Artroscopia de hombro: qué es, recuperación y posibles riesgos

Revisión médica: Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
octubre 2019

La artroscopia de hombro es un procedimiento quirúrgico en el que el ortopedista realiza un pequeño corte en la piel del hombro por el cual introduce un pequeña cámara con el objetivo de evaluar las estructuras internas del hombro, como por ejemplo huesos, tendones y ligamentos, para posteriormente realizar el tratamiento adecuado, a través de una cirugía mínimamente invasiva.

Normalmente, la artroscopia se utiliza en casos de lesiones agudas y crónicas en el hombro las cuales no responden al uso de medicamentos y fisioterapia, siendo indicada como una forma de asistencia diagnóstica. Por medio de este procedimiento, el ortopedista confirma el diagnóstico que había realizado a través de otros exámenes complementarios, como resonancia magnética o ecografía, y al mismo tiempo realizar el tratamiento necesario. 

Algunos de los tratamiento realizados por medio de la artroscopia son:

  • Reparación de ligamentos, en caso rotura;
  • Remoción de tejido inflamado;
  • Retiro de cartílago libre;
  • Tratamiento de hombro rígido;
  • Evaluación y tratamiento de inestabilidad del hombro.

Por ello, en caso de que el problema sea grave, como una fractura o rotura completa de ligamentos, puede ser necesaria una cirugía tradicional, siendo la artroscopia sólo un método diagnóstico.

Recuperación de la artroscopia de hombro

El tiempo de recuperación de la artroscopia de hombro es muy rápido a comparación de la cirugía tradicional, sin embargo puede variar conforme a la lesión y al procedimiento. Además, este procedimiento tiene una ventaja en relación al proceso de cicatrización, ya que al no haber grandes cortes, las cicatrices son más pequeñas y de rápida recuperación. 

Durante el postoperatorio es importante seguir las indicaciones médicas, siendo las más importantes:

  • Uso de cabestrillo por el tiempo indicado;
  • No realizar esfuerzo con el brazo del lado operado;
  • Tomar los analgésicos y antiinflamatorios prescritos;
  • Dormir con la cabecera de la cama levantada y sobre el otro hombro;
  • Aplicar hielo o compresas de gel sobre el hombro durante la 1ra semana, teniendo precaución con las heridas quirúrgicas.

Además, es importante iniciar la fisioterapia 2 a 3 semanas posteriores a la artroscopia con el objetivo de recuperar la totalidad del movimiento y amplitud de la articulación.

Posibles riesgos de la artroscopia de hombro

Este procedimiento quirúrgico se considera seguro, sin embargo, como cualquier cirugía, tiene un riesgo de infección, hemorragias o lesiones en los vasos sanguíneos o nervios. 

Para disminuir las posibilidades de estas complicaciones se debe acudir con un profesional calificado y certificado, especialmente con un ortopedista que tenga una especialidad en cirugía de hombro y codo. 

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Atualizado por Dr. Gonzalo Ramírez - Médico general y Psicólogo, em octubre de 2019. Revisión médica por Dr. Francisco Couto Valente - Ortopedista- Traumatólogo, em octubre de 2019.
Revisión médica:
Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
Traumatólogo formado en la Facultad Souza Marques en 2011, con CRM.RJ 52.92679-5. Miembro de la Sociedad Brasilera de Ortopedia y Traumatología.