Vitamina E: para qué sirve, beneficios y cómo tomar

Evidencia científica

La vitamina E sirve para proteger las células del contra el daño causado por los radicales libres, gracias a su acción antioxidante.Además, participa en el funcionamiento adecuado del sistema inmunitario y en diferentes procesos celulares del organismo.

Esta un micronutriente esencial para el funcionamiento del organismo. Al ser una vitamina liposoluble, puede almacenarse principalmente en el tejido graso, mientras que el hígado participa de forma importante en su metabolismo y distribución en el organismo.

La vitamina E puede obtenerse a través de la alimentación, como aceites vegetales, frutos secos y semillas. También está disponible en forma de suplementos, que deben utilizarse bajo la orientación del médico o nutricionista, ya que las dosis elevadas pueden aumentar el riesgo de efectos adversos, como sangrados.

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Para qué sirve y beneficios

Los principales beneficios para la salud de la vitamina E son:

1. Favorecer el sistema inmunitario

La vitamina participa en el funcionamiento normal del sistema inmunitario.

Una deficiencia importante de esta vitamina puede afectar la respuesta inmunitaria, especialmente cuando está relacionada con trastornos que dificultan la absorción de grasas.

2. Proteger las células contra los radicales libres

La vitamina E tiene acción antioxidante, por lo que ayuda a proteger las células contra los daños provocados por los radicales libres.

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Estas sustancias se producen normalmente durante diferentes procesos del organismo y también pueden aumentar por factores ambientales.

La vitamina E actúa especialmente evitando la oxidación de las grasas presentes en las células.

3. Mejorar la salud de la piel

Debido a su acción antioxidante, la vitamina E ayuda a proteger las células de la piel contra el estrés oxidativo, que participa en los procesos de envejecimiento cutáneo, por lo que podrí. prevenir las arrugas, aumentar la firmeza de la piel y mejorar la cicatrización

Además, algunos estudios han investigado su posible efecto frente a los daños provocados por la radiación ultravioleta y en ciertas alteraciones de la piel.

4. Contribuir al funcionamiento del sistema nervioso

La vitamina E es importante para mantener el funcionamiento normal del sistema nervioso.

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Una deficiencia grave puede provocar alteraciones neurológicas, como problemas de coordinación, disminución de los reflejos, debilidad muscular y alteraciones de la sensibilidad.

La vitamina E también ha sido estudiada en enfermedades como Alzheimer y Parkinson. Sin embargo, todavía no está demostrado que el uso de suplementos prevenga o trate estas enfermedades.

5. Podría ayudar en la infertilidad

Debido a su acción antioxidante, la vitamina E podría ayudar a mejorar algunos parámetros del semen en hombres con infertilidad.

Algunos estudios han observado un aumento en el número total de espermatozoides y posibles mejoras en determinados parámetros después de la suplementación.

Sin embargo, los resultados no son consistentes para la motilidad espermática y todavía no existe evidencia suficiente para afirmar que la vitamina E trate la infertilidad masculina.

En las mujeres, los estudios disponibles tampoco permiten concluir que los suplementos de vitamina E aumenten las posibilidades de embarazo o de nacimiento vivo.

6. Mejorar la resistencia y la fuerza muscular

La suplementación antioxidante con vitamina E puede proporcionar efectos beneficiosos contra el daño del tejido oxidativo inducido por el ejercicio, por lo que podría aumentar la resistencia y fuerza muscular, así como favorecer a su recuperación después del entrenamiento. 

7. Mejorar el hígado graso

La vitamina E puede ayudar a mejorar algunos parámetros en determinadas personas con hígado graso.

En algunos estudios, la suplementación redujo las enzimas hepáticas ALT y AST y produjo mejoras en la acumulación de grasa, inflamación y daño de las células del hígado.

Sin embargo, no se ha demostrado de forma consistente que la vitamina E reduzca la fibrosis hepática. 

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8. Contribuir en el funcionamiento muscular

La vitamina E contribuye al funcionamiento normal de los músculos, principalmente por su acción antioxidante, que ayuda a proteger las células musculares contra el daño oxidativo.

Una deficiencia grave de vitamina E puede causar debilidad muscular, aunque esta situación es poco frecuente y suele presentarse en personas con enfermedades que dificultan la absorción de grasas o con ciertas alteraciones genéticas.

