El feocromocitoma es un tumor poco frecuente que se desarrolla en las glándulas suprarrenales y puede provocar síntomas como dolor de cabeza, sudoración excesiva y latidos cardíacos rápidos o fuertes.
Muchas personas no presentan signos y síntomas, por lo que esos casos el tumor se suele detectar al realizar estudios de imagen realizados por otras razones.
El tratamiento principal consiste en la cirugía para extirpar el tumor, y si el feocromocitoma se vuelve maligno, el médico puede recomendar radioterapia o quimioterapia.
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Principales síntomas
Los síntomas de feocromocitoma incluyen:
- Dolor de cabeza, que puede ser intenso y repentino;
- Sudoración excesiva;
- Latidos cardíacos rápidos, fuertes o irregulares;
- Presión arterial alta;
- Mareos y sensación de desmayo al ponerse de pie;
- Ansiedad y sensación de pánico;
- Palidez, especialmente en el rostro;
- Temblores.
La persona con feocromocitoma también puede presentar náuseas, vómito, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, pérdida de peso sin causa aparente, hiperglucemia y visión borrosa.
Los síntomas pueden aparecer de forma espontánea o desencadenarse por situaciones que estimulan la liberación de catecolaminas, como actividad física intensa, lesiones, estrés emocional y procedimientos médicos, como la inducción de anestesia o una cirugía.
El parto, la ingesta de alimentos ricos en tiramina, algunos medicamentos como los inhibidores de la MAO, y los cambios de posición o la presión abdominal al palpar el abdomen, evacuar, toser o estornudar, también pueden provocar la aparición de los síntomas.
Sin embargo, muchas personas pueden no presentar signos claros y en esos casos el tumor se descubre de forma accidental durante estudios de imagen realizados por otras razones.
Lea también: Hipotensión ortostática: qué es, causas, y tratamiento tuasaude.com/es/hipotension-ortostatica¿El feocromocitoma es cáncer?
El feocromocitoma generalmente es un tumor benigno; sin embargo, en aproximadamente el 10% de los casos, según ciertos factores de riesgo, puede comportarse como un cáncer y generar metástasis.
Estos factores incluyen mutaciones en el gen SDHB, tumores mayores de 5 a 7 cm, tumores localizados fuera de la glándula suprarrenal o aquellos que secretan dopamina o presentan niveles elevados del metabolito 3-metoxitiramina.
Dado que es difícil predecir qué tumores se volverán malignos o reaparecerán, se recomienda que todas las personas con esta condición tengan seguimiento médico de por vida, con estudios anuales.
Posibles causas
Las causas del feocromocitoma pueden variar, pero el tumor se origina por la multiplicación de células cromafines localizadas en la médula suprarrenal y se asocian a factores como:
- Condiciones genéticas y hereditarias, como neoplasia endocrina múltiple tipo 2, neurofibromatosis tipo 1, enfermedad de Von Hippel-Lindau y síndromes de paraganglioma familiar;
- Mecanismos moleculares, como pseudo-hipoxia, señalización de quinasas y de Wnt.
La mayoría de los casos ocurre sin una causa conocida o una herencia clara, aunque una proporción importante está directamente relacionada con mutaciones genéticas hereditarias.
Cómo se hace el diagnóstico
El diagnóstico de feocromocitoma lo puede realizar un endocrinólogo o un genetista mediante un análisis de sangre y orina el cual permite para conocer los niveles de metanefrinas libres en sangre y fraccionadas en orina, así como una prueba de supresión con clonidina.
Para confirmar el diagnóstico, el médico también puede solicitar estudios de imagen, como tomografía computarizada o resonancia magnética, y pruebas genéticas.
Cómo se realiza el tratamiento
Los tratamientos indicados por el médico para el feocromocitoma pueden incluir:
1. Medicamentos
Los medicamentos se indican entre 7 y 14 días antes de la cirugía para bloquear la acción de las catecolaminas y prevenir crisis hipertensivas que podrían ser potencialmente graves durante la anestesia o la manipulación del tumor.
Entre los fármacos utilizados se incluyen propranolol, atenolol, metoprolol, doxazosina y terazosina.
2. Hidratación y sal
Como las catecolaminas reducen el volumen sanguíneo, se recomienda aumentar la ingesta de sal y líquidos después de iniciar los medicamentos alfa-bloqueadores.
Esta medida ayuda a mantener un volumen de sangre adecuado y a prevenir la hipotensión grave tras la extracción del tumor.
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La cirugía es el único tratamiento que cura el feocromocitoma y se realiza para extirpar completamente el tumor.
Puede llevarse a cabo mediante laparoscopia en casos de feocromocitomas menores de 6 a 7 cm, o mediante laparotomía cuando los tumores son más grandes, invasivos o existe sospecha de malignidad. Vea cómo se realiza la laparoscopia.
4. Quimioterapia y/o radioterapia
En casos de feocromocitoma maligno, tras la cirugía, el médico puede recomendar sesiones de radioterapia y/o quimioterapia.
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