Medicamentos para la gripe infantil

Evidencia científica

Los medicamentos para la gripe niños son los analgésicos, antiinflamatorios, antipiréticos y/o antihistamínicos, ya que poseen propiedades que ayudan a aliviar síntomas de la gripe como dolor en el cuerpo, garganta y cabeza, fiebre, congestión nasal, coriza o tos, por ejemplo.

Además, el reposo también es importante, así como la ingesta de líquido y alimentos ricos en agua, que ayudan a prevenir una deshidratación y favorecen la recuperación más rápida del niño.

Los medicamentos para la gripe en los niños deben usarse bajo la orientación del pediatra, después de la evaluación del estado de salud e indicación correcta de la dosis, de acuerdo al tipo de medicamento y peso corporal del niño.

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Principales medicamentos para la gripe en niños

Los medicamentos que puede indicar el pediatra para tratar la gripe pueden variar de acuerdo a los síntomas presentados, pueden ser:

1. Fiebre y escalofríos

La fiebre, el dolor de cabeza y el malestar pueden aliviarse con medicamentos de un solo principio activo, como el acetaminofén, también llamado paracetamol, o el ibuprofeno, cuya dosis debe ajustarse al peso del niño y a la presentación utilizada.

El ibuprofeno puede utilizarse en las presentaciones autorizadas, por lo que es importante seguir las indicaciones del pediatra o las instrucciones del envase.

La dipirona, también llamada metamizol, se utiliza como analgésico y antipirético en algunos países. Sin embargo, las presentaciones, edades autorizadas y dosis pueden variar, por lo que solo debe administrarse cuando esté indicada para el niño.

No se debe administrar aspirina a niños o adolescentes con gripe o sospecha de influenza, debido al riesgo de desarrollar síndrome de Reye.

2. Dolor en el cuerpo, cabeza y garganta

En algunos casos, la gripe puede provocar dolor de cabeza, garganta y músculos, que puede aliviarse con medicamentos con acción analgésica y antipirética, como el paracetamol, la dipirona o el ibuprofeno, siempre utilizando una dosis adecuada para el peso y la edad del niño.

También puede ser útil ofrecer líquidos y bebidas tibias para ayudar a aliviar las molestias, siempre que sean apropiadas para la edad del niño y puedan consumirse de forma segura.

 3. Tos

La tos ayuda a expulsar las secreciones de las vías respiratorias, por lo que no siempre es necesario suprimirla con un medicamento antitusivo, ya que al disminuir la tos las secreciones pueden tener más dificultad para ser expulsadas.

Mantener una buena hidratación puede ayudar a fluidificar las secreciones y, en niños mayores de 1 año, la miel puede contribuir a aliviar la tos.

Los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado no se recomiendan en menores de 2 años debido al riesgo de efectos secundarios graves, y muchos productos indican que no deben utilizarse en menores de 4 años.

Por ello, los jarabes antitusivos o mucolíticos deben utilizarse únicamente cuando sean apropiados para la edad y hayan sido indicados por un profesional de la salud.

En casos específicos, el pediatra puede indicar medicamentos como los siguientes, según el tipo de tos y las características del niño:

  • Ambroxol (Mucosolvan Pediátrico, Broxol): en jarabe de 15 mg/5 mL, puede administrarse 3 veces al día en niños de 2 a 6 años;
  • Acetilcisteína: en concentración de 20 mg/mL, puede administrarse de 1 a 3 veces al día en niños mayores de 2 años;
  • Levodropropizina: puede utilizarse en niños mayores de 2 años hasta 3 veces al día, con una dosis calculada según el peso;
  • Dropropizina (Dalvear Pediátrico):  puede utilizarse en niños mayores de 2 años, con una dosis que varía según la edad y administrarse cada 8 horas.

En todos los casos, el medicamento debe ser indicado por el pediatra, quien puede determinar cuál es el más adecuado según el tipo de tos, la edad y el peso del niño.

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4. Congestión nasal

Para aliviar la congestión o el goteo nasal, pueden utilizarse gotas o aerosoles de solución salina y, especialmente en bebés, realizar una aspiración nasal suave para ayudar a retirar las secreciones.

Los antihistamínicos, como la loratadina y la desloratadina, se utilizan principalmente para aliviar los síntomas de alergia, pero no actúan sobre la infección viral que causa la influenza.

Los descongestionantes y los medicamentos combinados tampoco deben administrarse de forma rutinaria a niños pequeños sin orientación de un profesional de la salud.

Antigripales para niños

Antes de administrar un antigripal infantil, es importante revisar los principios activos y la edad mínima indicada en la etiqueta, así como utilizar el dispositivo de medición incluido con el producto cuando corresponda, para evitar errores en la elección y administración del medicamento.

Además, no se deben combinar medicamentos que contengan el mismo principio activo, como el paracetamol, ni utilizar presentaciones formuladas para adultos, ya que esto puede aumentar el riesgo de administrar una dosis excesiva o causar efectos adversos.

Por esta razón, en niños pequeños, especialmente en menores de 4 años, los medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado no deben utilizarse sin la indicación del pediatra.

Antivirales para la influenza

Cuando se sospecha o confirma influenza, el pediatra puede indicar un antiviral con receta, como el oseltamivir, especialmente si el niño está hospitalizado, presenta una enfermedad grave o progresiva, o tiene un mayor riesgo de complicaciones.

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El tratamiento antiviral es más eficaz cuando se inicia lo antes posible, idealmente durante los primeros 2 días desde el inicio de los síntomas, aunque también puede ser útil si se comienza después en niños con enfermedad grave o con mayor riesgo de complicaciones.

Existen otros antivirales para tratar la influenza, y la elección depende de la edad, el estado de salud del niño y la presentación disponible.

Preguntas frecuentes

  • No existe un único medicamento adecuado para todos los niños.

    El paracetamol o el ibuprofeno pueden utilizarse para aliviar la fiebre y el dolor cuando son apropiados para la edad y el peso, mientras que los antivirales con receta pueden estar indicados ante una sospecha o confirmación de influenza, especialmente en niños con mayor riesgo de complicaciones.

  • A los 2 años, no se recomienda elegir por cuenta propia un antigripal combinado, ya que muchos medicamentos de venta libre para la tos y el resfriado no son adecuados para niños pequeños.

    Lo más recomendable es consultar al pediatra para tratar cada síntoma con una opción apropiada y, cuando sea necesario, utilizar una dosis calculada según el peso.

  • No existe un jarabe universal para tratar la gripe infantil, y muchos jarabes para la tos o el resfriado no se recomiendan en niños pequeños.

    Si la tos es intensa, persiste durante varios días o se acompaña de dificultad para respirar, es importante consultar al pediatra para determinar la causa y el tratamiento más adecuado.

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