La arteritis temporal,también conocida como arteritis de células gigantes, es una enfermedad inflamatoria que afecta las arterias de la región de las sienes y puede causar síntomas como dolor de cabeza intenso, dolor en la mandíbula al masticar, fiebre, cansancio y alteraciones en la visión.
Esta enfermedad suele deberse a una respuesta anormal del sistema inmunitario y es más frecuente en personas mayores de 50 años.
El tratamiento debe ser indicado por el reumatólogo, quien puede recomendar el uso de corticosteroides y, en algunos casos, medicamentos inmunosupresores o biológicos para controlar la inflamación y prevenir complicaciones.
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Principales síntomas
Los principales síntomas de arteritis temporal son:
- Dolor de cabeza que puede ser fuerte y pulsátil;
- Sensibilidad y dolor en la arteria temporal, que se localiza en la parte lateral de la cabeza;
- Dolor y debilidad en la mandíbula, que aparece después de hablar o masticar por mucho tiempo, mejorando con el descanso;
- Fiebre recurrente y sin causa aparente;
- Cansancio y malestar general;
- Pérdida de peso involuntaria;
- Pérdida transitoria de la visión o visión doble;
- Sensibilidad del cuero cabelludo;
- Dolor en la cara, detrás de las orejas o lengua;
- Dificultad para abrir la boca con normalidad;
- Dolor en los brazos al realizar esfuerzos o movimientos repetitivos;
- Tos seca persistente sin otra causa aparente.
En ciertos casos, pueden surgir alteraciones graves como pérdida de la visión, ceguera repentina, aneurisma o ACV. Sin embargo, el diagnóstico y el tratamiento oportunos por parte del reumatólogo pueden ayudar a prevenir estas complicaciones.
Lea también: Tipos de dolor de cabeza: síntomas, causas y qué hacer tuasaude.com/es/tipos-de-dolor-de-cabezaPosibles causas
La arteritis temporal suele ser causada por una respuesta anormal del sistema inmunitario que provoca inflamación en las arterias, especialmente en personas mayores de 50 años con predisposición genética.
Además, con frecuencia se asocia con la polimialgia reumática, una enfermedad inflamatoria que causa dolor y rigidez, principalmente en los hombros, el cuello y las caderas, y que también puede provocar malestar general y dificultad para realizar movimientos.
En casos menos frecuentes, la inflamación de la arteria temporal también puede estar relacionada con otras enfermedades inflamatorias de los vasos sanguíneos, algunas infecciones, como la causada por el virus de la varicela-zóster, ciertos tratamientos oncológicos que modifican la respuesta inmunitaria o, incluso, alteraciones no inflamatorias y traumatismos en la región de la sien.
Arteritis temporal por estrés
El estrés no se considera una causa de la arteritis temporal ni existe evidencia de que la provoque.
Aunque el origen exacto de la enfermedad todavía no se conoce por completo, se sabe que aparece por una respuesta anormal del sistema inmunitario que inflama las paredes de las arterias, especialmente las ubicadas en la zona de las sienes.
Cómo se confirma el diagnóstico
El diagnóstico de la arteritis temporal es realizado principalmente por el reumatólogo a partir de los síntomas, la exploración física, análisis de sangre, en los que se incluye la velocidad de sedimentación globular (VSG), la proteína C reactiva (PCR), así como estudios de imagen, como la ecografía Doppler de las arterias temporales.
Cuando existen alteraciones en la visión, también participa el neurooftalmólogo para evaluar la afectación ocular y prevenir complicaciones como la pérdida permanente de la visión.
Además, si se sospecha que la enfermedad afecta otras arterias del cuerpo, pueden solicitarse estudios de imagen más avanzados, como resonancia magnética, angiotomografía o PET-TAC.
Lea también: Tomografía por emisión de positrones (PET): para qué sirve y cómo se realiza tuasaude.com/es/tomografia-por-emision-de-positronesCómo se realiza el tratamiento
El tratamiento de la arteritis temporal debe iniciarse lo antes posible y es realizado por el reumatólogo con dosis altas de corticosteroides para reducir la inflamación y prevenir complicaciones graves, como la pérdida permanente de la visión.
Cuando ya existen alteraciones visuales, puede ser necesario administrar corticosteroides por vía intravenosa antes de iniciar el tratamiento por vía oral.
En algunos casos, también pueden indicarse medicamentos inmunosupresores o biológicos, como el tocilizumab o el metotrexato, para controlar la enfermedad y reducir la necesidad de usar corticosteroides durante largos períodos.
El tratamiento suele mantenerse durante 1 o 2 años y la dosis de los corticosteroides se reduce de forma gradual para disminuir el riesgo de recaídas.
Además, durante este período pueden recomendarse suplementos de calcio y vitamina D, medicamentos para proteger los huesos y ácido acetilsalicílico en dosis bajas, cuando esté indicado.
Posibles complicaciones
Si no se diagnostica y trata a tiempo, la arteritis temporal puede causar complicaciones como:
- Pérdida permanente de la visión o ceguera;
- Accidente cerebrovascular (ACV);
- Aneurisma, especialmente de la aorta;
- Infarto;
- Necrosis de la lengua o del cuero cabelludo, aunque es poco frecuente.
Además, como el tratamiento suele requerir el uso prolongado de corticosteroides, también pueden presentarse efectos secundarios como osteoporosis, fracturas, diabetes, hipertensión, cataratas, glaucoma o un mayor riesgo de infecciones.
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