La forma más segura de saber si una persona está vacunada contra la fiebre amarilla es comprobar que tiene el Certificado Internacional de Vacunación (ICVP o “tarjeta amarilla”) con la vacuna registrada, la fecha y la validación del centro.
Este certificado se usa como comprobante oficial en viajes y controles sanitarios. En general, su validez se considera permanente según el Reglamento Sanitario Internacional.
Si no se cuenta con el ICVP, la vacuna contra la fiebre amarilla puede aparecer en el registro de vacunación, como la Cartilla Nacional de Salud u otros comprobantes emitidos por el servicio donde se aplicó.
Cuando no existe ningún registro disponible, no es posible confirmar con certeza que la persona esté vacunada solo por recuerdo. En estos casos, puede ser necesario volver a vacunarse, especialmente si se va a viajar a una zona donde la vacuna es obligatoria.
La revacunación suele considerarse segura en personas sanas, pero debe ser evaluada de forma individual, según la edad y el estado de salud. Vea más sobre la vacuna de la fiebre amarilla.
Si la persona tiene más de 60 años, está embarazada o tiene alguna condición que afecte el sistema inmunológico, debe acudir a un médico o a un servicio de medicina del viajero antes de recibir nuevamente la vacuna.