La amoxicilina puede ser un antibiótico para infección de garganta cuando la causa es una faringitis por estreptococo del grupo A confirmada o altamente probable, ya que es una de las opciones de primera línea en estos casos.
La mayoría de los dolores de garganta, sin embargo, se deben a virus y no requieren antibióticos. Por eso, antes de indicar tratamiento, suele ser necesario valorar los síntomas y, cuando corresponde, realizar pruebas para confirmar la infección estreptocócica. Vea más sobre la faringitis bacteriana.
Cuando se usa de forma adecuada, el antibiótico puede reducir la carga bacteriana y ayudar a disminuir el riesgo de complicaciones asociadas al estreptococo, aunque el beneficio depende de que la infección sea realmente bacteriana.
Se recomienda acudir a urgencias si aparece dificultad para respirar, porque puede indicar una complicación que requiere atención inmediata.