En los últimos años ha ganado terreno la creencia de que hervir el agua del grifo no solo no elimina los contaminantes, sino que los concentra y genera nuevas sustancias tóxicas capaces de causar cáncer. Esa afirmación circula con fuerza en redes sociales y ha generado preocupación real en muchos hogares. La realidad es más matizada y, en términos generales, bastante más tranquilizadora de lo que esos mensajes sugieren. Hervir el agua del grifo no crea sustancias cancerígenas en condiciones normales de uso doméstico, y en muchos casos mejora su calidad microbiológica de forma significativa.
Qué son los trihalometanos y cómo se forman
Los trihalometanos, conocidos por sus siglas THM, son compuestos orgánicos que se forman cuando el cloro usado para desinfectar el agua reacciona con la materia orgánica natural presente en el agua cruda, como ácidos húmicos y fúlvicos procedentes de la descomposición vegetal. Los más frecuentes son el cloroformo, el bromodiclorometano, el dibromoclorometano y el bromoformo. Son compuestos volátiles, lo que significa que se evaporan con facilidad a temperatura ambiente y mucho más rápidamente con el calor.
Una revisión publicada en la revista Environmental Science and Technology en 2023 sobre los métodos domésticos de reducción de THM en el agua potable confirmó que hervir el agua durante un minuto elimina entre el 85% y el 99% de los trihalometanos volátiles presentes en el agua de grifo tratada con cloro, con mayor eficiencia cuanto mayor es el tiempo de ebullición y menor la cantidad de agua tratada. La ebullición no genera THM: los elimina por volatilización.

Por qué el mito tiene una base parcialmente real
El origen de la confusión es comprensible. Los THM se forman durante el proceso de cloración en las plantas de tratamiento, no en los hogares. Existe evidencia epidemiológica de que la exposición crónica a niveles muy elevados de THM en el agua de consumo se asocia a un aumento modesto del riesgo de ciertos tipos de cáncer, especialmente de vejiga, aunque esa asociación se ha observado en contextos con niveles de THM muy superiores a los regulados actualmente en España y en la Unión Europea.
El Real Decreto 3/2023 de calidad del agua de consumo humano establece un límite máximo de 100 microgramos por litro para la suma total de THM en el agua de grifo española, un umbral establecido con márgenes de seguridad amplios respecto a los niveles asociados a riesgo en los estudios epidemiológicos. El agua del grifo en España cumple sistemáticamente esa normativa en la gran mayoría de los sistemas de abastecimiento.
Lo que realmente ocurre cuando se hierve el agua del grifo
El proceso de ebullición actúa sobre los contaminantes del agua de grifo de tres formas distintas y todas ellas favorables para la calidad del agua.
- Eliminación de microorganismos patógenos: a 100 °C, todos los patógenos de transmisión hídrica relevantes, incluyendo bacterias como la salmonela y el vibrio colérico, virus como el de la hepatitis A, y protozoos como la Giardia y el Cryptosporidium, son destruidos en segundos. Es la razón por la que hervir el agua sigue siendo la medida de emergencia más eficaz cuando hay alertas de contaminación microbiológica.
- Eliminación del cloro residual libre: el cloro es un gas disuelto en agua que se volatiliza con el calor. Hervir el agua durante uno a dos minutos elimina prácticamente todo el cloro residual libre, que es el responsable del sabor y el olor característicos del agua del grifo en algunas ciudades.
- Eliminación de THM volátiles: como se ha descrito, los trihalometanos son compuestos volátiles que se evaporan durante la ebullición. La eficiencia de eliminación supera el 85% en un minuto de ebullición con la tapa del recipiente abierta, para permitir que los vapores escapen en lugar de condensarse y volver al agua.

Lo que la ebullición no elimina y qué métodos complementarla
La ebullición tiene limitaciones reales que conviene conocer. No elimina los contaminantes inorgánicos disueltos como los nitratos, los nitritos, los metales pesados como el plomo o el arsénico, ni los contaminantes emergentes como los fármacos o los microplásticos. De hecho, al evaporar el agua, concentra ligeramente esas sustancias disueltas que no se volatilizan. Para entender mejor qué diferencias existen entre los distintos métodos de purificación del agua doméstica y cuándo cada uno es más adecuado, conviene revisar también las características del agua en cada zona geográfica y la composición específica del agua de grifo local.
- Filtros de carbón activado: son los más eficaces y accesibles para el uso doméstico. El carbón activado tiene una superficie porosa enorme que adsorbe el cloro libre, los THM, los pesticidas y muchos compuestos orgánicos, mejorando significativamente el sabor y el olor del agua. No elimina los metales pesados ni los nitratos.
- Filtros de ósmosis inversa: eliminan un espectro mucho más amplio de contaminantes, incluyendo nitratos, metales pesados, flúor y la mayoría de los contaminantes orgánicos e inorgánicos. Son más costosos y generan agua de rechazo en el proceso.
- Filtros combinados de carbón activado y ósmosis: ofrecen la cobertura más completa para el uso doméstico cuando la calidad del agua local es preocupante por razones específicas documentadas en los análisis de la empresa suministradora.
- Dejar reposar el agua en una jarra abierta: el cloro y parte de los THM más volátiles se liberan al aire ambiente de forma espontánea si se deja el agua en una jarra destapada durante una o dos horas. Es el método más simple aunque el menos eficiente.
Cuándo sí debe preocuparse por la calidad del agua del grifo
La calidad del agua del grifo en España es en términos generales segura y cumple con los estándares más exigentes de la normativa europea. Sin embargo, hay situaciones específicas que justifican mayor atención.
- Instalaciones antiguas con tuberías de plomo: los edificios construidos antes de 1980 en algunos municipios pueden tener cañerías de plomo que contaminan el agua en el tramo final de distribución, independientemente de la calidad del agua en el sistema general. El plomo no se elimina con la ebullición y requiere filtración específica.
- Zonas con agua de alta dureza: el agua muy dura tiene un alto contenido en calcio y magnesio que no representa un riesgo para la salud pero puede afectar al sabor y producir incrustaciones en los electrodomésticos.
- Alertas sanitarias por contaminación: cuando las autoridades sanitarias emiten avisos de no consumo o de hervir el agua, la ebullición es la medida inmediata más eficaz hasta que se restaure la calidad del suministro.
La empresa suministradora de agua de cada municipio tiene obligación de publicar los resultados analíticos del agua que suministra. Consultar esos datos es la forma más directa de conocer la calidad real del agua del grifo en cada zona. Hervir el agua en condiciones normales no crea sustancias cancerígenas, no concentra peligrosamente los THM y no supone ningún riesgo para la salud. Muy al contrario: es una de las herramientas domésticas más eficaces para mejorar la calidad microbiológica del agua y reducir los subproductos volátiles de la cloración.
Este artículo tiene una finalidad exclusivamente informativa y no sustituye la evaluación médica ni el consejo de un especialista en salud pública. Ante dudas específicas sobre la calidad del agua en su municipio, consulte los análisis publicados por su empresa suministradora o contacte con las autoridades sanitarias locales.









