Sulfato de magnesio: para qué sirve, cómo usar (y efectos secundarios)

El sulfato de magnesio es un medicamento que puede indicarse para tratar la deficiencia de magnesio, aliviar el estreñimiento y ayudar a prevenir o controlar las convulsiones en la preeclampsia o eclampsia, por ejemplo.

Este medicamento previene o interrumpe las convulsiones, promueve la relajación muscular y además aumenta la cantidad de agua en el intestino, ablandando y aumentando el volumen de las heces.

El sulfato de magnesio se encuentra en forma de solución inyectable o en polvo, que puede indicarse para uso tópico u oral. Sin embargo, este medicamento solo debe utilizarse bajo indicación médica, tras una evaluación adecuada.

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Para qué sirve

El sulfato de magnesio puede indicarse para:

  • Prevenir y controlar convulsiones causadas por preeclampsia o eclampsia;
  • Tratar la deficiencia de magnesio, o hipomagnesemia;
  • Controlar convulsiones causadas por uremia aguda, epilepsia, glomerulonefritis, hipotiroidismo y tétanos;
  • Aliviar el estreñimiento;
  • Neutralizar los efectos de estimulación muscular causados por intoxicación por bario;
  • Tratar la taquicardia auricular paroxística;
  • Reducir el edema cerebral.

El sulfato de magnesio en polvo, conocido como sal de Epsom, también puede utilizarse externamente para aliviar dolores musculares, rigidez articular y pies cansados, por ejemplo.

La indicación del sulfato de magnesio se realiza según la presentación y la evaluación clínica del médico.

¿Cómo funciona el medicamento?

El magnesio actúa disminuyendo la excitabilidad muscular y la transmisión neuroquímica, previniendo o interrumpiendo las convulsiones y promoviendo la relajación muscular.

Cuando se ingiere en forma de polvo o cristales, el sulfato de magnesio aumenta la cantidad de agua en la parte interna del intestino. Esto ablanda las heces y aumenta su volumen, estimulando los movimientos intestinales y aliviando el estreñimiento.

Cómo usar el sulfato de magnesio

La forma de usar el sulfato de magnesio varía según la edad, la condición a tratar y la presentación, e incluye:

1. Solución para dilución para infusión de sulfato de magnesio

El uso de la solución para dilución para infusión de sulfato de magnesio se realiza mediante administración intravenosa lenta o intramuscular, aplicada por el enfermero o el médico.

Las dosis de este tipo de sulfato de magnesio son:

Indicación Posología Cuidados
Deficiencia leve de magnesio en adultos 1 g, equivalente a 2 mL de la solución al 50%, por vía intramuscular, cada 6 horas durante cuatro dosis.
Deficiencia severa de magnesio en adultos 0,5 mL de la solución al 50% por kg de peso corporal, por vía intramuscular, durante un período de cuatro horas, si es necesario.
Deficiencia severa de magnesio en adultos Agregar 5 g a 1 litro de solución de glucosa al 5% o de cloruro de sodio al 0,9%, por infusión intravenosa lenta, durante tres horas.
Deficiencia de magnesio en niños En convulsiones nefríticas, diluir la concentración al 50% hasta una solución al 20% para inyección intramuscular. Para controlar las crisis, la dosis es de 20 a 40 mg por kg de peso corporal, por vía intramuscular. La dosis debe ajustarse de acuerdo con las necesidades, la respuesta individual y los niveles séricos de magnesio.
Neutralización de los efectos de la estimulación muscular por intoxicación con bario en adultos De 1 a 2 g por infusión intravenosa.
Convulsiones asociadas con epilepsia, glomerulonefritis o hipotiroidismo en adultos 1 g administrado por vía intravenosa o intramuscular.
Taquicardia auricular paroxística en adultos Este medicamento solo debe usarse si ya se han tomado las medidas básicas y no existe daño del miocardio.
Reducción del edema cerebral en adultos Una dosis de 2,5 g por vía intravenosa.

Antes de administrar este medicamento, debe verificarse si hay partículas, turbidez en la solución, grietas o alteraciones en el envase que contiene la solución.

La infusión intravenosa debe diluirse hasta una concentración de 20% en glucosa al 5% o en solución inyectable de cloruro de sodio al 0,9%.

La inyección intramuscular debe administrarse en una solución diluida al 50%. En solución al 50% sin diluir, la inyección intramuscular profunda está indicada en adultos. Para su administración en niños, esta solución debe diluirse hasta una concentración de 20%.

En personas con insuficiencia grave de la función renal, las dosis no deben exceder los 20 g en 48 horas, y en estos casos debe monitorizarse el magnesio sérico.

2. Sulfato de magnesio heptahidratado

La dosis de sulfato de magnesio heptahidratado debe ser indicada por el médico según el objetivo del tratamiento.

