El sexo del bebé lo define el padre en el momento de la concepción, ya que el óvulo materno siempre aporta un cromosoma X y el espermatozoide puede aportar un cromosoma X o Y, lo que determina si el bebé será niña (XX) o niño (XY).
El espermatozoide con cromosoma X o Y se une al óvulo y da origen a la combinación genética que define el sexo del bebé, proceso que ocurre de forma natural durante la fecundación.
Algunos estudios sugieren que factores genéticos maternos y la edad pueden influir en la probabilidad de concebir hijos de un mismo sexo, aunque no determinan el resultado de manera absoluta. Conozca más sobre la fecundación y el desarrollo embrionario.
Para conocer el sexo del bebé durante el embarazo, el obstetra puede indicar estudios como el análisis de ADN fetal o una ecografía.