Dolor en el esófago: 7 principales causas y cómo tratar

Existen enfermedades que pueden causar lesiones y afectar la estructura del esófago, la función importante de este órgano es transportar alimentos y líquidos entre la boca y el estómago, algunas de estas enfermedades incluyen: reflujo gastroesofágico, esofagitis, la presencia de tumores, espasmos, infecciones y heridas, por ejemplo.

Los principales síntomas provocados por estas enfermedades son: dolor en el pecho, acidez, reflujo, dificultad para tragar o sensación de que hay algo atravesado en la garganta. Muchas veces el dolor es muy intenso y tiende a confundirse con problemas cardíacos, pulmonares o musculares, siendo necesario que un médico haga un chequeo e indique la realización de exámenes de diagnóstico que puede incluir una endoscopia digestiva, manometría, ultrasonido y/o radiografía con contraste de la región, para verificar cuál es la causa e indicar el tratamiento más adecuado. Conozca las principales causas de dolor en el pecho

Dolor en el esófago: 7 principales causas y cómo tratar

1. Esofagitis

La esofagitis es una inflamación que ocurre en el esófago y que surge como una complicación del reflujo gastroesofágico. Esta inflamación aumenta el riesgo de que las células inflamadas pasen por una transformación llamada metaplasia, para soportar la exposición frecuente a la acidez, causando esófago de Barrett y aumentando el riego de que este último evolucione a un cáncer de esófago.

Otras causas de esofagitis incluyen infecciones por hongos, vómitos frecuentes, uso de medicamentos como aspirina, antiinflamatorios y antibióticos, hernia de hiato o ingestión de sustancias cáusticas o ácidas, por ejemplo.

Principales síntomas:  dolor o ardor en el pecho, dolor o dificultad para tragar, sabor amargo en la boca, tos, laringitis frecuente. 

Cómo tratar: si es causado por reflujos, el tratamiento de esofagitis, es realizado con la inhibición de la acidez del estómago, con medicamentos como Pantoprazol, Omeprazol y Ranitidina, además de cambios en los hábitos alimenticios. Si la causa es por infección, son indicados medicamentos como antibióticos, antifúngicos o antivirales, hasta la cicatrización de la lesión. En los casos de irritación por medicamentos, sustancias o radiación, puede ser necesario dilatar el esófago en caso que su función este comprometida.

Conozca más detalles sobre los tipos de esofagitis y cómo se realiza el tratamiento.

2. Reflujo Gastroesofágico

El reflujo gastroesofágico es el paso del contenido gástrico hacia el esófago y la boca, causando dolor e inflamación. Esta situación no debería ocurrir debido a que el tejido de este órgano no está preparado para recibir los jugos gástricos que contienen un pH más ácido.

Principales síntomas: El reflujo gastroesofágico causa quemazón o ardor en el pecho, acidez, gusto amargo en la boca, tos nocturna, laringitis recurrente y, en los casos más graves, puede existir dolor en el pecho, dolor (odinofagia) y dificultad (disfagia) para tragar.

Cómo tratar: en caso de sufrir los síntomas mencionados anteriormente, se debe acudir a un gastroenterólogo para que realice una evaluación e indique el tratamiento más adecuado, el cual por lo general se realiza con el uso de medicamentos que inhiban la producción de ácido como el Omeprazol, el Esomeprazol o el Pantoprazol. Además de esto, también podría indicar el uso de antiácidos, aceleradores del vaciamiento gástrico y/o protectores gástricos. 

Además de los medicamentos, también es necesario realizar una dieta adecuada donde se eviten alimentos que favorezcan el surgimiento del reflujo como el café, las frituras y los alimentos ricos en grasa. Vea con más detalles cómo debe ser la dieta en el vídeo a continuación: 

Si el reflujo no se trata adecuadamente, podrían surgir algunas complicaciones como: esofagitis, esófago de Barrett, estrechamiento del esófago e inclusive cáncer. Conozca más detalles sobre cómo identificar el reflujo gastroesofágico.

3. Espasmo esofágico

El espasmo esofágico es una enfermedad donde se producen contracciones dolorosas y anormales en el esófago. No se sabe cuál es la causa en sí, sin embargo se cree que pueda estar relacionado a un problema en los nervios que controlan los músculos de esta parte del tracto gastrointestinal. 

Para confirmar esta enfermedad el médico podrá solicitar exámenes como una manometría, que detecta la presión del esófago, además de radiografías con contraste y una endoscopia.

Principales síntomas: dificultad para tragar, ardor, reflujo y dolor opresivo en el pecho. En algunos casos el dolor puede ser tan intenso que puede simular un infarto agudo al miocardio.

