Ibuprofeno: para qué sirve, dosis y efectos secundarios

El ibuprofeno es un antiinflamatorio no esteroideo (AINES) indicado para aliviar la fiebre y tratar diferentes tipos de dolor, como dolor de cabeza, dolor muscular, dolor de muela, migraña o cólicos menstruales.

Este medicamento actúa inhibiendo la producción de prostaglandinas, sustancias relacionadas con la inflamación, el dolor y la fiebre, por lo que su efecto suele comenzar entre 15 y 30 minutos después de su administración y puede durar de 4 a 6 horas, aunque en algunos casos se prolonga hasta 8 horas.

Está disponible en farmacias en forma de tabletas, comprimidos, cápsulas blandas, suspensión oral, gotas y sobres granulados, tanto en su versión genérica como bajo nombres comerciales como Advil, Brugesic, Ibufen, Motrin, Buscapina, Quadrax, Actron o Tabalon, y debe utilizarse únicamente bajo indicación y orientación médica.

Lea también: Paracetamol con ibuprofeno: para qué sirve y cómo tomar tuasaude.com/es/paracetamol-con-ibuprofeno
Imagem ilustrativa número 1

Para qué sirve

El ibuprofeno sirve para ayudar en el tratamiento de:

1. Fiebre

El ibuprofeno está indicado para tratar la fiebre, ya que tiene acción antipirética y ayuda a reducir la producción de sustancias que favorecen el aumento de la temperatura corporal.

La fiebre puede ser un signo de infección y, si no disminuye incluso después de tomar ibuprofeno o si los síntomas persisten o empeoran, es importante consultar al médico para evaluar la causa e indicar el tratamiento adecuado.

En el caso de niños y bebés, se recomienda consultar al pediatra si la fiebre persiste por más de 3 días, si el niño no mejora después de iniciar el tratamiento o si presenta otros síntomas de alerta, como dolor de cabeza, vómitos o dolor de garganta intenso.

Lea también: Cómo se mide la temperatura en adultos y niños (y cuánto es fiebre) tuasaude.com/es/como-medir-la-temperatura

2. Gripes y resfriados comunes

El ibuprofeno puede utilizarse para aliviar los síntomas de la gripe y del resfriado común, ya que tiene acción antiinflamatoria y ayuda a reducir la fiebre y el dolor.

La gripe es una infección causada por el virus de la influenza que suele provocar síntomas como escalofríos, sensación de frío, dolor corporal, cansancio, dolor de cabeza y fiebre, la cual puede alcanzar los 39 °C durante los primeros días de la enfermedad.

Por otro lado, en el resfriado común la fiebre es poco frecuente, aunque puede presentarse de forma leve, siendo más comunes síntomas como dolor de garganta y congestión nasal, que generalmente desaparecen entre 4 y 10 días después de la infección.

Lea también: Para qué sirve el ibuprofeno tuasaude.com/es/ibuprofeno-para-que-sirve

3. Dolor de garganta

El ibuprofeno puede utilizarse para aliviar el dolor de garganta causado por amigdalitis o faringitis, afecciones que suelen estar relacionadas con infecciones virales, como el resfriado común. En estos casos, las amígdalas o la faringe se inflaman, se enrojecen y se hinchan, lo que puede provocar dolor o dificultad para comer y tragar.

Lea también: ¿Qué tomar para la garganta inflamada? tuasaude.com/es/como-curar-la-garganta-inflamada

Si además del dolor de garganta aparecen otros síntomas, como tos, fiebre alta o cansancio, es importante consultar al médico general u otorrinolaringólogo para evaluar si existe una infección bacteriana y si es necesario utilizar antibióticos.

4. Cólico menstrual

El cólico menstrual puede causar molestias que duran entre 1 y 3 días durante la menstruación y, en estos casos, el ibuprofeno puede utilizarse para aliviar el dolor, ya que ayuda a reducir las contracciones del útero y la producción de sustancias relacionadas con la inflamación.

También es importante acudir al ginecólogo de forma regular, al menos una vez al año, para realizar una evaluación, dar seguimiento a la salud ginecológica e identificar posibles problemas que puedan causar cólicos menstruales, iniciando un tratamiento específico cuando sea necesario.

5. Dolor de muela

El dolor de muela puede presentarse de diferentes formas, como sensibilidad al calor o al frío, molestias al consumir alimentos o bebidas dulces, dolor al masticar o al cepillarse los dientes, y generalmente se asocia a una mala higiene bucal que favorece la aparición de caries y problemas en las encías.

En estos casos, el ibuprofeno ayuda a reducir la inflamación y el dolor, por lo que puede utilizarse mientras se espera la valoración del dentista y puede complementarse con otras medidas para aliviar las molestias.Vea las opciones caseras para tratar el dolor de diente.

En casos de procedimientos dentales, como el dolor postoperatorio leve a moderado, el ibuprofeno también puede ser una opción de tratamiento. 

