Síntomas de fiebre amarilla (con test online)

Los síntomas de la fiebre amarilla incluyen fiebre, dolor de cabeza, malestar general, náuseas y dolores musculares, y los mismos pueden variar en intensidad dependiendo de la fase de la enfermedad en la que la persona se encuentre.

La fiebre amarilla comienza con la fase de infección, cuando los síntomas son más intensos, y después puede continuar con la fase de remisión, en la que los malestares disminuyen y el cuerpo empieza a generar defensas. En algunos casos, la enfermedad puede derivar en la fase de intoxicación, más grave y con complicaciones en órganos vitales.

Al tratarse de una enfermedad transmitida por mosquitos, se recomienda utilizar repelente y vestir ropa de manga larga para reducir el riesgo de picaduras. Además, la principal medida de prevención es la vacunación, ya que genera inmunidad y evita el contagio, previniendo así el desarrollo de la enfermedad y de sus complicaciones graves, como la insuficiencia renal y hepática.

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Pareja en consulta por síntomas de fiebre amarilla

Síntomas de la fiebre amarilla

Los síntomas de la fiebre amarilla varían según la fase de la enfermedad y se presentan de la siguiente manera:

1. Fase de infección

La fase de infección, también llamada fase inicial o aguda, es el período en el que el virus está activo en el cuerpo y comienza a provocar síntomas, que incluyen:

  • Fiebre y escalofríos;
  • Dolor de cabeza;
  • Dolores musculares y articulares, especialmente en la zona lumbar;
  • Náuseas, vómitos y dolor abdominal;
  • Pérdida de apetito;
  • Debilidad y cansancio general;
  • Malestar corporal generalizado;
  • Congestión conjuntival.

Esta fase generalmente dura entre 1 y 3 días, pudiendo extenderse hasta 4 días, y solo el 12% de las personas infectadas con el virus no presentan síntomas durante este periodo.

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2. Fase de remisión

Tras la fase de infección, la fiebre amarilla puede entrar en la fase de remisión, que suele comenzar alrededor del cuarto o quinto día desde el inicio de la enfermedad.

En esta etapa los síntomas principales empiezan a disminuir, la fiebre baja o desaparece, el dolor de cabeza se alivia, los dolores musculares y articulares se reducen, cesan las náuseas y los vómitos, y mejora el malestar general y la debilidad.

Esta fase de transición dura aproximadamente 24 horas y permite que el cuerpo recupere energía, aunque el virus sigue presente en el organismo.

Incluso, los análisis de laboratorio pueden mostrar proteínas en la orina y aumento de enzimas hepáticas, lo que indica que el hígado aún está afectado.

Durante la remisión, el organismo comienza a producir anticuerpos contra el virus, un proceso llamado seroconversión, que prepara al cuerpo para combatir la infección y determinar si la enfermedad seguirá hacia la recuperación definitiva o avanzará a la fase de intoxicación.

3. Fase de intoxicación

La fase de intoxicación de la fiebre amarilla comienza generalmente a partir del quinto día de la enfermedad, después de la breve fase de remisión, y afecta a entre el 15% y 25% de las personas sintomáticas.

En esta fase los síntomas se intensifican y reaparecen de manera grave, incluyendo

  • Fiebre alta y recurrente;
  • Ictericia con color amarillento en la piel y los ojos;
  • Dolor abdominal intenso;
  • Vómitos;
  • Hemorragias en la boca, nariz, ojos o tracto digestivo.

También puede aparecer insuficiencia de varios órganos, afectando principalmente al hígado, los riñones y el corazón.

El daño renal se manifiesta como oliguria o anuria, y las complicaciones cardiovasculares y neurológicas pueden incluir hipotensión, delirios, convulsiones o coma.

Esta fase es crítica, ya que aproximadamente la mitad de las personas que la desarrollan puede fallecer, mientras que la otra mitad puede recuperarse sin secuelas a largo plazo si recibe atención médica oportuna.

Cómo se realiza el diagnóstico 

El diagnóstico de la fiebre amarilla lo realiza un médico, quien evalúa los síntomas y considera si la persona ha estado en zonas con riesgo de transmisión.

Para confirmar la enfermedad, se pueden solicitar análisis de sangre que detecten el virus o los anticuerpos, así como pruebas generales para revisar la función de órganos vitales y el estado de la coagulación.

Test online

Ante la sospecha de fiebre amarilla, se puede seleccionar lo que se está sintiendo para saber cuál es el riesgo de estar infectado:

  1. 1. Dolor de cabeza muy intenso
  2. 2. Fiebre por encima de 38º C con escalofríos
  3. 3. Sensibilidad a la luz
  4. 4. Dolores musculares generalizados
  5. 5. Náuseas o vómitos
  6. 6. Aumento de la frecuencia cardíaca o palpitaciones

El test de síntomas es solo una herramienta de orientación, no siendo útil como diagnóstico, ni tampoco para reemplazar la consulta con el infectólogo o médico general.

Cuándo acudir al médico

Se debe buscar atención médica de inmediato si se presentan síntomas compatibles con la fiebre amarilla, especialmente si se vive o se ha viajado recientemente a zonas de riesgo.

Es fundamental acudir al centro de salud ante la aparición brusca de fiebre alta, escalofríos, dolor de cabeza intenso, dolores musculares y articulares, náuseas o vómitos.

La urgencia es crítica si aparecen señales de complicaciones graves, como ictericia, dolor abdominal intenso o hemorragias por nariz, boca, ojos, vómito o heces.