La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que provoca la destrucción de las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. Como consecuencia, puede causar síntomas como debilidad o rigidez muscular, pérdida de la coordinación y dificultad para respirar.
La ELA es más frecuente en hombres entre los 40 y los 50 años, aunque también puede presentarse en mujeres. Su causa no se conoce por completo, pero parece estar relacionada con factores genéticos y ambientales.
El tratamiento de la ELA lo indica el neurólogo e incluye medicamentos para aliviar los síntomas y ayudar a retrasar la progresión de la enfermedad. Además, suele ser importante el apoyo de fisioterapia, fonoaudiología, terapia ocupacional y psicoterapia.
Principales síntomas
Los principales síntomas de la ELA son:
- Debilidad o atrofia muscular en un brazo o una pierna;
- Espasmos, calambres o temblores musculares, especialmente en manos y pies;
- Rigidez muscular;
- Pérdida de coordinación en las manos o los brazos;
- Dificultad para escribir o levantar objetos;
- Dificultad para caminar o tropiezos frecuentes;
- Habla arrastrada o “gruesa”, o dificultad para hablar;
- Dificultad para tragar.
Por lo general, los síntomas de la ELA comienzan en brazos, manos, piernas o pies. Pueden aparecer en cuestión de días o semanas, empeoran con el tiempo y, con frecuencia, terminan afectando ambos lados del cuerpo.
A medida que la enfermedad avanza, los músculos respiratorios también pueden verse comprometidos, lo que puede provocar dificultad para respirar, insuficiencia respiratoria crónica o incluso paro respiratorio.
Lea también: 9 síntomas de esclerosis lateral amiotrófica (y cómo tratar) tuasaude.com/es/sintomas-de-esclerosis-lateral-amiotroficaCómo se realiza el diagnóstico
El diagnóstico de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) lo realiza el neurólogo a partir de la evaluación de los síntomas, los antecedentes personales y familiares de ELA, además de un examen físico y neurológico completo.
Asimismo, el médico puede solicitar estudios como análisis de sangre y orina, resonancia magnética, electroneuromiografía, biopsia de nervio o músculo, o punción lumbar. Vea cómo se realiza la punción lumbar.
Estas pruebas permiten descartar otras enfermedades con síntomas similares, como la miastenia gravis o la esclerosis múltiple, y ayudan a confirmar el diagnóstico de ELA.
Posibles causas de la ELA
Las causas de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) aún no se conocen por completo, pero se sabe que factores genéticos y ambientales pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
Los principales factores que pueden incrementar el riesgo de ELA son:
- Antecedentes familiares de ELA;
- Edad, ya que es más frecuente después de los 40 años;
- Sexo, con mayor frecuencia en hombres;
- Hábito de fumar;
- Exposición a sustancias tóxicas, como el plomo.
Estos factores pueden contribuir a la muerte progresiva de las neuronas motoras superiores (que van del cerebro a la médula espinal) y de las neuronas motoras inferiores (que van de la médula espinal a los músculos), lo que provoca la aparición de los síntomas.
Cómo se hace el tratamiento
El tratamiento de la ELA debe ser indicado y supervisado por un neurólogo, con el objetivo de reducir el daño en las neuronas motoras y retrasar la progresión de la enfermedad. Vea más sobre el tratamiento de la ELA.
Los principales tratamientos para la ELA son:
1. Uso de medicamentos
El médico puede indicar medicamentos como riluzol, edaravona o la combinación taurursodiol + fenilbutirato de sodio para ayudar a reducir la muerte de las neuronas motoras, frenar el avance de la enfermedad y mejorar la calidad de vida.
Además, según los síntomas, también pueden indicarse otros fármacos, por ejemplo: gabapentina, baclofeno o tizanidina para disminuir la espasticidad muscular, o atropina o amitriptilina para reducir el exceso de saliva.
Lea también: Espasticidad: qué es, síntomas, causas y tratamiento tuasaude.com/es/espasticidad2. Inyección de toxina botulínica
La toxina botulínica puede aplicarse para aliviar la rigidez muscular o disminuir la producción excesiva de saliva, especialmente cuando los medicamentos no han sido eficaces o no se toleran bien.
3. Terapia ocupacional
La terapia ocupacional es una opción importante para mejorar la calidad de vida cuando hay dificultad para moverse o realizar actividades cotidianas simples, como comer o caminar.
