Una persona con Parkinson muere principalmente por complicaciones de la enfermedad en etapas avanzadas, siendo la más frecuente la neumonía por aspiración. Esto ocurre cuando la enfermedad afecta funciones básicas del cuerpo y aumenta el riesgo de infecciones graves.
En el Parkinson avanzado, es común que aparezca dificultad para tragar, lo que permite que alimentos o saliva pasen a los pulmones. Esto puede causar infecciones respiratorias que empeoran progresivamente y pueden ser mortales. Conozca más sobre el Parkinson.
Además, el deterioro físico progresivo favorece otras complicaciones como infecciones, caídas o debilidad general. Estos problemas aumentan el riesgo de hospitalización y reducen la capacidad del cuerpo para recuperarse.
Se debe acudir al médico cuando aparecen dificultades para tragar, ya que pueden aumentar el riesgo de aspiración y neumonía. En estos casos, la evaluación por un neurólogo o especialista es importante para prevenir complicaciones graves.