Vacuna de fiebre amarilla: cuándo y dónde se aplica

La vacuna contra la fiebre amarilla es una preparación que contiene una forma viva y debilitada del virus. La indicación general es de 1 sola dosis, a partir de los 9 meses de edad. la cual debe ser colocada por un enfermero en el brazo.  

Dependiendo del país en que se encuentre, esta vacuna puede formar parte (o no) del calendario básico de vacunación. Además, también es obligatorio que las personas que viajen a zonas endémicas en África y América del Sur se vacunen contra este virus al menos 10 días antes del viaje.

La fiebre amarilla es una enfermedad transmitida por la picadura de los mosquitos Haemagogus Sabethes o Aedes Aegypti, pudiendo ocasionar síntomas como fiebre, dolor de cabeza y sensibilidad a la luz, por ejemplo. Conozca qué es la fiebre amarilla y qué síntomas puede ocasionar.

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Cuándo aplicar la vacuna de la fiebre amarilla

La vacuna contra la fiebre amarilla está indicada para todas las personas que viven en zonas endémicas pero también debe ser tomada por todas aquellas personas que pretendan viajar a países o zonas endémicas. Asimismo,  también es recomendada para personas que trabajan con turismo rural y trabajadores que necesitan entrar en el bosque de estas regiones.

La vacuna de la fiebre amarilla debe aplicarse como se indica en la tabla a continuación: 

Edad Dosis
Bebés de 6 a 8 meses Aplicar 1 dosis en caso de epidemia o si va a viajar para una zona de riesgo, sin embargo, debe ser consultado con su médico pediatra. Podría necesitar refuerzo a los 4 años.
De 9 meses

Dosis única. Puede recomendarse una aplicación de refuerzo a los 4 años.

A partir de los 2 años

Aplicarse la dosis de refuerzo en caso de vivir en una región endémica.

+ de 5 años (sin haberse aplicado nunca la vacuna) Tomar la 1º dosis y aplicarse un refuerzo después de 10 años.
+ de 60 años Evaluar cada caso en particular con un médico general.

Personas que necesitan viajar hacia un área endémica

  • En caso de ser la 1º dosis: aplicar 1 dosis al menos 10 días antes del viaje;
  • Para la mayoría de las personas, una sola dosis de la vacuna contra la fiebre amarilla proporciona una protección duradera y no se necesita una dosis de refuerzo de la vacuna. Sin embargo, los viajeros que van a áreas con brotes en curso pueden considerar recibir una dosis de refuerzo de la vacuna contra la fiebre amarilla si han pasado 10 años o más desde la última vez que se vacunaron. Ciertos países también pueden requerir una dosis de refuerzo de la vacuna.

Anteriormente era necesario aplicar un refuerzo cada 10 años de la vacuna contra la fiebre amarilla, sin embargo; la OMS determinó que no era necesario y que una sola dosis es eficaz para conferir protección de por vida.

Dónde y cómo se aplica la vacuna

La aplicación de la vacuna contra la fiebre amarilla se realiza a través de una inyección en el brazo, debiendo ser aplicada por un enfermero en un centro de salud o en un hospital.

Qué es la vacuna fraccionada de la fiebre amarilla

Además de la vacuna completa de la fiebre amarilla, también ha salido al mercado en el 2018 la vacuna fraccionada, que contiene 1/10 de la composición de la vacuna completa y que, en vez de proteger para toda la vida, sólo protege por 8 años. Durante este período la eficacia de la vacuna sigue siendo igual, no habiendo mayor riesgo de contraer la enfermedad.

Esta medida ha sido implementada para permitir que un mayor número de personas sean vacunadas durante períodos de epidemia.

Efectos secundarios y qué hacer

Los efectos secundarios d ela vacuna de la fiebre amarilla son:

1. Dolor y enrojecimiento en la zona de aplicación

El dolor y enrojecimiento en la zona de aplicación son reacciones adversas más comunes que pueden presentarse. Además, algunas personas también pueden sentir que esta zona se encuentra más dura e inflamada. Estas reacciones se presentan en aproximadamente 4% de las personas, 1 a 2 días posteriores a la vacunación.

