Miopía: qué es, causas y tratamiento

La miopía es un trastorno que genera dificultad para enfocar objetos de lejos, provocando una visión borrosa. Esta alteración ocurre cuando el ojo es más grande de lo normal, causando un error en la refracción de la imagen captada por el mismo, es decir, la imagen que se forma se desenfoca.

La miopía tiene un carácter hereditario, cuyo grado, por lo general, va aumentando hasta estabilizarse cerca de los 30 años de edad, independientemente del uso de gafas o lentes de contacto, los cuales corrigen la visión borrosa, pero no curan la miopía.

La miopía es curable en la mayoría de los casos mediante una cirugía láser que puede corregir el grado por completo sin embargo, el objetivo principal de este procedimiento es reducir la dependencia de la corrección, ya sea con gafas o lentes de contacto.

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Principales síntomas

Los principales síntomas de miopía son:

  • No lograr ver bien de lejos;
  • Dolor de cabeza frecuente;
  • Dolor constante en los ojos;
  • Entrecerrar los ojos para intentar ver con mayor nitidez;
  • Escribir con el rostro muy cerca de la mesa;
  • Dificultad en la escuela para leer la pizarra;
  • No ver las señales de tránsito de lejos;
  • Cansancio excesivo después de conducir, leer o practicar un deporte, por ejemplo.

Estos síntomas suelen surgir alrededor de los 8 años, pudiendo empeorar durante la adolescencia. Por este motivo, ante la presencia de estos síntomas, es importante consultar al oftalmólogo para realizar una evaluación detallada y detectar cuál es la alteración de la visión que está perjudicando la capacidad para ver.

Síntomas de la miopía degenerativa

Los primeros síntomas de la miopía degenerativa incluyen un ojo que sobresale más de la órbita, mala visión de lejos, incluso con gafas o lentes de contacto, dilatación permanente de la pupila, zonas negras, luces parpadeantes o puntos negros en el campo de visión.

Sin embargo, este problema de visión puede progresar muy rápidamente si no se trata adecuadamente, llegando a la ceguera permanente en los casos más graves.

Miopía y astigmatismo

La miopía y el astigmatismo son enfermedades que pueden estar presentes al mismo tiempo, pudiendo corregirse en conjunto por medio del uso de lentes especiales para estos casos, ya sea gafas o lentes de contacto. A diferencia de la miopía, el astigmatismo es provocado por una superficie irregular de la córnea, la cual genera imágenes irregulares. Vea qué es el astigmatismo.

Tipos de miopía

El tipo de miopía dependerá del cambio observado en el ojo y su causa, pudiendo clasificarse en:

  • Miopía axial: surge cuando el globo ocular es más alargado, con una longitud más larga de lo normal. Generalmente, provoca las miopías de grado elevado;
  • Miopía de curvatura: es la más frecuente y ocurre por aumento de la curvatura de la córnea o del cristalino, lo que genera las imágenes de los objetos antes de la zona correcta en la retina;
  • Miopía congénita: ocurre cuando el niño ya nace con alteraciones oculares, lo que genera un alto grado de miopía que permanece durante toda la vida;
  • Miopía secundaria: puede estar asociada a otros defectos, como la catarata nuclear, que causa degeneración del cristalino, o luego de un traumatismo o cirugía para glaucoma, por ejemplo.

Por otra parte, cuando el ojo posee un tamaño menor de lo normal, puede haber otro trastorno de la visión denominado hipermetropía, en el cual las imágenes son formadas después de la retina. Vea qué es la hipermetropía.

Cómo se realiza el diagnóstico

El diagnóstico de la miopía lo realiza el oftalmólogo mediante el examen de la agudeza visual, en el que se realizan pruebas con el objetivo de comprobar la capacidad de la persona para ver las letras más o menos lejanas, la cual se ajusta según el tamaño en que se presenten. 

A partir de este examen, el médico puede comprobar si la persona tiene miopía u otra alteración de la visión, así como el grado de miopía. En general, cuando se tiene hasta 3 grados se considera miopía leve, cuando está entre 3 y 6 grados se considera moderada y cuando está por encima de los 6 grados, es miopía severa.

Principales causas

La miopía puede ocurrir por genética o estar influida por otros factores, como poca luz, largos períodos de lectura, uso de medicamentos y diabetes. Además, también puede estar relacionada con la madre, como embarazo tardío y tabaquismo durante la gestación.

Cómo se realiza el tratamiento

El tratamiento para la miopía puede llevarse a cabo mediante el uso de gafas o lentes de contacto que ayuden a enfocar los rayos de luz, colocando la imagen sobre la retina del ojo.

No obstante, otra opción es la cirugía para la miopía, la cual suele ser realizada cuando el grado se encuentra estabilizado y el paciente es mayor de 21 años de edad. La cirugía emplea un láser capaz de moldear el lente natural del ojo (cristalino) para que enfoque las imágenes en el sitio correcto, disminuyendo la necesidad del paciente de utilizar lentes. Vea en qué consiste la cirugía de la miopía.