6. Migraña

La migraña es una cefalea vascular en la que intervienen cambios en los vasos sanguíneos cerebrales y una mayor sensibilidad al dolor, lo que provoca la aparición de crisis de dolor de cabeza y molestias asociadas.

El ibuprofeno puede utilizarse para aliviar la migraña porque actúa sobre los mecanismos que originan el dolor durante la crisis.

Este medicamento inhibe la enzima ciclooxigenasa (COX), lo que reduce la producción de prostaglandinas, sustancias relacionadas con la inflamación, la sensibilización del dolor y las variaciones en los vasos sanguíneos cerebrales.

De esta forma, al disminuir estos procesos, el ibuprofeno ayuda a aliviar el dolor de cabeza y es más eficaz cuando se toma al inicio de los síntomas. 

Lea también: Tipos de dolor de cabeza: síntomas, causas y qué hacer tuasaude.com/es/tipos-de-dolor-de-cabeza

7. Dolor muscular

El ibuprofeno está indicado para aliviar el dolor muscular, ya que ayuda a reducir la inflamación y la acción de sustancias relacionadas con este proceso.

El dolor muscular, también llamado mialgia, puede aparecer por entrenamientos excesivos que provocan sobrecarga muscular, infecciones virales, malas posturas o incluso factores como el estrés.

8. Dolor en la columna o nervio ciático

El ibuprofeno puede utilizarse para el alivio inicial del dolor en la columna y del nervio ciático, ya que ayuda a reducir el dolor y la inflamación que pueden presentarse de forma local o irradiarse hacia otras zonas como brazos, cuello o piernas.

Sin embargo, el dolor en la columna o en el nervio ciático requiere evaluación médica por parte del ortopedista para identificar la causa, que generalmente puede estar relacionada con los huesos de la columna, los músculos o los ligamentos.

9. Osteoartritis y artritis reumatoide

El ibuprofeno puede utilizarse junto con otros analgésicos, como el paracetamol, para aliviar el dolor, la hinchazón y el enrojecimiento de las articulaciones, síntomas comunes en la artritis reumatoide y la osteoartritis.

En los casos de artritis reumatoide, también puede presentarse fiebre leve, y el ibuprofeno es eficaz para ayudar a mejorar este síntoma.

Se recomienda un seguimiento médico regular, así como el acompañamiento de un fisioterapeuta, para favorecer la flexibilidad de las articulaciones y el fortalecimiento muscular.

Dosis y cómo tomar

La dosis y forma de tomar el ibuprofeno varían según la edad, la condición a tratar y la presentación de este medicamento.

1. Ibuprofeno tabletas y comprimidos (200, 400, 600 y 800 mg) 

Los comprimidos de ibuprofeno deben tomarse enteros, sin partir ni masticar, y de preferencia después de una comida para evitar molestias estomacales, siendo las dosis recomendadas para adultos y niños mayores de 12 años las siguientes:

Presentación Dosis
Ibuprofeno 200 mg 

La dosis normalmente recomendada es de 1 a 2 comprimidos de 200 mg, o de acuerdo a la orientación del médico. La dosis máxima al día no debe superar los 6 comprimidos de 200 mg.

Cada cuántas horas se puede tomar: cada 4 a 6 horas.

Ibuprofeno 400 mg 

La dosis normalmente recomendada es de 1 comprimido de 400 mg, de acuerdo a la indicación del médico.

Cada cuántas horas se puede tomar: cada 4 a 6 horas.

Ibuprofeno 600 mg

La dosis normalmente recomendada en adolescentes mayores de 14 años y adultos es de 1 comprimido de 600 mg, de 2 a 3 veces al día, o de acuerdo a la orientación médica.

Cada cuántas horas se puede tomar: cada 6 a 8 horas dependiendo de la intensidad del cuadro

Ibuprofeno 800 mg 

La dosis normalmente recomendada es de 1 comprimido de 800 mg cada 8 horas o de acuerdo a la indicación del médico, de preferencia antes de acostarse.

Los comprimidos de ibuprofeno no deben utilizarse en niños menores de 12 años, y el comprimido de 600 mg debe usarse solo en adultos o adolescentes mayores de 14 años, con la orientación del médico, ya que puede causar efectos secundarios como irritación, sensación  de ardor, dolor o malestar en el estómago.

2. Ibuprofeno suspensión oral (20 y 40 mg/mL)

El ibuprofeno en suspensión oral está diseñado especialmente para facilitar su uso en niños o en personas con dificultad para tragar comprimidos. 

La dosis siempre debe ajustarse según la edad, el peso y la condición de la persona pudiendo utilizarse de la siguiente manera:

  • Niños de 6 meses a 12 años: se utiliza una dosis diaria total de 20 a 30 mg por kilo de peso, repartida en varias tomas. Para el control de fiebre, puede indicarse 5 mg/kg si la temperatura es menor de 39,2 °C y 10 mg/kg si es mayor, sin superar los 40 mg/kg al día.
  • Adolescentes mayores de 12 años y adultos: la dosis diaria habitual equivale a 1200 a 1600 mg, dividida en 3 o 4 tomas mientras persistan los síntomas.

