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¿Qué necesitas saber?

Para qué sirve la resonancia magnética y cómo se hace

La resonancia magnética (RM) también conocida como resonancia magnética nuclear (RMN), es un examen de imagen capaz de mostrar con definición las estructuras internas de los órganos, siendo importante para diagnosticar varios problemas de salud como aneurismas, tumores, alteraciones en las articulaciones u otras lesiones en los órganos internos.

Para hacer el examen, se utiliza una gran máquina, que crea las imágenes de alta definición de los órganos internos a través de la utilización de un campo magnético, que provoca una agitación de las moléculas del cuerpo, captadas por el aparato y transferidas hacia una computadora.

El examen tiene una duración aproximada de 15 a 30 minutos y, normalmente, no es necesario realizar ningún tipo de preparación, a pesar de que pueda ser necesario el uso de contraste, en algunos casos, a través de la inyección del medicamento por vía intravenosa, de la ingestión por vía oral o por vía rectal. El contraste es una sustancia que posee un colorante especial que aumenta la capacidad de visualizar las estructuras internas de los órganos.

Resonador magnético
Resonador magnético
Imagen de una resonancia de cráneo
Imagen de una resonancia de cráneo

Para qué sirve

La resonancia magnética se indica en los casos a continuación:

  • Identificar enfermedades neurológicas, como Alzheimer, tumores cerebrales, esclerosis múltiple o accidente cerebrovascular, por ejemplo;
  • Observar inflamación o infección en el cerebro, nervios o articulaciones;
  • Diagnosticar lesiones osteomusculares como tendinitis, lesiones en los ligamentos, quistes como el quiste de Tarlov, o hernias de discales;
  • Identificar masas o tumores en los órganos del cuerpo;
  • Observar cambios en los vasos sanguíneos como aneurismas o coágulos.

Es necesario tener algunos cuidados anes de la realización de este examen, ya que no puede haber ningún tipo de material metálico cerca del campo magnético del aparato como ganchos de cabello, lentes o detalles de la ropa, evitándose así accidentes. Por este mismo motivo, este examen está contraindicado en personas que posean protesis, marcapasos, restos de balas o clavos metálicos en el cuerpo, en caso de poseer alguno de estos debe ser indicado al tecnólogo de RMN y al radiólogo.

Además de la buena calidad de las imágenes formadas por la resonancia magnética, otra ventaja es que no se utiliza radiación ionizante para la obtención de los resultados, a diferencia de la tomografía computarizada.

Para qué sirve la resonancia magnética y cómo se hace

Cómo se realiza

La resonancia magnética suele durar de 15 a 30 minutos, puediendo alcanzar un máximo de 2 horas, dependiendo del área que será examinada. Para su realización es necesario permanecer dentro del aparato que emite el campo magnético, este procedimiento no causa dolor, lo único que es muy importante es no moverse durante este período, ya que cualquier movimiento puede alterar la calidad del examen. 

En personas que no consiguen estar dentro del dispositivo como los niños, las personas claustrofóbicas, personas con demencia, alzheimer o esquizofrenia, puede ser necesario realizar el examen bajo sedación para inducir el sueño, en caso contrario el examen puede no ser eficaz. 

Además de esto, en algunos casos podrá ser necesario la aplicación de un medio de constrante como el Galio, ya que es una forma de aumentar la definición de las imágenes, principalmente para visualiar órganos o vasos sanguíneos.

Tipos de resonancia magnética

Los tipos de resonancia magnética dependen de la región afectada, y los más comunes son:

  • Resonancia magnética de la pelvis, abdomen o tórax: sirve para diagnosticar tumores o masas en órganos como el útero, el intestino, los ovarios, la próstata, la vejiga, el páncreas, o el corazón, por ejemplo;
  • Resonancia magnética del cráneo: ayuda a evaluar malformaciones cerebrales, hemorragias internas, trombosis cerebral, tumores cerebrales y otros cambios o infecciones en el cerebro o en sus venas;
  • Resonancia magnética de la columna: ayuda a diagnosticar problemas en la columna y médula espinal como tumores, calcificaciones o fragmentos de huesos, después de fracturas;
  • Resonancia magnética de las articulaciones, como el hombro, la rodilla o el tobillo: sirve para evaluar los tejidos blandos dentro de la articulación, como la bursa, tendones y ligamentos.

La resonancia magnética es, por lo tanto, un excelente examen para observar las partes blandas del cuerpo, sin embargo, no suele indicarse para observar lesiones en regiones rígidas como hiesos, siendo en estos casos indicada la realización de Rayos X o una Tomografía computarizada. 

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