Qué hacer: para evaluar el dolor y la inflamación se debe aplicar hielo en la zona, protegiendo la piel con un paño limpio. En caso de que observen lesiones muy extensas o limitación de los movimientos, se debe acudir de inmediato al médico.

2. Fiebre, dolor muscular y de cabeza

También se pueden manifestar efectos colaterales como fiebre, dolor muscular y dolor de cabeza, que pueden ocurrir en alrededor de 4% de las personas, generalmente a partir del 3er día posterior a la aplicación de la vacuna.

Qué hacer: para evaluar la fiebre, la persona puede tomar analgésico y antipiréticos, como paracetamol o dipirona, por ejemplo, idealmente bajo la orientación de un profesional de la salud.

3. Choque anafiláctico

El choque anafiláctico es una reacción alérgica muy grave, que aunque es raro, puede suceder en algunas personas que recibieron la vacuna. Algunos de los síntomas característicos incluyen dificultad para respirar, comezón y enrojecimiento en la piel, hinchazón de los ojos y aumento de los latidos cardíacos, por ejemplo. Estas reacciones generalmente suceden en los primeros 30 minutos a 2 horas después de la aplicación.

Qué hacer: en caso de sospecha de choque anafiláctico se debe acudir de inmediato al servicio de urgencias. Vea más sobre qué hacer en caso de choque anafiláctico

4. Alteraciones neurológicas

Las alteraciones neurológicas, como meningismo, convulsiones, desórdenes motores, alteraciones del nivel de consciencia, rigidez en la nuca, dolor de cabeza intenso y prolongado o letargo, son reacciones extremadamente raras, pero también muy graves, las cuales pueden suceden alrededor de 7 a 21 días después de la aplicación de la vacuna. El dolor de cabeza intenso y prolongado es un síntoma frecuente y puede ocurrir después de la vacunación, siendo un signo de alerta para posibles complicaciones neurológicas.

Qué hacer: ante cualquiera de estos síntomas se debe acudir al médico lo antes posible para que investigue otros posibles síndromes neurológicos graves.

Contraindicaciones

La vacuna no se recomienda en los siguientes casos:

  • Niños menores de 6 meses, debido a la inmadurez del sistema inmune. Además de haber mayor riesgo de reacciones neurológicas y mayor posibilidad de que la vacuna no tenga efecto;
  • Personas mayores de 60 años, por el hecho de que el sistema inmune se encuentra debilitado por la edad, lo cual aumenta la posibilidad de que la vacuna no funcione y haya reacciones adversas;
  • Durante el embarazo, siendo recomendado solo en casos de epidemia y después del alta médica. En el caso de las gestantes que viven en zonas de mayor riesgo, se recomienda que la vacuna sea aplicada en el período en el que planea la gestación, en caso de que la mujer no haya sido vacunada en la infancia;
  • Mujeres que se encuentren amamantando bebés menores de 6 meses, para evitar reacciones graves;
  • Personas que fueron sometidas a trasplante de órganos;
  • Portadores de enfermedades autoinmunes, como lupus eritematoso sistémico y artritis reumatoide, por ejemplo, ya que también interfieren con la inmunidad;
  • Personas portadoras de enfermedades que debiliten el sistema inmune, como cáncer o infección por el virus del VIH, siempre que sean sintomáticas y tengan una inmunosupresión grave comprobada mediante pruebas de laboratorio;
  • Tratamiento con corticoides, inmunosupresores, quimioterapia o radioterapia, ya que también disminuye la eficiencia del sistema inmune.
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Además, las personas que tienen antecedentes de reacciones alérgicas graves al huevo o la gelatina, tampoco deben aplicarse la vacuna. Por ello, las personas que no pueden aplicarse la vacuna contra la fiebre amarilla deben tomar algunas acciones para evitar el contacto con el mosquito, como por ejemplo el uso de pantalones y blusas de manga larga, repelente y mosquiteros.