El género del bebé puede conocerse en diferentes momentos del embarazo, ya que depende del método utilizado, siendo posible identificarlo desde el primer o segundo mes mediante un análisis de sangre materno de alta precisión que detecta el ADN fetal de forma temprana.
A los tres meses también puede estimarse mediante una ecografía, aunque en esta etapa la posición del bebé puede dificultar la visualización y aumentar el margen de error.
La confirmación más confiable suele realizarse con la ecografía de rutina entre los cuatro y cinco meses, cuando los genitales ya están mejor formados y son más visibles. Conozca más sobre la ecografía en el embarazo y cómo se realiza.
Se recomienda acudir al ginecólogo si existe discrepancia entre resultados, para evaluar con estudios adecuados y confirmar el sexo de forma segura.