El flujo huele a cloro cuando el olor vaginal se vuelve fuerte y parecido a un olor químico o amoniacal. Esto no indica una causa única, pero puede ocurrir por cambios en el pH vaginal, infección vaginal o contacto del flujo con orina de olor fuerte.
Una causa frecuente es la vaginosis bacteriana, que altera el equilibrio natural de la vagina y puede causar mal olor. También puede haber flujo grisáceo, comezón o ardor en algunos casos.
Otra causa es la tricomoniasis, una infección que puede cambiar el olor y el color del flujo. La orina concentrada o una infección urinaria también pueden dar olor fuerte y confundirse con olor del flujo.
Se debe acudir al ginecólogo cuando el olor a cloro se mantiene y aparece flujo gris, amarillo o verdoso, porque puede indicar una infección que necesita diagnóstico y tratamiento.