En el cuerpo humano, el pH es una medida que indica qué tan ácido o alcalino es un líquido corporal y se relaciona con la concentración de iones de hidrógeno.
No existe un único pH para todo el cuerpo, ya que líquidos como el ácido del estómago, el jugo pancreático y la sangre tienen valores diferentes.
En la sangre, el pH suele mantenerse entre 7,35 y 7,45 gracias a la acción de los pulmones, que eliminan dióxido de carbono, y de los riñones, que ajustan los ácidos y el bicarbonato. Conozca más sobre el pH de la sangre.
Se recomienda consultar a un médico si se sospecha una enfermedad como diabetes, enfermedad renal o una afección respiratoria, ya que estas pueden alterar el equilibrio del pH en el organismo y afectar el funcionamiento normal de los órganos.