Cómo tratar: el tratamiento dependerá de la frecuencia y la gravedad de los espasmos, por lo que el médico podría indicar evitar las situaciones que lo desencadenen, prescribir el uso de medicamentos que podrían ayudar a controlar los espasmos como bloqueadores de los canales de calcio, sildenafilo inyecciones de toxina botulínica, por ejemplo. En los casos más graves en los que el medicamento no controla los espasmos, el médico podría indicar la realización de un cirugía.

4. Cáncer de esófago

El tumor en el esófago es raro y, en la mayoría de los casos, esta relacionado al esófago de Barrett, sin embargo, otros factores de riesgo son el tabaquismo, consumo de alcohol, lesiones por ingestión de cáusticos, obesidad, reflujo esofágico e infección causada por virus del papiloma humano. Conozca más sobre las causas del cáncer de esófago.

Principales síntomas: el síntoma principal es la dificultad para tragar alimentos, que empeora gradualmente, comenzando con alimentos sólidos y pudiendo llegar a los líquidos. Otros signos y síntomas que pueden surgir son pérdida de peso, ronquera, dolor al tragar y anemia, que puede originar fatiga constante en la persona. 

Cómo tratar: el tratamiento es indicado por el médico de acuerdo con el tipo y la gravedad de la lesión y,  por lo general incluye la realización de una cirugía para extirpar el tumor, además de quimioterapia y radioterapia. 

Dolor en el esófago: 7 principales causas y cómo tratar

5. Acalasia

La Acalasia es una enfermedad provocada por la lesión o pérdida de neuronas responsables de la inervación de los músculos del esófago. De esta forma, el esófago pierde su capacidad de relajarse durante la deglución y de realizar el peristaltismo, que son ondas de movimientos del tracto digestivo que se encargan de trasladar el alimento hasta el estómago e intestino. En la acalasia ocurre una dilatación y deformidad gradual del esófago, la cual puede empeorar con el tiempo.

Principales síntomas: dificultad para tragar, reflujo, dolor en el tórax y pérdida de peso.

Cómo tratar: aunque no tiene cura, el médico podría indicar tratamientos para reducir la presión del esófago y los síntomas con nitratos o hidralazina. La cirugía de dilatación del esófago o miotomía, son alternativas para facilitar el vaciado del esófago en los casos más graves. En último caso, puede ser necesario la remoción del esófago.

La acalasia es provocada por causas autoinmunes, sin embargo, la enfermedad de el mal de chagas, también puede provocar lesiones en los nervios y provocar una dilatación semejante en los portadores de esta infección. Para diagnosticar la acalasia, el médico podrá indicar exámenes como una manometría esofágica, para detectar alteraciones en la presión, además de la realización de una endoscopia y una radiografía con contraste del esófago.

6. Divertículos

Los divertículos son alteraciones en la estructura del esófago, que por lo general suelen ser pequeños pero pueden aumentar de tamaño, pudiendo originar retención de saliva y alimentos.

Principales síntomas: cuando son grandes los divertículos, pueden causar dificultad para tragar, mal aliento y aspiración de alimentos hacia los pulmones. 

Cómo tratar: puede estar indicada la cirugía para remoción de los divertículos de mayor tamaño o que provocan síntomas.

Además de los divertículos, otras alteraciones en la estructura del esófago que puede surgir son anillos y membranas a lo largo del órgano, además de pólipos o tumores benignos que pueden dificultar la deglución de los alimentos y cuyas causas pueden ser congénitas o inflamatorias.

7. Lesiones en el esófago

Una importante causa de dolor en el esófago, aunque poco frecuente, es la formación de lesiones o perforaciones, que ocurren tanto por la presencia de vómitos intensos, como durante procedimientos como endoscopia o colocación de sondas nasogástricas, traumatismos en accidentes o incluso debido a la corrosión provocada por esofagitis o cáncer.

Principales síntomas: fuerte dolor localizado en el pecho que empeora al respirar o toser, puede haber salida de sangre durante los vómitos. También puede haber inflamación del mediastino, un área donde quedan localizados otros órganos importantes como corazón y pulmones, siendo peligroso y pudiendo colocar la vida del individuo en peligro.

Cómo tratar: es necesaria la aspiración de las secreciones con sonda, uso de antibióticos, así como evitar comer hasta la cicatrización de las lesiones. Cuando la herida es grande o no se puede contener, el médico podría considerar la realización de una cirugía para corregir la lesión. 

Además de esto, también puede haber una acumulación de alimentos o la existencia de algún cuerpo extraño que se quede alojado en el esófago, causando dolor intenso e incapacidad para eliminar las secreciones formadas. En algunos casos, puede ser necesaria remover el alimento o el cuerpo extraño a través de una endoscopia. 

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