La proteinuria es una condición caracterizada por la presencia anormal de proteínas en la orina, y puede estar relacionada con causas simples y transitorias, como fiebre, deshidratación, embarazo, estrés o ejercicio físico intenso.
También conocida como proteína en la orina, la proteinuria puede estar relacionada con condiciones más graves, como presión arterial alta, enfermedad renal, diabetes mellitus o glomerulonefritis.
El examen de proteinuria puede ser indicado por el médico como parte de un chequeo de rutina, durante el control prenatal o cuando existen síntomas que sugieren inflamación, infección o daño en los riñones.
Principales causas y tratamiento
Las causas de la proteinuria varían de acuerdo con el tipo de esta condición, incluyendo:
1. Proteinuria transitoria
La proteinuria transitoria es frecuente, suele ser leve y puede ser causada por fiebre reciente, exposición al frío, deshidratación, infección urinaria, embarazo, estrés o ejercicio físico intenso.
Cómo tratar: este tipo de proteinuria suele resolverse de forma espontánea en pocos días, una vez que desaparece la causa, sin necesidad de un tratamiento específico.
2. Proteinuria ortostática
La proteinuria ortostática ocurre cuando la persona presenta niveles elevados de proteínas en la orina tras permanecer largos períodos de pie, mientras que estos valores se normalizan al acostarse.
Esta condición es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes altos y delgados, y se cree que está relacionada con pequeños cambios en el flujo sanguíneo renal durante la posición de pie.
Cómo tratar: una vez que el médico confirma el diagnóstico, generalmente no es necesario tratamiento, ya que este tipo de proteinuria no causa daño a la salud.
3. Proteinuria persistente
Este tipo de proteinuria puede indicar condiciones más serias, como:
- Enfermedad renal;
- Enfermedad glomerular, como glomerulonefritis;
- Presión arterial alta;
- Enfermedad tubular;
- Diabetes mellitus;
- Enfermedades del tejido conjuntivo;
- Vasculitis;
- Amiloidosis;
- Mieloma;
- Insuficiencia cardíaca congestiva.
La proteinuria persistente se caracteriza por la presencia de proteínas en la orina en dos o más exámenes.
Sin embargo, para confirmar estas condiciones, el médico también puede solicitar exámenes complementarios, como creatinina sérica, pruebas inmunológicas, ultrasonido de los riñones o biopsia renal.
Cómo tratar: el tratamiento indicado por el médico varía según la enfermedad que causa la proteinuria y puede incluir el uso de medicamentos como captopril, espironolactona y semaglutida y, en algunos casos, diálisis o trasplante renal.
Lea también: Trasplante de riñón: cómo se realiza, riesgos y recuperación tuasaude.com/es/trasplante-de-rinonExamen de proteinuria
Los dos principales tipos de examen de proteinuria son:
1. Examen general de orina (EGO)
El examen general de orina (EGO) suele ser solicitado por el médico para identificar alteraciones en el sistema urinario y renal y se realiza mediante la recolección de la primera orina del día, que debe llevarse al laboratorio en un plazo máximo de 2 horas para su análisis.
Si se detecta la presencia de proteínas en la orina, el médico puede solicitar exámenes complementarios, como la proteinuria de 24 horas o la relación proteína/creatinina.
2. Proteinuria de 24 h
La proteinuria de 24 horas es un examen tradicional en el que la persona recolecta toda la orina producida durante un período de 24 horas.
Para realizar este examen, se debe desechar la primera orina del día y, posteriormente, recolectar todas las orinas del día y de la noche, almacenándolas en el recipiente proporcionado por el laboratorio.
Los valores superiores a 150 mg en 24 horas generalmente se consideran una alteración y deben ser evaluados para identificar posibles causas.
Si el médico también solicita la medición de albúmina, valores superiores a 30 mg en 24 horas también pueden indicar alteraciones.
Lea también: Orina 24 horas: para qué sirve, cómo recogerla y valores tuasaude.com/es/orina-de-24-horas3. Relación proteína/creatinina
Como alternativa a la proteinuria de 24 horas, el médico puede indicar el examen de proteína/creatinina, en el cual la persona debe recolectar una única muestra de la primera orina del día y llevarla al laboratorio, donde se compara la cantidad de proteína con la de creatinina.
Una relación proteína/creatinina de 15 mg/mmol o menos se considera normal, mientras que valores de 12 mg/mmol o más pueden indicar una pérdida leve a grave de proteínas.
Valores de referencia
La clasificación de los valores de referencia de la proteinuria son:
- Proteinuria normal: menos de 150 mg/24 horas o 15 mg/mmol;
- Proteinuria nefrítica: entre 150 y 3000 mg/24 horas o entre 12 y 300 mg/mmol;
- Proteinuria nefrótica: más de 3500 mg/24 horas o más de 350 mg/mmol.
Sin embargo, es importante destacar que los valores de proteinuria pueden variar según la hidratación, la dieta, la forma de recolección y el estado de salud de la persona, por lo que el examen siempre debe ser analizado por el médico, quien evaluará si existe la necesidad de otros exámenes o de tratamiento.
¿La proteinuria es curable?
La proteinuria puede ser curable, pero depende de su causa, ya que en muchos casos es transitoria y desaparece por sí sola al resolverse factores como fiebre, estrés, deshidratación, dieta o ejercicio intenso, y también puede normalizarse al tratar una infección urinaria o renal, o al suspender medicamentos que la provocan.
Sin embargo, cuando está relacionada con enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión o daño renal, el objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad y proteger la función de los riñones, más que lograr una cura definitiva.
Proteinuria en embarazadas
La proteinuria en embarazadas puede ser transitoria y estar relacionada con condiciones simples, como la adaptación del cuerpo al bebé, el estrés o la deshidratación.
Sin embargo, también puede ser causada por condiciones más serias, como preeclampsia o enfermedad renal crónica.
Por eso, es importante que todos los exámenes realizados durante el embarazo sean siempre evaluados por el obstetra, quien podrá identificar si existe alguna alteración relevante e indicar el tratamiento adecuado, si es necesario.