La enfermedad de Parkinson actualmente no tiene cura y es progresiva, pero existen tratamientos que ayudan a aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
La levodopa suele reducir la rigidez, los temblores y la lentitud de los movimientos, aunque su efecto puede cambiar con el tiempo.
La fisioterapia y el ejercicio ayudan a mantener la movilidad, mientras que la cirugía puede aliviar los síntomas en algunos casos. También se estudian tratamientos celulares y genéticos, aunque todavía no están disponibles como opciones de tratamiento habituales. Conozca más sobre el Parkinson y su tratamiento.
El neurólogo debe ajustar el tratamiento a las necesidades de cada persona, sin suspender ni modificar los medicamentos sin su supervisión.