Para quitar un insecto del oído pueden usarse técnicas simples como la luz, el aceite o alcohol y la irrigación con agua tibia, que ayudan a que el insecto salga por sí solo, se inmovilice o sea arrastrado hacia afuera sin introducir objetos que puedan causar lesiones.
Antes de intentar retirarlo, es importante tomar precauciones, como no usar líquidos si hay dolor intenso, sangrado o secreción, utilizar solo sustancias tibias y evitar hisopos, pinzas u otros objetos, ya que pueden empujar el insecto hacia el interior y dañar el oído.
Se debe acudir al médico cuando el insecto no sale con estas técnicas, si se mueve hacia el fondo del oído, quedan restos dentro o aparecen síntomas como dolor intenso, mareo, sangrado o disminución de la audición, para evitar complicaciones e infecciones.
Cómo sacar un insecto o bicho del oído
Las técnica que pueden utilizarse para quitar un insecto del oído de forma casera incluyen:
1. Uso de luz
El uso de la luz para retirar un insecto del oído se basa en el comportamiento natural de muchos insectos, que tienden a desplazarse hacia la luz, lo que puede hacer que salgan por sí solos del conducto auditivo sin necesidad de introducir objetos y reduce el riesgo de molestias o lesiones.
Cómo hacer: se lleva a la persona a un lugar completamente oscuro y se coloca sentada con la cabeza ligeramente inclinada, dejando el oído afectado accesible.
Luego, se toma la oreja suavemente hacia arriba y hacia atrás para enderezar el canal auditivo y se ilumina la entrada del oído con una linterna, manteniendo la luz fija.
Cuando este método funciona, el insecto suele salir en pocos segundos, por lo general entre 5 y 10 segundos. Si no sale de inmediato, se desplaza hacia el interior o provoca dolor intenso, se debe suspender el intento y acudir al médico.
2. Colocar aceite o alcohol
El uso de aceite o alcohol en el oído se realiza para inmovilizar o matar al insecto, ya que su movimiento puede causar dolor intenso y lesiones en el conducto auditivo. Al detenerse, disminuye el malestar y se facilita su salida sin necesidad de introducir objetos en el oído.
En algunos casos, el alcohol puede causar irritación, por lo que lo ideal sería usar aceite.
Cómo hacer: se debe inclinar la cabeza con el oído afectado hacia arriba y colocar con cuidado aceite tibio o alcohol hasta cubrir al insecto.
Luego se debe mantener esa posición entre 1 y 3 minutos, tiempo suficiente para que el insecto deje de moverse y, en muchos casos, flote hacia la salida.
Generalmente, el insecto se inmoviliza en menos de un minuto y puede salir durante esos primeros minutos.
Si después de ese tiempo no sale, o si aparece dolor intenso, sangrado o secreción, se debe acudir al médico para retirarlo de forma segura.
3. Irrigación de agua tibia
La irrigación con agua tibia puede arrastrar el bicho o insecto hacia afuera o hacer que salga al buscar aire, además de ayudar a inmovilizarlo si sigue moviéndose.
Sin embargo, es mejor realizar la irrigación cuando el insecto esté muerto, ya que si sigue vivo podría moverse más con el agua y causar lesiones en el oído.
Cómo hacer: para hacerlo, la persona debe mantenerse sentada con la cabeza inclinada y se introduce suavemente agua tibia, cercana a la temperatura corporal, usando una jeringa sin presión directa para que el agua entre y salga libremente del oído.
En muchos casos el insecto puede salir casi de inmediato, pero si no ocurre, el agua puede tardar hasta unos 3 minutos en inmovilizarlo, por lo que pueden ser necesarios varios lavados suaves hasta que salga por completo.
¿Hasta dónde puede llegar un insecto en el oído?
Un insecto que entra en el oído solo puede llegar hasta el tímpano, que es una membrana que cierra el fondo del canal del oído y actúa como una barrera. El conducto del oído es corto, por lo que el insecto puede avanzar hasta el final y quedar muy cerca del tímpano, pero no puede pasar más allá.
Solo en casos raros, cuando el tímpano está perforado y se pierde esa protección, el insecto puede causar mayor irritación dentro del oído, aumentando el dolor y la molestia, además de provocar inflamación, sangrado, secreción, mareo o disminución de la audición.
Lea también: Tímpano perforado: síntomas y tratamiento tuasaude.com/es/timpano-perforadoPrecauciones y cuidados
Para retirar un insecto del oído en casa es importante tomar algunas precauciones para evitar lesiones o infecciones como:
- No se deben introducir líquidos como aceite, alcohol o agua si hay dolor intenso, sangrado, secreción o si la persona tiene antecedentes de perforación del tímpano o tubos en los oídos.
- Usar unicamente líquidos tibios, ya que el frío o el calor pueden provocar mareos intensos, náuseas o vómitos;
- Evitar introducir hisopos, palillos, pinzas u otros objetos dentro del oído.
Además, no se recomienda usar sustancias como lidocaína, clorhexidina o pegamento.
Si el insecto no sale con facilidad, si se mueve hacia el interior, si quedan restos dentro del oído o si el dolor continúa después del intento, lo más seguro es suspender el procedimiento y acudir a un médico para una extracción adecuada.
Cuando debe acudir al médico
Se aconseja acudir a la emergencia hospitalaria cuando los síntomas son muy fuertes o empeoran a lo largo del tiempo, así como si no se consigue sacar al insecto a través de estas técnicas.
El médico podrá utilizar instrumentos especiales para remover el insecto sin causar ninguna lesión en el interior del oído y evitando que alguna parte del insecto quede dentro causando una infección. Vea los principales síntomas de una infección en el oído.
Además de esto, si no es posible observar un insecto en el interior del oído, pero existe una incomodidad intensa, se debe consultar a un otorrinolaringólogo para evaluar las posibles causas e iniciar el tratamiento adecuado, si es necesario. Vea más sobre cuándo consultar a un otorrinolaringólogo.