El bebé se siente primero en la parte baja de la panza. Con el avance del embarazo, también puede sentirse cerca del ombligo, a los lados o más arriba.
Esto ocurre porque el útero crece y sube poco a poco dentro del abdomen. Por eso, la zona donde se sienten los movimientos cambia según las semanas de embarazo.
La posición del bebé y de la placenta también puede influir. Cuando la placenta está en la parte de adelante del útero, los movimientos pueden sentirse más suaves o aparecer un poco más tarde.
Cuando el bebé se mueve menos de lo habitual, se debe consultar al obstetra o acudir a urgencias para evaluar su bienestar.