9. Contribuir a las necesidades nutricionales de bebés prematuros

Los bebés prematuros pueden tener mayores necesidades de vitamina E debido a sus bajas reservas al nacer y a la inmadurez de los mecanismos que protegen las células contra el estrés oxidativo.

La suplementación con vitamina E también ha sido estudiada por su posible papel en la reducción del riesgo de algunas complicaciones de la prematuridad, como la retinopatía del prematuro. Sin embargo, los resultados de los estudios son variables y no permiten afirmar que prevenga esta condición de forma general.

Vitamina E para el rostro

La vitamina E es utilizada en diferentes productos para la cara y la piel en general debido principalmente a su acción antioxidante.

Algunos estudios han evaluado formulaciones tópicas con vitamina E y han observado posibles beneficios sobre el envejecimiento de la piel.

No obstante, gran parte de estos productos contenían otros componentes, como vitamina C y extractos vegetales, por lo que no es posible atribuir todos los resultados exclusivamente a la vitamina E.

También se han estudiado los tocotrienoles, que forman parte de la familia de la vitamina E, por sus posibles efectos frente al estrés oxidativo y el envejecimiento cutáneo.

No obstante, la evidencia científica disponible todavía es insuficiente para establecer una dosis tópica de vitamina E o afirmar que aplicar directamente el contenido de una cápsula sobre la cara produzca estos beneficios.

Vitamina E para el cabello

La vitamina E tiene acción antioxidante y podría favorecer la salud del cabello al ayudar a proteger las células del folículo piloso contra el estrés oxidativo y la peroxidación de las grasas.

Algunos estudios realizados con tocotrienoles, compuestos que forman parte de la familia de la vitamina E, han observado un aumento del número y de la densidad del cabello en personas con caída capilar.

Sin embargo, todavía son necesarios estudios más amplios que confirmen estos beneficios y establezcan las dosis y situaciones en que la suplementación podría ser útil.

Además, no existe evidencia suficiente para afirmar que la vitamina E estimule el crecimiento del cabello por mejorar la circulación del cuero cabelludo, regule la producción de sebo, aumente el brillo o prevenga las puntas abiertas.

Alimentos con vitamina E

Los alimentos que contiene vitamina E son:

  • Aceites vegetales, como el de girasol y el aceite de oliva;
  • Frutos secos, como las avellanas, las almendras o los cacahuetes;
  • Cereales, como la soya, trigo y sus derivados;
  • Frutas, como el aguacate, tomate y la papaya;
  • Verduras, como la espinaca y el brócoli.

La vitamina E es producida por las plantas, siendo normalmente posible obtenerla en cantidades suficientes para el organismo a través de una alimentación saludable y equilibrada, sin necesidad del uso de suplementos. Vea una lista más completa de alimentos con vitamina E.

Suplementos de vitamina E

La suplementación con vitamina E puede indicarse principalmente cuando existe una deficiencia o una enfermedad que dificulta su absorción. Algunas situaciones en las que puede ser necesaria son:

  • Enfermedades que provocan mala absorción de grasas, como una pancreatitis crónica, fibrosis quística o insuficiencia pancreática exocrina;
  • Enfermedades intestinales asociadas con malabsorción, como enfermedad de Crohn y síndrome de intestino corto;
  • Alteraciones en la secreción de bilis, como colestasis crónica;
  • Enfermedades genéticas poco frecuentes, como abetalipoproteinemia o ataxia con deficiencia de vitamina E (AVED);
  • Algunos casos de recién nacidos prematuros, debiendo ser indicado por el pediatra en estos casos;
  • Deficiencia de vitamina E diagnosticada por un profesional de salud.

La deficiencia importante de vitamina E es poco frecuente en personas sanas.

Como esta vitamina necesita grasa para ser absorbida adecuadamente, el riesgo de deficiencia es mayor en personas que presentan enfermedades que interfieren en la digestión o absorción de las grasas.

Dosis de suplemento

La dosis de vitamina E varía de una persona a otra, pues dependerá de la razón por la que se utiliza. No existe una dosis de suplemento recomendada para todas las personas.

En adultos sanos, la recomendación nutricional es de 15 mg de alfa-tocoferol al día. Sin embargo, este valor representa la cantidad necesaria en la dieta y no significa que deban tomarse 15 mg diarios en forma de suplemento.

