Los daños que provoca el omeprazol incluyen dolor de cabeza, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, gases y estreñimiento. También puede causar reacciones en la piel o alergias en algunas personas.
Cuando se usa por mucho tiempo o en dosis altas, el omeprazol puede aumentar el riesgo de fracturas, niveles bajos de magnesio y falta de vitamina B12. También se ha relacionado con pólipos benignos en el estómago.
Además, algunos estudios asocian el uso prolongado de omeprazol con diarrea por Clostridioides difficile, lesión renal aguda y enfermedad renal crónica. Estos efectos no ocurren en todas las personas, pero requieren atención cuando aparecen.
La consulta médica está indicada si aparece diarrea intensa o persistente durante el uso de omeprazol, ya que puede indicar una infección intestinal que necesita evaluación y tratamiento.