Algunos remedios caseros para la gripe en bebés, como mantener la lactancia materna o la leche de fórmula y utilizar solución salina con aspiración nasal, pueden ayudar a aliviar algunos síntomas y brindar mayor comodidad durante la enfermedad.
También pueden realizarse masajes suaves con aceites naturales y, a partir de los 6 meses, ofrecer frutas enteras como complemento de la alimentación, ya que aportan vitaminas, fibra y otros nutrientes que contribuyen a mantener una nutrición adecuada durante la gripe.
Es importante consultar al pediatra si el bebé presenta fiebre, dificultad para respirar o somnolencia excesiva, ya que pueden ser signos de una complicación y requieren valoración médica para determinar si necesita tratamiento.
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Remedios caseros para la gripe en bebés
Algunos remedios caseros que pueden ayudar a curar la gripe en los bebés son:
1. Lactancia materna o fórmula
La leche materna y la fórmula infantil son las principales fuentes de nutrición e hidratación para el bebé durante la gripe.
En el caso de la lactancia materna, los anticuerpos y otros factores inmunológicos que contiene ayudan a reforzar las defensas del bebé y a protegerlo frente a infecciones respiratorias.
Lea también: 10 beneficios comprobados de la lactancia materna para el bebé tuasaude.com/es/beneficios-de-la-lactancia-maternaLa ingesta de leche materna o fórmula infantil ayuda a mantener una hidratación adecuada durante la enfermedad y, si la congestión nasal o la fatiga dificultan la lactancia directa, se puede extraer la leche materna y ofrecérsela con taza, jeringa o biberón. Vea cómo descongestionar la nariz del bebé.
Si la madre recibe la vacuna contra la gripe durante el embarazo o la lactancia, puede transmitir anticuerpos al bebé a través de la leche materna, lo que puede contribuir a su protección, especialmente en los menores de 6 meses, que aún no pueden vacunarse contra la gripe.
2. Solución salina y aspiración nasal
Las gotas o el aerosol de solución salina ayudan a humedecer las fosas nasales y aflojar la mucosidad, lo que facilita la respiración del bebé sin necesidad de medicamentos.
En bebés menores de 1 año, se puede retirar suavemente la mucosidad con una jeringa de bulbo o un aspirador nasal, especialmente antes de comer o dormir, para facilitar la alimentación y el descanso.
El procedimiento debe realizarse con delicadeza para evitar irritar el interior de la nariz.
3. Humidificador de vapor frío
Un humidificador de vapor frío puede disminuir la sensación de congestión cuando el aire está seco y ayudar al bebé a respirar con mayor comodidad.
Para aprovechar este efecto de forma segura, es importante mantener el aparato limpio y evitar la acumulación de moho, bacterias y minerales.
En cambio, no se recomiendan los humidificadores de vapor caliente, ya que pueden causar quemaduras y aumentar la inflamación de las vías respiratorias.
4. Masajes suaves con aceites naturales
Los masajes suaves con aceites naturales pueden ayudar a brindar confort y relajación al bebé durante la gripe.
Se puede utilizar aceite de oliva, sésamo o coco, siempre en pequeñas cantidades y a temperatura ambiente o ligeramente tibio, nunca caliente.
Para realizar el masaje, se aplica una pequeña cantidad de aceite en las manos y se masajean suavemente el pecho y la espalda con movimientos circulares y delicados.
También se puede realizar un masaje muy suave en las axilas y las ingles para ayudar a relajar al bebé.
5. Comer frutas
La fruta entera puede complementar la alimentación del bebé durante la gripe, ya que aporta vitaminas, fibra y otros nutrientes que pueden contribuir a mantenerlo bien nutrido durante la enfermedad, además de conservar la fibra y aportar los nutrientes de forma natural, a diferencia de los jugos.
A partir de los 6 meses, se pueden ofrecer frutas variadas, como plátano, manzana, pera, cítricos o granada, siempre bien lavadas y en forma de puré, machacadas o en trozos pequeños y suaves, según el desarrollo del bebé, para reducir el riesgo de atragantamiento.
Antes de los 6 meses, la alimentación debe basarse en leche materna o fórmula infantil. Además, no se deben ofrecer jugos de fruta a menores de 12 meses.
Lea también: Alimentación complementaria: cómo comenzar y cómo iniciar tuasaude.com/es/alimentacion-complementariaCuándo acudir al pediatra
Es importante buscar atención médica de inmediato si el bebé presenta alguno de los siguientes signos:
- Fiebre de 38 °C o más si tiene 3 meses o menos.
- Respiración rápida, dificultad para respirar o hundimiento de las costillas con cada respiración.
- Labios o cara azulados.
- Signos de deshidratación, como menos pañales mojados, boca seca o ausencia de lágrimas al llorar.
- Somnolencia excesiva, dificultad para despertar, convulsiones o empeoramiento después de una mejoría inicial.
En bebés menores de 2 años con síntomas compatibles con influenza, también se recomienda contactar al pediatra de forma temprana para valorar si necesita tratamiento antiviral.