Arsénico: qué es, fuentes, síntomas y tratamiento

El arsénico es un elemento que se encuentra de forma natural en el ambiente y también puede estar presente por actividades industriales. La exposición más preocupante para la salud suele relacionarse con el arsénico inorgánico, que puede entrar al organismo por el agua, algunos alimentos o el aire.

En el cuerpo, el arsénico puede afectar distintos sistemas y, según la cantidad y el tiempo de exposición, provocar desde molestias digestivas y alteraciones neurológicas hasta problemas en la piel y un aumento del riesgo de ciertos tipos de cáncer. La gravedad varía por la forma química, la vía de entrada y la duración del contacto.

El abordaje de la intoxicación por arsénico se basa en identificar y cortar la fuente, valorar complicaciones y, en casos seleccionados, usar tratamientos como quelantes bajo supervisión médica. 

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Síntomas de intoxicación por arsénico

Los principales síntomas de intoxicación por arsénico son:

  • Náuseas, vómitos y diarrea.
  • Dolor abdominal.
  • Debilidad marcada o fatiga.
  • Dolor de cabeza o mareo.
  • Hormigueo o adormecimiento en manos y pies (síntomas neurológicos).
  • Alteraciones en la piel con exposiciones prolongadas (como cambios de pigmentación), según el caso.

Los síntomas de la intoxicación por arsénico pueden variar mucho entre personas y no siempre son específicos. Por eso, durante la consulta, el médico suele evaluar el contexto en el que se presenta el cuadro, por ejemplo, si la persona consume agua de pozo, si existe exposición laboral o si hay un consumo frecuente de ciertos productos que puedan estar contaminados.

Efectos de la exposición a largo plazo

La exposición crónica al arsénico inorgánico se ha asociado con un mayor riesgo de varios resultados adversos, incluyendo cánceres como piel, vejiga y pulmón. También puede afectar a otros sistemas del cuerpo, porque puede dañar las células y alterar su funcionamiento.

Además, los estudios científicos disponibles señalan que el impacto depende de la dosis, la duración y la susceptibilidad de cada persona. En poblaciones expuestas por periodos prolongados, el arsénico ha sido estudiado como un factor que puede contribuir a enfermedad vascular y otros desenlaces crónicos.

Fuentes de exposición

Las principales fuentes de exposición al arsénico son:

  • Agua contaminada (consumo y preparación de alimentos).
  • Alimentos que pueden concentrar arsénico, especialmente arroz y productos derivados.
  • Exposición laboral o ambiental por industrias, polvos o vapores.
  • Suelo y aire contaminados en zonas específicas, con posible contacto o inhalación.

Dentro de la exposición alimentaria, varios trabajos de investigación describen que el arroz y productos a base de arroz pueden ser una fuente relevante de arsénico inorgánico, en especial en etapas tempranas de vida por el consumo de cereales, galletas y snacks de arroz.

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Cómo se diagnostica la intoxicación por arsénico

El diagnóstico de la intoxicación por arsénico se basa en la combinación de los síntomas con el antecedente de una posible exposición, como consumir agua contaminada o tener contacto laboral con este metal. Como las señales pueden parecerse a otras enfermedades, el contexto es clave para orientar la evaluación.

La prueba más utilizada para confirmar exposición reciente es medir el arsénico en la orina, preferentemente en una recolección de 24 horas.

Cuando es posible, se solicita un análisis que diferencia los tipos de arsénico, ya que algunos alimentos como mariscos pueden elevar el resultado sin que exista intoxicación.

Qué ocurre en el organismo

El arsénico puede interferir con procesos celulares básicos, favorecer el estrés oxidativo y alterar mecanismos relacionados con daño del ADN y señalización celular. Estas alteraciones ayudan a explicar por qué la exposición crónica se asocia con efectos a largo plazo.

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Cuando el contacto es más intenso o reciente, el cuadro clínico suele relacionarse con irritación gastrointestinal, afectación neurológica y alteraciones sistémicas. La evaluación médica considera el tipo de exposición, el tiempo transcurrido y la presencia de complicaciones.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento de la intoxicación por arsénico suele empezar por identificar de dónde viene la exposición y cortar ese contacto lo antes posible. Después, el médico evalúa el estado general para detectar si hay complicaciones y define el manejo según la gravedad.

En algunos casos, especialmente cuando la intoxicación es importante, el especialista puede indicar medicamentos llamados quelantes, que ayudan a “atrapar” el arsénico en el cuerpo para que se elimine con mayor facilidad.

Entre los quelantes que pueden ser prescritos están DMPS y DMSA (succimer), y su uso depende del tipo de exposición y de la evaluación clínica.

La respuesta al tratamiento depende de varios factores, como la cantidad de arsénico, cuánto tiempo duró la exposición y qué tan pronto se inició la atención. Por eso, el manejo suele ser individualizado y con seguimiento médico para controlar la evolución y evitar secuelas.

Por qué algunos alimentos industrializados contienen arsénico

En algunos alimentos industrializados, el arsénico puede estar presente porque ciertos ingredientes pueden contenerlo desde su origen o porque se acumula desde el ambiente durante el cultivo y la producción. No se trata de algo que “se contagie”, sino de una contaminación que puede ocurrir en distintas etapas de la cadena alimentaria.

Un ejemplo frecuente es el uso de ingredientes a base de arroz (harinas, cereales, galletas y snacks), ya que el arroz puede contener arsénico inorgánico y este puede quedar en el producto final, contribuyendo a la exposición por la dieta.

También influye el agua utilizada en la producción y el lugar de procedencia de las materias primas, ya que estos factores pueden aumentar o disminuir el contenido final de arsénico. Por eso, los controles suelen enfocarse en categorías de alimentos e ingredientes, más que en “contagios” entre productos.

Límites máximos permitidos de arsénico por tipo de alimento

Los límites máximos permitidos de arsénico por tipo de alimento son:

Alimento / categoría Límite máximo de arsénico País/autoridad
Arroz blanco/pulido (no sancochado) 0,15 mg/kg Unión Europea
Arroz sancochado y arroz descascarado 0,25 mg/kg Unión Europea
Harina de arroz 0,25 mg/kg Unión Europea
Tortitas/obleas/galletitas/pasteles de arroz, copos y arroz hinchado para desayuno 0,30 mg/kg Unión Europea
Arroz para producir alimentos para lactantes y niños de corta edad 0,10 mg/kg Unión Europea
Bebidas no alcohólicas a base de arroz 0,030 mg/kg Unión Europea
Fórmulas y alimentos médicos para lactantes/niños (polvo) 0,020 mg/kg Unión Europea
Fórmulas y alimentos médicos para lactantes/niños (líquido) 0,010 mg/kg = 10 µg/kg (10 ppb) Unión Europea
Alimentos infantiles 0,020 mg/kg Unión Europea
Zumos y néctares de frutas 0,020 mg/kg Unión Europea
Sal 0,50 mg/kg Unión Europea
Cereales de arroz para lactantes 0,10 = 100 µg/kg (100 ppb) Estados Unidos (FDA)

No existe un “valor mínimo permitido” de arsénico en un alimento. Lo que suelen fijar las autoridades sanitarias son límites máximos, sobre todo para arsénico inorgánico (la forma más tóxica), y esos valores cambian según el país.