La L-carnitina es un compuesto derivado de aminoácidos que participa en el transporte y metabolismo de las grasas, por lo que puede indicarse para tratar la deficiencia de carnitina, mejorar el rendimiento físico y apoyar la pérdida de peso.
Esta sustancia es producida de forma natural por el hígado y los riñones a partir de los aminoácidos esenciales lisina y metionina, presentes en alimentos como la carne roja, las aves y los lácteos.
Además de ser la forma biológicamente activa de la carnitina, también está disponible como suplemento en cápsulas, polvo, solución oral e inyectable, y debe utilizarse únicamente bajo la orientación de un nutricionista o médico.
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Para qué sirve
La L-carnitina puede indicarse para:
1. Deficiencia de carnitina
La L-carnitina puede recomendarse para el tratamiento de deficiencias primarias de carnitina, debido a enfermedades genéticas del transportador de carnitina.
Este suplemento también puede indicarse para deficiencias secundarias de carnitina, que pueden presentarse en personas con enfermedad renal en etapa terminal, bebés prematuros que requieren nutrición parenteral o personas que usan de forma crónica algunos medicamentos, como el ácido valproico o antibióticos conjugados con pivalato.
2. Mejora del rendimiento físico
La L-carnitina se ha utilizado para mejorar el rendimiento físico, ya que puede ayudar a preservar el glucógeno muscular, reducir el uso de aminoácidos como fuente de energía durante el ejercicio y disminuir la acumulación de lactato en los músculos.
Sin embargo, los resultados de los estudios sobre la eficacia de la suplementación con L-carnitina son contradictorios, por lo que aún se necesitan más investigaciones para confirmar si realmente proporciona estos beneficios.
3. Pérdida de peso
La L-carnitina es muy utilizada para ayudar en la pérdida de peso, ya que algunos estudios indican que la suplementación aumenta su concentración en el organismo, activando la oxidación y contribuyendo así a reducir la grasa acumulada en el cuerpo.
Sin embargo, aunque algunos estudios sugieren un posible beneficio, otros no han encontrado cambios significativos en el peso corporal ni en los niveles de carnitina tras la suplementación.
Por este motivo, la evidencia científica disponible sigue siendo contradictoria y todavía se necesitan estudios más amplios para confirmar si la L-carnitina realmente contribuye de forma efectiva a la pérdida de peso.
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La L-carnitina ha mostrado posibles beneficios en condiciones cardíacas, como la insuficiencia cardíaca, la recuperación tras un infarto o una cirugía del corazón y la enfermedad arterial periférica, debido a su participación en el metabolismo energético y a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Sin embargo, aún se necesitan más estudios para comprender mejor el papel de la suplementación con L-carnitina como complemento en el tratamiento de las condiciones cardiovasculares.
Diferentes tipos
Existen diversos tipos de carnitina que se utilizan con distintos objetivos, entre ellos:
- L-carnitina: es la forma más común en suplementos y, en estudios, se utiliza principalmente para evaluar sus posibles efectos en la mejora de la resistencia al ejercicio, la recuperación muscular y el apoyo a la salud metabólica y cardiovascular;
- Acetil-L-carnitina (ALCAR): posee un grupo "acetilo" que facilita su paso por la barrera hematoencefálica, siendo la forma más estudiada para la salud neurológica y cognitiva;
- L-carnitina L-tartrato (LCLT): es la forma asociada al ácido tartárico para mejorar su tasa de absorción, siendo uno de los tipos más comunes para reducir el dolor y la inflamación y acelerar la recuperación muscular tras entrenamientos extenuantes;
- Propionil L-carnitina (GPLC): puede indicarse para la salud cardiovascular y circulatoria.
También existe la glicina-propionil L-carnitina, una fórmula que une la molécula de propionil-L-carnitina al aminoácido glicina.
Esta forma también se comercializa con enfoque en el rendimiento físico, especialmente en actividades de alta intensidad y anaeróbicas, ya que puede mejorar la capacidad de trabajo y reducir la acumulación de lactato en los músculos.
Cómo tomar
La L-carnitina puede tomarse en cápsulas, polvo, solución oral o en forma de inyección intravenosa, y la dosis diaria recomendada varía según el tipo de suplemento y el objetivo de uso.
La solución oral líquida debe diluirse en agua e ingerirse lentamente, pudiendo tomarse con o sin alimentos.
La dosis del suplemento puede variar entre 3 mg y 2.000 mg al día; sin embargo, su uso y dosificación deben ser siempre indicados por un médico o nutricionista.
En el caso de la L-carnitina intravenosa, está indicada únicamente para el tratamiento de deficiencias primarias y secundarias de carnitina, y debe administrarse exclusivamente en el ámbito hospitalario por un profesional de salud.
Efectos secundarios
Los efectos secundarios que pueden presentarse con el uso de dosis altas del suplemento de L-carnitina incluyen náuseas, vómitos, diarrea, cólicos abdominales y olor corporal similar al pescado.
Además, este suplemento también puede causar debilidad muscular en personas con enfermedad renal, y convulsiones en personas con problemas convulsivos.
Contraindicaciones
La L-carnitina no debe ser usada por mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ni tampoco está indicada para niños.
Asimismo, no debe usarse en personas con hipersensibilidad a la L-carnitina o a cualquier otro componente del medicamento o suplemento.
Las personas que toman medicamentos de forma regular, como anticonvulsivos y antibióticos conjugados con pivalato, deben consultar siempre con un profesional de la salud antes de usar el suplemento de carnitina.