La introducción alimentaria es el periodo en el que el bebé deja de alimentarse únicamente con leche materna o fórmula infantil y comienza a consumir otros alimentos, como frutas, cereales, tubérculos, verduras, leguminosas y proteínas.
A partir de los 6 meses, el bebé puede comenzar la introducción alimentaria, ya que hasta esta edad la leche materna o la fórmula infantil proporcionan los nutrientes que necesita.
En esta etapa, el bebé debe comenzar a comer una papilla preparada con frutas frescas en las colaciones de la mañana y de la tarde, y otra preparada con cereales o tubérculos, verduras, leguminosas y proteínas en la comida o la cena.
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Cómo comenzar la introducción alimentar
Durante la introducción alimentaria, el bebé suele comer pequeñas cantidades, ya que sus necesidades nutricionales todavía son reducidas y aún está desarrollando la capacidad para masticar y tragar. Por esta razón, no se recomienda forzarlo a comer más de lo que acepte.
Los alimentos no deben pasarse por un colador, licuarse ni procesarse con una batidora de inmersión.
Se deben priorizar las comidas machacadas con un tenedor o raspadas, en el caso de las frutas, para favorecer el desarrollo de la masticación y el reconocimiento de los diferentes sabores y texturas.
Además de la lactancia, durante esta etapa el bebé necesita hacer 3 comidas al día: una papilla de frutas frescas en la colación de la mañana y de la tarde, y una papilla “salada” en la comida o la cena.
Qué ofrecer al bebé
Al comenzar la introducción alimentaria, se pueden ofrecer al bebé alimentos como:
- Frutas frescas, raspadas o machacadas, como papaya, plátano, aguacate, mango, naranja, kiwi, manzana, pera, caqui y sandía;
- Verduras machacadas, como tomate, chayote, betabel, calabaza, okra, brócoli, berenjena y zanahoria;
- Leguminosas machacadas, como frijoles, soya, lentejas, garbanzos y chícharos;
- Tubérculos machacados o en forma de puré, como yuca, papa, arracacha, ñame, taro y camote;
- Proteínas machacadas o desmenuzadas, como huevo, pescado, carne, pollo, pavo y tofu;
- Cereales machacados, como arroz, pasta, maíz, avena y quinoa;
- Agua, cuya cantidad varía según la edad del bebé.
También es importante lavarse bien las manos y lavar correctamente los alimentos y utensilios durante la preparación de las comidas y antes de comer, para prevenir la contaminación y evitar enfermedades.
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Durante la introducción alimentaria, no se recomienda ofrecer al bebé dulces, como helado, pudín, chocolate, gelatina, pastel, mermelada y azúcar; carnes procesadas, como jamón, longaniza, tocino, salami, mortadela y salchicha; ni bebidas industrializadas, como refrescos, jugos envasados y jugos en polvo.
La miel tampoco se recomienda para bebés menores de 2 años, ya que puede contener la bacteria Clostridium botulinum, responsable del botulismo.
Esta infección puede afectar el sistema nervioso y provocar parálisis de los músculos, incluidos los de la respiración.
Tampoco se recomienda añadir sal a los alimentos del bebé, ya que sus órganos todavía están en desarrollo y el consumo de sal puede sobrecargar los riñones y causar complicaciones.
Menú para la introducción alimentar
La siguiente tabla contiene un ejemplo de menú de 3 días para la introducción alimentaria del bebé:
Este menú es solo un ejemplo y puede variar según la edad y el estado de salud del bebé, por lo que se recomienda consultar al nutricionista o pediatra para adaptar la alimentación a sus necesidades.
Cuándo iniciar
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la introducción alimentaria debe comenzar cuando el bebé cumpla 6 meses de edad.
Hasta esta edad, la leche materna o la fórmula infantil proporcionan los nutrientes que el bebé necesita.
A partir de los 6 meses, las enzimas digestivas, las bacterias intestinales, las defensas y los riñones funcionan de forma más eficaz, lo que permite comenzar a introducir otros alimentos.
Señales de preparación para la introducción alimentar
Las señales de preparación para la introducción alimentaria son signos físicos y de comportamiento que indican que el bebé está preparado para comenzar a consumir nuevos alimentos.
Entre ellas se encuentran mantener la cabeza firme, sentarse sin apoyo, no expulsar los alimentos de la boca con la lengua, mostrar curiosidad por la comida de otras personas y abrir la boca con mayor facilidad para probar alimentos.
Consejos para facilitar la introducción alimentaria
Algunos consejos que pueden ayudar durante la introducción alimentaria son:
- Ofrecer las comidas en un lugar tranquilo, con una buena interacción familiar y sin distracciones;
- Mirar y hablar con el bebé durante las comidas;
- Servir los alimentos por separado en la cuchara para ayudar a desarrollar el gusto del bebé;
- No dejar al bebé solo durante la alimentación;
- Ofrecer los alimentos con calma y paciencia;
- Estar atento a las señales de hambre, como cuando el bebé llora, sujeta la mano de la persona que le ofrece la comida o abre la boca;
- Reconocer las señales de saciedad, como cuando el bebé gira la cara o deja de abrir la boca para recibir los alimentos;
- No ofrecer recompensas, chantajear ni castigar al bebé.
Durante la introducción alimentaria, también se puede estimular al bebé para que poco a poco sostenga los utensilios y permitirle tomar los alimentos con las manos.
Este es uno de los principios del BLW, un método utilizado durante la introducción alimentaria que permite favorecer el desarrollo de la coordinación motora del bebé.
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