Cuidados del cordón umbilical: qué hacer antes y después de caer

Algunos cuidados que se deben realizar con el muñón del cordón umbilical son mantenerlo higienizado, manipularlo con cuidado y dejar que se caiga naturalmente, ya que es importante para que el ombligo cicatrice correctamente y evitar el desarrollo de infecciones.

Según la Organización Mundial de la salud el cordón umbilical de los bebes debe mantenerse limpio y seco, sin colocar ninguna sustancia u objeto en esa área, siendo importante llevar un control periódico y consultar al pediatra si se percibe mal olor o enrojecimiento en la piel del ombligo. 

Una vez que el bebé nace, este cordón es cortado y queda un remanente llamado conocido como ¨muñón umbilical¨, al cual se le coloca una pinza o clip. Este muñón posee un aspecto gelatinoso, húmedo y brillante, que al cabo de algunos días se irá modificando, adquiriendo un aspecto más seco, duro y una tonalidad oscura, hasta caer naturalmente.

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Para qué sirve el cordón umbilical

El cordón umbilical es una estructura importante, ya que se forma durante la gestación y cuya principal función es proporcionarle nutrientes y oxígeno al feto, provenientes de la placenta de la madre, para su desarrollo y crecimiento. Por eso, luego del nacimiento del bebé, si bien ya no cumple ninguna función, es importante tener en cuenta algunos cuidados hasta que se desprenda.

Cómo cuidar del cordón umbilical

Los principales cuidados del cordón umbilical son: 

  • Evitar, tocar o manipular el cordón umbilical, excepto en el momento de la higiene;
  • Dejar que se caiga el cordón umbilical naturalmente;
  • Mantener el cordón siempre limpio y seco;
  • Lavarse siempre las manos con agua y jabón antes de manipular el cordón umbilical para limpiarlo;
  • Aprovechar el momento del baño diario del bebé para higienizar el cordón umbilical con agua tibia y una gasa esterilizada;
  • No adicionar ningún producto químico al cordón umbilical del bebé sin autorización del pediatra;
  • No poner fajas o cualquier otra prenda que apriete el ombligo del bebé, ya que esto aumenta el riesgo de inflamación o infección.

Estos cuidados deben ser realizados para ayudar a que el muñón del cordón umbilical cicatrice rápidamente y para evitar infecciones, debiendo ser tomados hasta que el muñón del cordón umbilical caiga naturalmente.

Al momento de colocar el pañal, como estos suelen ser grandes, lo ideal es doblar la parte de enfrente 2 dedos por debajo del ombligo para que el cordón quede por fuera y evitar que sufra rozaduras o que se ensucie de heces u orina. Conozca cómo se debe cambiar el pañal correctamente.

Cómo limpiar el cordón umbilical

Para realizar el cuidado correcto del cordón umbilical se deben seguir los siguientes pasos:

  1. Exponer el cordón umbilical, debiendo retirar la ropa que esté cubriendo la zona; 
  2. Lavarse bien las manos, con agua y jabón antes de manipular el muñón;
  3. Limpiar el cordón umbilical y la zona alrededor con suero fisiológico y gasas esterilizadas. Para cada región del muñón se debe utilizar una nueva compresa, es decir, una para cada lado;
  4. Agarrar la pinza con el dedo índice y el pulgar;
  5. Limpiar la zona donde se inserta el cordón en la piel, en un movimiento único de 360º con una gasa estéril y descartarla;
  6. Limpiar el cuerpo del cordón umbilical, que es la zona que se localiza entre la pinza y el sitio de inserción, con un movimiento único de 360º, con una gasa estéril y descartarla; 
  7. Limpiar el clip, comenzando en una punta y dándole una vuelta completa, para que la pinza quede totalmente limpia; 
  8. Dejar secar al aire libre y solo después tapar el muñón con la ropa limpia del bebé. Al momento de colocar el pañal, como estos suelen ser grandes, lo ideal es doblar la parte de enfrente 2 dedos por debajo del ombligo para que el cordón quede por fuera y evitar que se ensucie de heces u orina.

La limpieza del muñón umbilical no causa dolor, pero es normal que el bebé llore, ya que el líquido utilizado en la limpieza está frío.

Signos de infección en cordón umbilical

Las siguientes características pueden estar indicando que el cordón umbilical tiene alguna inflamación o infección:

  • Olor fétido;
  • Enrojecimiento de la piel o inflamación alrededor del ombligo;
  • Presencia de pus o supuración, siendo importante observar cuál es su color.

Por eso, es fundamental controlar periódicamente el cordón umbilical del bebé, y estar atento a alguna característica que pueda indicar alguna infección, siendo necesario consultar al pediatra si se presenta alguna alteración. ´

Qué hacer después que se caiga el cordón 

Generalmente, el cordón umbilical se cae naturalmente a los 7 a 15 días aproximadamente, y se puede notar algunas gotas de sangre en el pañal, siendo totalmente normal. 

Después de que caiga el cordón es importante mantener la zona del ombligo siempre en observación y continuar con la limpieza hasta que esté completamente cicatrizado. Luego de bañar al bebé es importante secar el ombligo con una gasa estéril o paño limpio, realizando movimientos circulares suaves. 

Qué es el granuloma umbilical

A veces, en lugar de secarse por completo, el cordón forma un granuloma o una pequeña masa enrojecida de tejido cicatricial que permanece en el ombligo después de que se ha caído el cordón umbilical.

Este granuloma puede liberar un líquido amarillento claro que pude ser confundido con una infección. Esta situación generalmente desaparece en aproximadamente una semana, pero, si no es así, es posible es necesario consultar al pediatra.

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Cuándo acudir al pediatra

El bebé debe tener seguimiento del pediatra, sin embargo, los padres o los familiares deben buscar atención médica de forma rápida en los casos donde la región del ombligo presente los siguientes signos o síntomas:

  • Sangrado;
  • Olor fétido;
  • Presencia de pus;
  • Enrojecimiento;
  • Fiebre. 

En estas situaciones, el pediatra evalúa el ombligo del bebé e indica el tratamiento adecuado, el cual puede incluir el uso de antibióticos en caso de que el ombligo esté infectado. Y también es importante consultar al pediatra si el ombligo del bebé demora más de 15 días en caer, pues podría ser señal de alguna alteración.