Mounjaro contiene tirzepatida, que es un péptido sintético desarrollado en laboratorio para actuar sobre los receptores GIP y GLP-1. A esta molécula se le añade una cadena de grasa que permite que el medicamento permanezca más tiempo en el organismo, alrededor de cinco días. Por eso, la inyección se aplica solo una vez por semana.
La tirzepatida actúa en dos receptores del organismo, llamados GIP y GLP-1. Vea más sobre el Mounjaro.
El receptor GIP ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre y aumenta la sensación de saciedad, mientras que el receptor GLP-1 estimula la liberación de insulina y reduce la producción de glucagón, además de disminuir el apetito.
La acción combinada sobre estos dos receptores hace que el medicamento sea más eficaz que los tratamientos que actúan en un solo receptor.
Es importante destacar que la tirzepatida no es insulina ni una hormona humana idéntica, sino un medicamento diseñado para imitar la acción de dos hormonas naturales, lo que explica su efecto más potente y duradero en el control de la diabetes tipo 2.
Antes de iniciar el tratamiento, es fundamental informar al endocrinólogo si existe alergia a la tirzepatida o a cualquier componente del medicamento. También es importante mencionar si hay problemas en el hígado o los riñones, antecedentes de pancreatitis o condiciones como la síndrome de neoplasia endocrina múltiple tipo 2, ya que estas condiciones pueden interferir en la forma en que el organismo procesa el fármaco o en su seguridad.