El mal aliento puede persistir aunque se laven los dientes porque la causa no siempre está en los dientes sino en otras zonas de la boca donde el cepillado no elimina las bacterias responsables del mal olor.
Una causa frecuente del mal aliento es la acumulación de bacterias en la lengua, sobre todo en la parte posterior, donde se producen gases con olor desagradable que no se eliminan solo con el cepillo dental.
Además, las enfermedades de las encías, la boca seca y el uso de algunos medicamentos también influyen ya que ciertos fármacos reducen la saliva y favorecen la proliferación de bacterias que empeoran el mal aliento. Conozca más sobre cómo cepillarse los dientes de correctamente.
Se debe acudir al odontólogo cuando el mal aliento es persistente y no mejora con una higiene bucal adecuada porque puede ser un signo de enfermedad periodontal que requiere evaluación y tratamiento profesional.