomas más comunes incluyen la disminución de la cantidad de orina, hinchazón de las piernas y sangre en la orina.

Cuando existe sospecha de nefritis, es muy importante acudir al hospital o consultar un nefrólogo para confirmar el diagnóstico e iniciar el tratamiento lo antes posible, con el objetivo de evitar complicaciones graves como anemia o injuria renal, antiguamente conocida, como insuficiencia renal.

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Principales síntomas

Los síntomas de nefritis pueden ser:

  • Disminución de la cantidad de orina;
  • Orina enrojecida;
  • Exceso de sudor, especialmente en la cara, manos y pies;
  • Hinchazón de los ojos o de las piernas;
  • Aumento de la presión arterial;
  • Presencia de sangre en la orina.

Además de estos síntomas, en la nefritis crónica puede surgir pérdida del apetito, náuseas, vómitos, fatiga, insomnio, comezón y calambres.

Posibles causas

Existen varias causas que pueden llevar al surgimiento de una nefritis, tales como:

  • Uso excesivo de medicamentos, como algunos analgésicos, antibióticos, antiinflamatorios no esteroideos, diuréticos, anticonvulsivos, inhibidores de la calcineurina como ciclosporina y tacrolimus; 
  • Infecciones por bacterias, virus y otros;
  • Enfermedades autoinmunes, como lupus eritematoso sistémico, Síndrome de Sjögren, enfermedad sistémica asociada a IgG4;
  • Exposición prolongada a toxinas como litio, plomo, cadmio o ácido aristolóquico.

Asimismo, las personas con varios tipos de nefropatías, cáncer, diabetes, glomerulopatías, VIH, enfermedad falciforme tienen mayor riesgo de sufrir nefritis.

Tipos de nefritis

Los principales tipos de nefritis de acuerdo a la zona afectada o la causa son:

  • Glomerulonefritis, en la que la inflamación afecta principalmente a la primera parte del aparato de filtración, el glomérulo, pudiendo ser agudo o crónico;
  • Nefritis intersticial o nefritis tubulointersticial, en la que la inflamación ocurre en los túbulos de los riñones y en los espacios entre los túbulos y el glomérulo;
  • Nefritis lúpica, en la que la parte afectada también es el glomérulo y es causada por el Lupus Eritematoso Sistémico, que es una enfermedad del sistema inmunológico.

El tipo de nefritis puede ser identificado por el médico y ayuda a realizar el tratamiento más adecuado.

Cómo se realiza el diagnóstico

Para confirmar el diagnóstico de nefritis es importante consultar a un nefrólogo, que suele solicitar para realizar exámenes de orina, ultrasonido o tomografía computada, y en algunos casos, una biopsia renal para poder identificar el problema e iniciar el tratamiento más adecuado.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento depende del tipo de nefritis y, por esto, si se trata de una nefritis aguda, el tratamiento puede ser hecho con reposo absoluto, control de la presión arterial y reducción del consumo de sal. Si la nefritis aguda fue provocada por una infección, el nefrólogo puede prescribir un antibiótico.

En los casos de nefritis crónica, además de controlar la presión arterial, el tratamiento normalmente es hecho con la prescripción de medicamentos antiinflamatorios como la cortisona, inmunosupresores y diuréticos en una dieta con restricción de sal, proteínas y potasio.

Se debe consultar al nefrólogo regularmente, debido a que la nefritis crónica suele provocar enfermedad renal crónica, antiguamente conocida como insuficiencia renal crónica. Conozca más sobre los síntomas de la insuficiencia renal crónica.

Cómo prevenir la nefritis

Para evitar el surgimiento de nefritis, se debe evitar el cigarrillo, reducir el estrés y se debe evitar la ingesta de medicamentos sin orientación del médico, ya que muchos de ellos pueden provocar daños en los riñones.

Personas que tengan enfermedades, especialmente del sistema inmune, deben realizar el tratamiento adecuado y consultar regularmente al médico, de manera que se evalúe la presión arterial y se realicen exámenes regulares para saber cómo está la función renal. El médico también puede recomendar alteraciones en la dieta, como por ejemplo ingerir menos cantidad de proteína, sal y de alimentos que contengan potasio.