Los ojos secos, el ardor y el enrojecimiento al final del día son molestias frecuentes cuando se combinan muchas horas frente a pantallas con ambientes climatizados. La córnea depende de una película lagrimal estable para mantenerse protegida y conservar una superficie óptica adecuada. Cuando se parpadea menos o el aire reseca demasiado el ambiente, esa protección puede alterarse.
¿Por qué las pantallas pueden resecar los ojos?
Mirar durante mucho tiempo un ordenador, teléfono o tableta modifica el patrón normal de parpadeo. La frecuencia puede disminuir y algunos parpadeos pueden quedar incompletos. Como consecuencia, la película lagrimal se distribuye peor sobre la córnea y aumenta la evaporación. Esto puede provocar ardor, sensación de arenilla, visión borrosa temporal y necesidad de cerrar los ojos.
Una revisión publicada en Asia-Pacific Journal of Ophthalmology en 2020 explicó que el uso prolongado de pantallas se relaciona con menor frecuencia de parpadeo, alteraciones de la película lagrimal y síntomas de sequedad ocular. El problema no procede de la luz de la pantalla por sí sola, sino también de mantener la mirada fija durante periodos prolongados. La revisión sobre pantallas digitales y ojo seco detalla estos mecanismos.

¿Qué ha encontrado una investigación sobre el parpadeo?
Una investigación publicada en Indian Journal of Ophthalmology en 2021 evaluó mediante un ensayo clínico aleatorizado a 46 usuarios de ordenador con síntomas de ojo seco. Durante parte del estudio, un programa recordaba a los participantes que parpadearan con mayor frecuencia. El grupo que recibió estos recordatorios mostró una mejora significativa en los síntomas y en la frecuencia de parpadeo.
El resultado apoya una medida sencilla durante el trabajo con pantallas: recordar conscientemente el parpadeo puede ayudar a mantener la superficie ocular lubricada. El estudio no demuestra que parpadear por sí solo trate todas las formas de ojo seco, ya que existen otras causas y factores de riesgo. Puedes consultar la investigación sobre el aumento del parpadeo para aliviar los síntomas de sequedad ocular.
¿El aire acondicionado también puede empeorar la sequedad?
El aire acondicionado puede modificar la temperatura y la humedad del ambiente, mientras el flujo de aire dirigido hacia la cara favorece la evaporación de la lágrima. Una investigación prospectiva publicada en JAMA Ophthalmology en 2020 analizó las condiciones ambientales dentro de los hogares de 97 personas y encontró asociaciones entre determinadas características del ambiente interior y diferentes medidas de ojo seco.
Otro estudio publicado en Clinical Ophthalmology en 2021 observó que la baja humedad relativa y las habitaciones con aire acondicionado podían afectar negativamente a la película lagrimal. Esto no significa que el aire acondicionado provoque por sí mismo una enfermedad ocular, pero un ambiente seco puede agravar las molestias en personas susceptibles. Los resultados sobre el ambiente de trabajo y la superficie ocular muestran esta relación.

¿Qué hábitos ayudan a proteger la película lagrimal?
Pequeños ajustes durante el uso de pantallas pueden reducir la carga sobre la superficie ocular. Conviene hacer pausas visuales, cambiar periódicamente la distancia de enfoque, parpadear de forma consciente y evitar que el aire acondicionado o un ventilador apunten directamente a la cara. También es importante mantener una iluminación cómoda para no forzar la visión.
- Parpadear con frecuencia mientras se utiliza una pantalla.
- Hacer pausas periódicas durante sesiones prolongadas.
- Mantener la pantalla a una distancia cómoda y ligeramente por debajo de la línea de los ojos.
- Evitar el flujo directo del aire acondicionado sobre el rostro.
- Mantener una humedad ambiental confortable cuando el aire sea muy seco.
También conviene revisar otros factores que pueden aumentar la sequedad. El uso de lentes de contacto, algunos medicamentos, determinadas enfermedades y la edad pueden influir en la cantidad o estabilidad de la lágrima. Si las molestias aparecen todos los días, duran incluso después de descansar de las pantallas o afectan a la visión, una evaluación oftalmológica puede determinar si existe enfermedad de ojo seco u otra alteración.
¿Cuándo el ardor ocular necesita una evaluación?
El cansancio ocular después de varias horas frente a una pantalla suele mejorar al descansar, parpadear y modificar el ambiente. Sin embargo, el dolor intenso, la sensibilidad marcada a la luz, una disminución persistente de la visión, secreciones abundantes o un enrojecimiento que no desaparece requieren valoración profesional. Estos síntomas pueden tener causas diferentes a la simple fatiga visual.
La córnea necesita una película lagrimal estable para conservar su protección y su transparencia. Por eso, cuidar el parpadeo y el ambiente puede ser especialmente útil durante jornadas largas con dispositivos electrónicos. Mantener la pantalla a una distancia adecuada, evitar el aire directo y hacer pausas regulares son medidas sencillas que ayudan a reducir la evaporación de la lágrima y las molestias al final del día.
Este contenido tiene finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica. Ante dolor ocular, cambios persistentes en la visión, secreción, sensibilidad intensa a la luz o síntomas recurrentes, se recomienda consultar con un oftalmólogo.