Además, algunos suplementos contienen cantidades mucho mayores que las necesidades diarias.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria establece un límite superior de 300 mg al día para adultos. Este valor representa un límite de seguridad y no una dosis recomendada para suplementación.

En algunas enfermedades genéticas graves se utilizan dosis considerablemente mayores. Estas cantidades forman parte de tratamientos médicos específicos y no deben aplicarse a personas sanas.

Cómo tomar

El suplemento de vitamina E debe tomarse en la dosis y durante el tiempo indicado por el médico o nutricionista, ya que la cantidad necesaria varía según la edad, el estado nutricional y la condición que se desea tratar.

Como la vitamina E es soluble en grasa, el suplemento puede tomarse junto con una de las comidas principales. La presencia de alimentos favorece su absorción y utilización por el organismo.

Además, no se deben utilizar dosis elevadas por cuenta propia, especialmente en personas que toman anticoagulantes o antiagregantes, ya que cantidades altas de vitamina E pueden aumentar el riesgo de sangrado.

¿La vitamina e se toma en la mañana o en la noche?

No existe evidencia suficiente para indicar que la vitamina E deba tomarse específicamente por la mañana o por la noche. Por esta razón, cuando se prescribe un suplemento, lo más importante es respetar la dosis y la forma de uso recomendadas por el profesional de salud.

Posibles efectos secundarios

os efectos secundarios de la vitamina E pueden surgir principalmente cuando se utilizan suplementos en dosis elevadas y durante períodos prolongados.

Los posibles efectos secundarios incluyen:

  • Náuseas;
  • Dolor de cabeza;
  • Cólicos o malestar abdominal;
  • Diarrea;
  • Mareos;
  • Cansancio o debilidad;
  • Visión borrosa.

Además, el consumo de dosis elevadas de vitamina E en forma de suplementos puede interferir con la coagulación de la sangre y aumentar el riesgo de sangrado. Algunos estudios también han relacionado el uso de dosis altas con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular hemorrágico.

¿Tomar vitamina E engorda?

Tomar vitamina E no ha demostrado causar un aumento de peso de forma general.

Un metaanálisis evaluó el efecto de los suplementos de vitamina E sobre el peso, el índice de masa corporal y la circunferencia de la cintura, encontrándose que la suplementación no provocó cambios significativos en ninguna de estas medidas.

Contraindicaciones

Los suplementos de vitamina E, especialmente en dosis altas, deben evitarse sin valoración médica en algunas situaciones. Se debe tener especial precaución en personas que:

  • Utilizan medicamentos anticoagulantes, como warfarina, apixabán, rivaroxabán o dabigatrán;
  • Usen antiagregantes, como ácido acetilsalicílico (aspirina) o clopidogrel;
  • Están realizando quimioterapia y/o radioterapia;
  • Necesitan tomar dosis elevadas por una enfermedad específica;
  • Uso de suplementos, como ginkgo biloba o suplementos de ajo, que también pueden aumentar el riesgo de sangrado.

El uso de suplementos de vitamina E tampoco está indicado para personas con hemorragias activas, antes de una cirugía o en el postoperatorio.

La vitamina E puede reducir la agregación plaquetaria e interferir con factores de coagulación dependientes de vitamina K. Al combinar dosis altas con anticoagulantes o antiagregantes, el riesgo de sangrado puede aumentar.

En personas que reciben quimioterapia o radioterapia, los suplementos antioxidantes también deben ser evaluados por el oncólogo, ya que existe incertidumbre sobre su posible interacción con estos tratamientos.

Vitamina E recomendada por día

La cantidad recomendada de vitamina E por día varía según la edad, como se indica en la tabla a continuación:

Edad Ingesta diaria recomendada de vitamina E
0 a 6 meses 4 mg
7 a 12 meses 5 mg
1 a 3 años de edad 6 mg
4 a 8 años de edad 7 mg
9 a 13 años de edad 11 mg
A partir de los 14 años de edad 15 mg
Embarazo 15 mg
Lactancia materna 15 mg

Las cantidades recomendadas de vitamina E para hombres y mujeres son las mismas. Sin embargo, especialmente para las mujeres que están amamantando, la ingesta diaria indicada de este nutriente normalmente es de 19 mg.