Luxación: qué es, síntomas y tratamiento

Una luxación, también conocida como dislocación, se da cuando hay una separación de los huesos que conforman una determinada articulación. Esta puede estar asociada a una fractura y suele estar causada por un traumatismo fuerte como un golpe, caída o accidente de tránsito. No obstante, también puede ser ocasionada por un debilitamiento de los ligamentos articulares, el cual puede deberse a enfermedades crónicas como artritis o artrosis, por ejemplo. 

Esta separación de los huesos puede ser total o parcial, conociéndose esta última como subluxación. La luxación puede ocurrir en cualquier articulación, sin embargo, es más común en los tobillos, codos, hombros, cadera y dedos, especialmente durante la práctica de deportes de contacto, como fútbol, baloncesto o balonmano, por ejemplo. 

El tratamiento para la luxación debe realizarse lo más pronto posible, debiendo acudir de inmediato a la urgencia hospitalaria o llamar al número de emergencias para solicitar un ambulancia. 

Luxación: qué es, síntomas y tratamiento

Signos y síntomas de la luxación

Los signos y síntomas de una luxación son:

  1. Dolor local;
  2. Deformidad en la articulación;
  3. Prominencia ósea;
  4. Puede haber fractura ósea expuesta;
  5. Inflamación local;
  6. Incapacidad para ejecutar movimientos. 

El médico concluye el diagnóstico de luxación mediante la observación del área deformada y la realización de una radiografía, la cual evidencia alteraciones óseas. Por otra parte, la resonancia magnética y la tomografía pueden indicarse luego de la reducción de la luxación para evaluar los daños causados en los músculos, los ligamentos y la cápsula articular. 

Conozca los primeros auxilios en caso de luxación.

Cómo es realizado el tratamiento

El tratamiento de la luxación es realizado mediante el uso de analgésicos para soportar el dolor, los cuales deben ser indicados por el médico. Además, dependiendo de la articulación afectada y el grado de la lesión el médico podrá indicar otras formas de tratamiento, que incluyen:

1. Reducción de la luxación

Este es el tratamiento más utilizado, en el cual el ortopedista coloca los huesos de la articulación en la posición correcta a través de la manipulación del miembro afectado. Esta técnica pude realizarse con anestesia local o general, dependiendo del dolor provocado por la lesión. Esto solo debe ser llevado a cabo por los médicos, pues es un procedimiento peligroso que requiere práctica clínica.

2. Inmovilización de la luxación

Los huesos de la articulación son inmovilizados cuando no están muy alejados o luego de realizar la reducción, a través de la colocación de una férula o cabestrillo para mantener la articulación inmóvil durante un período que puede variar entre 4 a 8 semanas, con el fin de facilitar la recuperación de la lesión y evitar luxaciones recurrentes. Posteriormente, el paciente podrá ser remitido para el servicio de fisioterapia, donde deberá permanecer durante algún tiempo hasta que pueda mover correctamente la articulación luxada. 

3. Cirugía para luxación

Esta opción de tratamiento es utilizada en los casos más graves, realizándose bajo anestesia general, cuando el ortopedista no logra colocar los huesos en la zona correcta o cuando los nervios, ligamentos o vasos sanguíneos fueron afectados.

4. Fisioterapia

Después de estos tratamientos, el ortopedista podrá recomendar realizar algunas sesiones de fisioterapia para fortalecer los músculos, disminuir la inflamación, facilitar la cicatrización y promover la estabilidad de la articulación por medio de aparatos de fisioterapia y ejercicios. 

Cómo acelerar la recuperación de la luxación

Para acelerar la recuperación de la luxación y evitar el agravamiento de la lesión es importante tener ciertos cuidados como:

  • No andar de coche durante las primeras 2 semanas para evitar que el balanceo del carro mueva la articulación;
  • Evitar realizar movimientos bruscos con el miembro afectado, incluso después de retirar la inmovilización, especialmente en los primeros 2 meses;
  • No realizar deportes durante 3 meses luego de haber iniciado el tratamiento o de acuerdo con la orientación del traumatólogo;
  • Tomar los antiinflamatorios prescritos por el médico en el horario estipulado, para así ayudar a reducir la inflamación de la articulación. 

Estos cuidados deben ser adaptados de acuerdo a la articulación afectada. De esta forma, en caso de luxación de hombro, por ejemplo, es importante evitar sostener objetos pesados en los primeros 2 meses. 

Cómo recuperar los movimientos después de retirar la inmovilización

Después de retirar la inmovilización es normal que los movimientos sean un poco más limitados y que haya una menor fuerza muscular. Normalmente, cuando la persona permanece inmovilizada durante 20 días, en sólo 1 semana ya es posible recuperar la movilidad normal, pero cuando la inmovilización es necesaria por más de 12 semanas, puede haber rigidez muscular, siendo indicada la fisioterapia. 

Se recomienda colocar la articulación "en remojo" en agua caliente alrededor de 20 a 30 minutos para ayudar a recuperar la movilidad articular. Además, se puede intentar estirar paulatinamente el brazo o la pierna, sin embargo, no se debe insistir en caso de haber dolor. 

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Bibliografía

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