  • Control de convulsiones: de 1 a 5 g en solución al 10% al 50%, 6 veces al día en cada glúteo de forma alternada. Por infusión intravenosa, se indican 4 g de sulfato de magnesio en 250 mL de solución de glucosa al 5% o cloruro de sodio al 0,9%, a una velocidad que no exceda 4 mL/min;
  • Deficiencia leve de magnesio (adultos): 1 g de sulfato de magnesio, en solución al 50%, administrado cada 6 horas en 4 dosis diarias;
  • Deficiencia severa de magnesio (adultos): 250 mg de sulfato de magnesio por kg de peso corporal, por vía intramuscular durante un periodo de 4 horas. Por vía intravenosa, se indican 5 g de sulfato de magnesio en 1 litro de solución de glucosa al 5% o cloruro de sodio al 0,9%, administrados lentamente durante 3 horas. La dosis máxima prescrita es de 40 g de sulfato de magnesio;
  • Nutrición parenteral total: puede indicarse de 1 a 3 g al día para personas con síndrome de intestino corto.

En niños, el sulfato de magnesio heptahidratado está indicado para administración intramuscular en una dosis de 20 a 40 mg de sulfato de magnesio por kg de peso corporal.

Este medicamento solo debe ser administrado por un enfermero o médico en hospitales o servicios de salud.

3. Sulfato de magnesio en polvo

En forma de polvo, la posología del sulfato de magnesio incluye:

  • Alivio del estreñimiento: la dosis indicada puede ser de 1 cucharadita a 2 cucharadas diluidas en 250 mL de agua filtrada, preferentemente antes del desayuno y en ayunas;
  • Baño de inmersión o baño de pies: disolver ½ taza de sulfato de magnesio en polvo en 3 litros de agua tibia y colocar los pies dentro del agua durante unos 15 minutos, hasta 3 veces por semana;
  • Compresas: disolver 2 cucharadas de sulfato de magnesio en polvo en 1 taza de agua tibia y aplicar la solución en una toalla o compresa sobre la zona afectada durante 15 a 30 minutos, 1 o 2 veces por semana.

Por vía oral, el sulfato de magnesio no debe exceder la dosis máxima diaria indicada ni usarse por más de 2 semanas.

Esquema de sulfato de magnesio en la preeclampsia

El esquema de sulfato de magnesio en la preeclampsia puede ser indicado por el médico para prevenir convulsiones, y puede administrarse por vía intramuscular o intravenosa. Este esquema está indicado en casos de hipertensión grave, preeclampsia severa, eclampsia y síndrome de HELLP, que es una complicación o evolución de la preeclampsia grave.

Por vía intravenosa, el médico puede administrar de 4 a 5 g de sulfato de magnesio diluidos en 250 mL de glucosa al 5% o cloruro de sodio al 0,9%.

El sulfato de magnesio también puede utilizarse en esquema combinado, con una dosis máxima de 10 g (5 g o 10 mL de solución al 50% sin diluir en cada glúteo). Como alternativa, puede administrarse una dosis intravenosa inicial de 4 g, diluyendo la solución al 50% hasta una concentración de 10% a 20%.

Posteriormente, se administra por vía intravenosa el líquido diluido (40 mL de solución al 10% o 20 mL de solución al 20%) durante 3 a 4 minutos. Después, se aplica por vía intramuscular en glúteos alternados, de 4 a 5 g (8 a 10 mL de solución al 50%) cada cuatro horas, según la presencia del reflejo rotuliano y una función respiratoria adecuada.

Tras la dosis inicial intravenosa, algunos médicos administran de 1 a 2 g por hora mediante infusión intravenosa continua. La dosis total diaria no debe exceder los 30 a 40 g. En caso de insuficiencia renal severa, la dosis máxima de sulfato de magnesio es de 20 g en 48 horas, y deben monitorizarse los niveles séricos.

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Posibles efectos secundarios

Los efectos secundarios suelen estar relacionados con intoxicación por magnesio e incluyen:

  • Enrojecimiento, sudoración y presión baja;
  • Parálisis flácida;
  • Disminución de los reflejos;
  • Hipotonía;
  • Colapso cardíaco;
  • Depresión respiratoria y del sistema nervioso central, pudiendo llevar a paro respiratorio.

También puede causar náuseas, vómitos, diarrea, irritación en la piel, sed, somnolencia, visión doble, debilidad muscular, hipomotilidad intestinal, disminución del calcio en sangre, confusión, habla arrastrada y coma.

Además, pueden presentarse reacciones de hipersensibilidad como urticaria, alteraciones en el electrocardiograma, vasodilatación, coma, paro cardíaco, trastornos de coagulación y parálisis neuromuscular.

Se debe acudir inmediatamente a urgencias ante signos de intoxicación o hipersensibilidad.

Contraindicaciones

Por vía intravenosa o intramuscular, no debe utilizarse en personas con insuficiencia cardíaca o renal, daño miocárdico, niveles elevados de magnesio en sangre o insuficiencia respiratoria.

Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia solo deben usarlo bajo indicación y supervisión médica.

Personas con otras enfermedades o que toman medicamentos de forma regular deben consultar al médico antes de usarlo.

Por vía oral, no debe utilizarse por más de 2 semanas ni en personas con obstrucción intestinal crónica, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa u otras inflamaciones intestinales, ni en casos de dolor abdominal, náuseas, vómitos o sangrado rectal.

En compresas o baños, no está indicado en caso de irritación o infección en la piel en la zona de aplicación, ni en personas con diabetes.