En las sesiones, el profesional enseña a usar ayudas técnicas, como cubiertos adaptados, bastón, muletas, férulas (órtesis) o silla de ruedas, que facilitan las tareas del día a día.
4. Fonoaudiología
La fonoaudiología ayuda a mejorar el habla y la comunicación, y también puede apoyar en problemas para comer o tragar. Debe ser indicada y guiada por un fonoaudiólogo.
5. Fisioterapia
La fisioterapia en la esclerosis lateral amiotrófica incluye ejercicios que mejoran la circulación, aumentan la fuerza y favorecen el movimiento muscular, ayudando a retrasar el deterioro muscular asociado a la enfermedad.
Puede enfocarse en la respiración, el habla y en mantener la mayor independencia posible en las actividades diarias.
6. Soporte respiratorio
El soporte respiratorio puede indicarse para facilitar la respiración y mantener niveles adecuados de oxígeno en el organismo cuando los músculos respiratorios están muy comprometidos. En general, se realiza con vetilación mecánica no invasiva, usando una máscara conectada a un equipo.
En casos de insuficiencia respiratoria grave, el médico puede indicar ventilación mecánica mediante traqueostomía. Vea cómo se realiza la traqueostomía.
7. Alimentación
También es importante que el tratamiento sea acompañado por un nutricionista, para adaptar la alimentación según la evolución de la enfermedad.
Esto se debe a que, por la dificultad para tragar, comer puede volverse complicado, favoreciendo una pérdida de peso rápida y deficiencias nutricionales. Por eso, puede recomendarse una dieta más calórica y el uso de suplementos.
Si la persona no puede alimentarse por vía oral, el médico puede indicar nutrición enteral mediante una sonda de gastrostomía. Vea qué es la gastrostomía y cómo alimentarse por la sonda.
8. Psicoterapia
La psicoterapia, realizada por un psicólogo, puede ayudar a desarrollar herramientas para manejar las emociones y los cambios que trae la enfermedad.
También puede contribuir a aliviar ansiedad o depresión, que son frecuentes en personas con ELA. En algunos casos, el psiquiatra puede indicar el uso de antidepresivos o ansiolíticos.
Lea también: Psicoterapia: qué es, tipos y cómo se realiza tuasaude.com/es/psicoterapiaCómo se realiza la fisioterapia
La fisioterapia para esclerosis lateral amiotrófica se basa en ejercicios y técnicas que ayudan a mantener la movilidad, mejorar la circulación y preservar la fuerza y la flexibilidad el mayor tiempo posible.
Aunque no detiene la enfermedad, puede reducir la rigidez, controlar la espasticidad y disminuir molestias. El plan puede incluir apoyo para la respiración y, en coordinación con otros profesionales, estrategias relacionadas con el habla y la independencia en actividades diarias.
El fisioterapeuta también puede orientar en el uso de dispositivos de apoyo para facilitar la movilidad y la seguridad, como bastones, andadores o silla de ruedas, y enseñar adaptaciones para el día a día junto con el equipo de rehabilitación.
Preguntas frecuentes
Algunas preguntas frecuentes sobre la ELA son:
1. ¿La esclerosis lateral amiotrófica tiene cura?
La esclerosis lateral amiotrófica no tiene cura, ya que provoca una degeneración progresiva de las neuronas motoras y no es posible recuperar por completo su función.
Sin embargo, existen tratamientos que ayudan a ralentizar la progresión y mejorar la calidad de vida.
2. ¿Cuál es la expectativa de vida de una persona con ELA?
Después del diagnóstico, la expectativa de vida suele variar entre 3 y 5 años.
Aun así, esto puede cambiar de una persona a otra, según el tratamiento y la velocidad de progresión de la enfermedad. Existen casos de supervivencia prolongada, como el de Stephen Hawking, que vivió más de 50 años con la enfermedad.
3. ¿La esclerosis lateral amiotrófica es igual que la esclerosis múltiple?
No, la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y la esclerosis múltiple (EM) no son lo mismo. La ELA es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a las neuronas motoras, responsables de controlar los movimientos, y suele causar debilidad muscular progresiva, además de dificultad para hablar, tragar o respirar.
En cambio, la esclerosis múltiple es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmunológico ataca la mielina, que recubre y protege los nervios, pudiendo provocar síntomas como alteraciones visuales, hormigueo, debilidad, falta de equilibrio y cansancio, muchas veces en brotes.
Aunque ambas afectan el sistema nervioso, tienen causas, evolución y tratamientos diferentes.
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