La insulina es una hormona producida de forma natural por el páncreas, responsable de transportar la glucosa de la sangre al interior de las células para que pueda utilizarse como fuente de energía.
Cuando la producción de insulina es insuficiente o está ausente, la glucosa no puede entrar en las células y se acumula en la sangre, lo que provoca diabetes.
Ante la sospecha de una alteración en los niveles de insulina, es importante consultar al endocrinólogo para que evalúe si existe algún problema en la producción de esta hormona y, si es necesario, indique el tratamiento más adecuado.
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Para qué sirve
La insulina sirve para:
- Permitir que la glucosa entre en las células para ser utilizada como fuente de energía;
- Favorecer el almacenamiento de glucosa en el hígado, los músculos y el tejido adiposo;
- Disminuir los niveles de glucosa en la sangre;
- Regular el metabolismo de los carbohidratos, las grasas y las proteínas.
Al mismo tiempo, la insulina estimula la producción de otra hormona llamada glucagón, que aumenta los niveles de glucosa en la sangre en situaciones como el ayuno.
La acción conjunta de la insulina y el glucagón es fundamental para mantener el equilibrio de la glucosa en la sangre, evitando tanto su exceso como su disminución, ya que ambas situaciones pueden provocar complicaciones en el organismo.
Lea también: Glucagón: qué es, función y cuándo es indicado tuasaude.com/es/glucagonTipos de insulina y cuándo usar
Los diferentes tipos de insulina se clasifican según el inicio de su efecto y la duración de su acción, y son los siguientes:
También existe la insulina premezclada o bifásica, que combina insulina NPH, NPL o NPA en un solo frasco o pluma, con un inicio de acción que varía entre 5 y 60 minutos y un efecto que puede durar de 10 a 24 horas.
Lea también: Tipos de insulina: cuáles son, para qué sirven y cómo aplicarlas tuasaude.com/es/tipos-de-insulinaCuándo es necesario usarla
Es necesario usar insulina sintética en las siguientes situaciones:
- Diabetes tipo 1, en todas las personas con esta condición, ya que el páncreas no produce suficiente insulina;
- Diabetes tipo 2, en personas con síntomas de hiperglucemia, como aumento de la producción de orina, sed intensa y pérdida de peso;
- Diabetes gestacional, cuando dos o más mediciones de glucosa en sangre, realizadas después de 7 a 14 días de tratamiento sin medicamentos, están por encima de la meta;
- Cetoacidosis diabética o estado hiperglucémico hiperosmolar, que son complicaciones de la diabetes no controlada;
- Hiperglucemia relacionada con el estrés metabólico, en personas en estado crítico, como durante una enfermedad aguda o la hospitalización;
- Niveles elevados de potasio en la sangre (hipercalemia), en personas con enfermedad renal en etapa terminal.
Es importante que la insulina sea indicada por el endocrinólogo y que el tratamiento se siga de acuerdo con el esquema prescrito, el cual varía según la condición que se vaya a tratar.
Cómo se aplican
La insulina inyectable debe aplicarse en el tejido adiposo debajo de la piel mediante una jeringa o una pluma precargada, y puede administrarse en el abdomen, los brazos, los muslos o los glúteos. Vea cómo y dónde aplicar insulina.
En el caso de la bomba de insulina, un dispositivo que se coloca sobre la piel, es posible programar la administración de insulina basal o en bolos, según las necesidades de cada persona.
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