Mucha gente piensa que ver más pelos en el desagüe en octubre es la primera señal de una calvicie. En la mayoría de los casos no lo es. La caída del pelo estacional es un proceso fisiológico. Los folículos que entraron en reposo durante el verano sueltan el cabello semanas después, y de esa misma raíz vuelve a crecer un pelo nuevo. Saber cuánto dura y qué síntomas la acompañan ayuda a distinguirla de un problema dermatológico.
El ciclo capilar marca un calendario que culmina en otoño
Cada folículo sigue su propio ciclo capilar, dividido en tres fases. En la fase anágena, la de crecimiento, el pelo permanece entre 2 y 6 años. En ella se encuentra cerca del 85 % del cabello. Después llega la catágena, una transición de pocas semanas. Por último viene la telógena, de reposo, que dura unos tres meses. Al terminar, el pelo viejo se desprende para dejar sitio a uno nuevo.
Este ciclo capilar no es del todo estable a lo largo del año. Durante los meses de calor, una parte mayor de los folículos pasa a reposo a la vez. El pelo telógeno tarda unos tres meses en caer, así que la pérdida se hace visible en pleno otoño, entre septiembre y noviembre. Aparecen más cabellos en la almohada, en el cepillo y en el desagüe de la ducha.

¿Qué ha comprobado la investigación sobre la caída del pelo estacional?
Una investigación publicada en 2009 analizó a 823 mujeres sanas que acudieron a consulta preocupadas por la pérdida de cabello. Los autores midieron el porcentaje de pelos en fase de reposo en distintos momentos del año y encontraron un ritmo anual claro. Registraron el máximo de pelos en reposo durante el verano, un pico menor en primavera y los valores más bajos a finales del invierno.
Ese dato encaja con lo que mucha gente nota en casa. Si el reposo alcanza su punto más alto en julio o agosto, el desprendimiento llega con unas semanas de retraso, ya en otoño. El estudio tiene más de quince años, pero sigue siendo la referencia principal sobre la estacionalidad del cabello humano. Su conclusión práctica es clara: la caída del pelo estacional responde a un patrón previsible y no a un daño del folículo.

¿Cuándo es normal perder más pelo de lo habitual?
Perder entre 50 y 100 pelos al día es lo esperable. En los meses de cambio la cifra puede subir durante unas semanas sin que exista una enfermedad. Cuando un desencadenante concreto acelera esa caída, los dermatólogos hablan de efluvio telógeno, un cuadro reversible en la mayoría de los casos. Si dura más de seis meses, se considera efluvio telógeno crónico. Un análisis complementario apuntó que esta forma persistente sigue poco caracterizada. La caída suele ser normal cuando cumple estas condiciones:
- Se limita a unas semanas y remite antes de los tres meses.
- Se reparte por toda la cabeza, sin zonas despobladas.
- El cuero cabelludo no presenta picor, dolor, descamación ni enrojecimiento.
- Con el tiempo aparecen pelos cortos y finos de nuevo crecimiento en la línea frontal.
¿Qué señales del cuero cabelludo piden una consulta médica?
En algunos casos la pérdida de cabello deja de ser estacional y conviene que la valore un dermatólogo. La exploración con dermatoscopia permite diferenciar el efluvio telógeno de los distintos tipos de alopecia, que tienen tratamientos diferentes. Estas son las señales de alerta más frecuentes:
- Caída intensa que se prolonga más de tres meses sin mejorar.
- Calvas redondeadas, entradas que avanzan o una raya cada vez más ancha.
- Picor, costras, dolor o descamación en el cuero cabelludo.
- Cansancio, palidez o reglas abundantes, que pueden indicar falta de hierro.
- Pérdida de pelo tras un parto, una fiebre alta, una dieta estricta o un cambio de medicación.
Un hábito sencillo ayuda a pasar el otoño con menos tirones. Desenreda el pelo antes de la ducha con un peine de púas anchas, empezando por las puntas y subiendo hacia la raíz. El cabello mojado es más elástico y se rompe con facilidad. Por eso, peinarlo en seco evita que la rotura se sume a la caída propia del ciclo capilar. Después del lavado, sécalo con la toalla a toques suaves, sin frotar el cuero cabelludo.
Este contenido es solo informativo y no sustituye la evaluación ni el diagnóstico de un dermatólogo u otro profesional sanitario. Si la caída del cabello te preocupa o viene acompañada de otros síntomas, pide cita con tu médico.









