Ácido glicólico: para qué sirve, cómo usar y efectos en la piel

El ácido glicólico es un alfa-hidroxiácido (AHA) que exfolia la piel, favorece su renovación, ayuda a reducir las arrugas, el acné, las manchas y las cicatrices, y mejora la absorción de otros productos para el cuidado de la piel.

Puede encontrarse en cremas, geles, lociones, jabones o sérums con concentraciones del 4% y 8%, comercializados por marcas como The Ordinary, L’Oréal e ISDIN, que pueden incorporarse a la rutina diaria de cuidado de la piel siguiendo las indicaciones de uso.

Además, el ácido glicólico también está disponible en concentraciones del 10% para la realización de peelings químicos superficiales, los cuales deben ser realizados por un dermatólogo u otro profesional capacitado.

Mujer aplicando serum con ácido glicólico

Para qué sirve

El ácido glicólico sirve para:

  • Exfoliar la piel y eliminar las células muertas, favoreciendo su renovación;
  • Estimular la producción de colágeno, ayudando a reducir las líneas de expresión y las arrugas;
  • Tratar el acné, destapar los poros y mejorar la apariencia de las cicatrices;
  • Aclarar manchas en la piel y unificar el tono;
  • Favorecer la absorción de otros productos para el cuidado de la piel;

Además, en odontología, el ácido glicólico se utiliza para acondicionar el esmalte y la dentina, lo que ayuda a mejorar algunos tratamientos dentales y aumentar la duración de las restauraciones.

Los beneficios del ácido glicólico dependen de su concentración y de la forma de uso, por lo que es importante utilizarlo siguiendo las indicaciones de un dermatólogo o las recomendaciones del producto.

Para qué sirve el ácido glicólico y niacinamida

El ácido glicólico y la niacinamida sirven para mejorar la textura y el aspecto de la piel.

Mientras el ácido glicólico exfolia la piel, favorece su renovación y ayuda a reducir las manchas, el acné y las líneas de expresión, la niacinamida ayuda a controlar la producción de grasa, reducir el enrojecimiento, fortalecer la barrera cutánea y disminuir la pérdida de agua de la piel.

El uso de ambos activos puede contribuir a mejorar el tono, la textura y la luminosidad de la piel.

Cómo usar

El ácido glicólico debe introducirse de forma gradual para que la piel se adapte y disminuir el riesgo de resequedad, irritación o sensibilidad. En el caso de los sérums, cremas o lociones, generalmente se recomienda 

  • Realizar una prueba en una pequeña zona de la piel antes de la primera aplicación;
  • Comenzar usándolo 1 o 2 veces por semana y aumentar la frecuencia de forma gradual, según la tolerancia de la piel;
  • Aplicarlo únicamente por la noche;
  • Al iniciar el tratamiento, evitar combinarlo con otros exfoliantes, retinol o vitamina C para reducir el riesgo de irritación y facilitar la identificación de posibles reacciones en la piel;
  • Aplicar un producto hidratante, como los que contienen ácido hialurónico, ya que el ácido glicólico favorece la absorción de otros ingredientes para el cuidado de la piel.

Además, durante el tratamiento es importante usar protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior y reaplicarlo cada dos horas durante el día.

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El ácido glicólico debe evitarse o utilizarse con precaución en personas con piel muy sensible o seca, rosácea, eccema o una infección activa en la piel.

Qué concentración de ácido glicólico elegir

La concentración de ácido glicólico debe elegirse según el objetivo del tratamiento y el tipo de producto. En general, las concentraciones más utilizadas son:

Concentración

Uso

¿Quién la utiliza?

4%

Ayuda a reducir las arrugas y las manchas causadas por el envejecimiento de la piel.

Uso en el hogar, según las indicaciones del producto.

8%

Indicada para tratar la piel con daño causado por el sol.

Uso en el hogar, según las indicaciones del producto.

10%

Se utiliza en peelings químicos superficiales para mejorar las líneas de expresión, limpiar los poros, suavizar las cicatrices de acné y aclarar manchas, como el melasma.

Uso profesional, realizado por un dermatólogo u otro profesional capacitado.

La concentración más adecuada depende de las necesidades de la piel y del objetivo del tratamiento. En caso de duda, se recomienda consultar a un dermatólogo para elegir el producto más adecuado.

Efectos secundarios

El uso de ácido glicólico sobre la piel suele ser seguro cuando se utiliza correctamente y en las concentraciones recomendadas.

Sin embargo, algunas personas pueden presentar irritación, resequedad, sensibilidad en la piel o mayor sensibilidad al sol, especialmente si se usa en exceso o sobre pieles muy sensibles, secas o con afecciones como rosácea, eccema o infecciones cutáneas.

Además, el ácido glicólico aumenta la sensibilidad de la piel a la radiación UV, lo que incrementa el riesgo de sufrir quemaduras solares y otros daños causados por el sol, aunque estas reacciones suelen ser leves y temporales.

Contraindicaciones

El ácido glicólico debe evitarse o utilizarse con precaución en personas con piel sensible o seca, rosácea, eccema o una infección activa en la piel.

Además, durante el embarazo y la lactancia, se recomienda consultar con un médico antes de utilizar productos que lo contengan.