Medicamentos para la bursitis

Revisión médica: Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
octubre 2021

Los medicamentos más utilizados para la bursitis, que se caracteriza por una inflamación de la bolsa de líquido que amortigua la fricción entre los tendones y huesos o piel en la articulación, son principalmente los analgésicos y antiinflamatorios que ayudan a aliviar el malestar y a reducir la inflamación, debiendo ser utilizados con la indicación médico.

Además, también pueden ser adoptadas medidas caseras, como mantener reposo y la aplicación de compresas de hielo, por ejemplo, ya que son formas naturales de reducir la inflamación y los síntomas de dolor, hinchazón, enrojecimiento y dificultad para mover la zona afectada, como el hombro, cadera, codo o rodilla, por ejemplo.

La inflamación que se produce en la bursitis puede tener varias causas, como golpes, esfuerzos repetidos, artritis o infecciones, además de poder suceder debido al empeoramiento de una tendinitis.

Los medicamentos más indicados deben ser prescritos por el ortopedista, después de la evaluación y confirmación del diagnóstico:

1. Antiinflamatorios

Los antiinflamatorios, como Diclofenaco (Voltaren, Cataflam), Nimesulida (Nisulid) o Ketoprofeno (Profenid) en comprimido, inyectables o gel, son prescritos por el médico general u ortopedista, ya que ayudan a disminuir la inflamación y el dolor.

Se debe evitar utilizar los antiinflamatorios por el menor tiempo posible y evitar su uso de forma repetitiva, debido a que puede causar efectos secundarios en el organismo, como lesiones en los riñones o úlceras en el estómago, por ejemplo.

Por este motivo, si el dolor persiste, se recomienda acudir nuevamente al médico para solicitar nuevas orientaciones sobre cómo continuar el tratamiento.

Los antiinflamatorios deben ser usados en la fase más aguda para disminuir la inflamación. En caso de dolor persistente, se debe optar por utilizar un analgésico. Al igual que comprimidos, el uso de pomadas antiinflamatorias no deben ser usadas de forma continua, debiendo seguir la orientación del médico.

2. Corticoides

Las inyecciones corticoides, como metilprednisolona o triamcinolona, por ejemplo, en asociación con lidocaína al 1-2%, suelen ser usadas por el médico en casos de bursitis que no mejorar con el tratamiento o en casos de bursitis crónica. Este medicamento es inyectado para tener un efecto más directo dentro de la circulación inflamada, lo que puede ser más eficaz y más rápido que otras formas de tratamiento.

En algunos casos, como en la bursitis aguda, el médico puede recetar un corticoide por vía oral, como la prednisona (Ednapron, Meticorten), durante algunos días, para ayudar a aliviar el dolor. Sin embargo, los corticosteroides no se consideran como la primera línea de tratamiento, motivo por el cual no deben ser usados de forma repetida y siempre bajo supervisión médica.

3. Relajantes musculares

Los relajantes musculares, como Ciclobenzaprina (Yuredol, Yurelax), también son útiles para tratar el malestar causado por la bursitis, en caso de que haya una tensión muscular durante el cuadro, lo que empeora aún más el dolor y la molestia para la movilización de la zona.

4. Antibióticos

En los casos en que existe una infección asociada a la bursitis, el médico puede prescribir un antibiótico, pudiendo ser tomado en casa en forma de comprimido o por vía intravenosa en el hospital.

Opciones de tratamiento casero

Un excelente remedio casero para la bursitis aguda es la aplicación de compresas de hielo en la articulación afectada, durante 15 a 20 minutos, cerca de 4 veces al día, por 3 a 5 días.

Este tratamiento tendrá un mejor efecto en la fase aguda de la inflamación, principalmente cuando hay dolor, hinchazón y enrojecimiento. En esta fase, también es importante hacer reposo, para que el movimiento de la articulación no empeore el cuadro.

Algunos ejercicios de fisioterapia que también pueden realizarse en casa, con orientación de un ortopedista o fisioterapeuta, son los ejercicios de estiramiento y de propriocepción.

Cuándo hacer fisioterapia

Idealmente, la fisioterapia debe ser hecha en todos los casos de bursitis o tendinitis. El tratamiento fisioterapéutico se realiza con técnicas y ejercicios para aumentar la movilidad de la articulación afectada y los estiramientos musculares para mejorar su función, y lo ideal es que se haga al menos 2 veces por semana o diariamente.

Vea también algunos analgésicos naturales que pueden ayudar a complementar el tratamiento:

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Atualizado por Andreina De Almeida Rodríguez - Nutricionista, em octubre de 2021. Revisión médica por Dr. Francisco Couto Valente - Ortopedista- Traumatólogo, em mayo de 2019.

Bibliografía

  • CALIL. Bursite do Quadril (Trocantérica). Disponível em: <http://leandrocalil.com.br/images/online/mp5600_servicos_pato_15167_bursite_do_quadril.pdf>. Acceso en 23 may 2019
  • LONGO, Dan L. et al.. Medicina interna de Harrison. 18.ed. São Paulo: AMGH Editora, 2013. 2860.
Revisión médica:
Dr. Francisco Couto Valente
Ortopedista- Traumatólogo
Traumatólogo formado en la Facultad Souza Marques en 2011, con CRM.RJ 52.92679-5. Miembro de la Sociedad Brasilera de Ortopedia y Traumatología.

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