Generalmente, se administra cada 6 a 8 horas, pudiendo repetirse cada 4 a 6 horas según la intensidad del cuadro, sin que el intervalo entre tomas sea inferior a 4 horas.

Antes de su uso, es importante agitar bien el frasco y medir la dosis con la jeringa o el dispositivo dosificador incluido. Para reducir molestias gástricas, se recomienda tomarlo durante o después de las comidas.

3. Ibuprofeno en gotas

El ibuprofeno en gotas pediátricas tiene una concentración de 40 mg por cada 1 mL de solución y está indicado para niños de 6 meses a 12 años, estando contraindicado en bebés menores de 6 meses.

La dosis se calcula siempre en función del peso del niño y la temperatura corporal, siendo de 5 mg por kilo por toma cuando la fiebre es menor de 39,2 °C y de 10 mg por kilo por toma cuando es mayor, sin superar los 40 mg por kilo al día.

Generalmente, puede administrarse cada 4 a 8 horas, entre 3 y 4 veces al día, sin exceder las 4 dosis en 24 horas.

Antes de cada uso, es importante agitar bien el frasco y medir la dosis con el gotero original, pudiendo administrarse junto con alimentos o leche para reducir posibles molestias estomacales.

Su uso debe realizarse siempre bajo orientación del pediatra, y si la fiebre o el dolor no mejoran en las primeras 24 horas o persisten por más de 3 días, se recomienda suspender el medicamento y consultar al médico.

4. Ibuprofeno granulado en polvo (200mg y 400 mg)

La dosis habitual del ibuprofeno en sobres en adultos y adolescentes es de 200 a 400 mg por toma, pudiendo repetirse cada 4 a 6 horas o cada 6 a 8 horas según la intensidad de los síntomas, sin que el intervalo entre tomas sea menor de 4 horas.

En general, estos sobres deben disolverse en un vaso con agua antes de su ingesta, excepto algunas presentaciones de polvo oral directo que se administran sin necesidad de disolverlas.

El ibuprofeno en polvo y granulado está diseñado para facilitar su administración y, en algunas presentaciones, permitir una absorción más rápida del medicamento, ya que se disuelve con mayor facilidad en el organismo.

Cómo actúa en el cuerpo 

El ibuprofeno actúa en el organismo bloqueando procesos químicos relacionados con la inflamación, el dolor y la fiebre al inhibir la enzima ciclooxigenasa (COX), lo que reduce la formación de sustancias como las prostaglandinas, prostaciclinas y tromboxanos implicadas en estos procesos.

El efecto suele comenzar alrededor de 30 minutos después de su toma, aunque este tiempo puede variar según la presentación, los comprimidos alcanzan su efecto máximo en 1 a 2 horas, la suspensión oral en menos de 15 minutos y las formulaciones de rápida absorción en 20 a 30 minutos, mientras que, en general, su acción dura entre 4 y 6 horas para el dolor y hasta 6 a 8 horas para la fiebre.

Posteriormente, el ibuprofeno se metaboliza en el hígado, se elimina principalmente por la orina y se excreta por completo del organismo en aproximadamente 24 horas.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios más comunes que pueden ocurrir durante el uso de ibuprofeno son náuseas, mareos, somnolencia, dolor de estómago y lesiones en la piel, como ampollas o manchas.

Aunque es menos frecuente, también pueden presentarse indigestión, exceso de gases, estreñimiento, vómitos, pérdida del apetito, diarrea, retención de sodio y agua, dolor de cabeza, irritabilidad y zumbido en los oídos.

De forma más rara, el ibuprofeno puede causar reacciones más graves que afectan distintos sistemas del organismo:

  • Piel: alergias, dermatitis exfoliativa, eritema multiforme, necrólisis epidérmica tóxica, síndrome de Stevens-Johnson, eosinofilia, síndrome de DRESS, pustulosis exantemática generalizada aguda, urticaria, síndrome similar al lupus, manchas moradas o rojizas y sensibilidad a la luz;
  • Sistema nervioso: hormigueo, depresión, ansiedad, meningitis aséptica, confusión mental, alucinaciones, cambios de humor e insomnio;
  • Sistema gastrointestinal: coloración amarillenta de la piel, lesiones en esófago, estómago y duodeno, hepatitis medicamentosa, inflamación del páncreas y sangrado digestivo;
  • Sistema genitourinario: insuficiencia renal, necrosis del tejido renal, infección en la vejiga, sangre en la orina y aumento de la frecuencia urinaria;
  • Sangre: anemia, anemia hemolítica, pancitopenia, hipoplasia medular, trombocitopenia, leucopenia, agranulocitosis y eosinofilia;
  • Visión: visión doble, disminución de la agudeza visual, enrojecimiento ocular y ojo seco;
  • Oído, nariz y garganta: disminución de la audición, inflamación de la mucosa nasal, sangrado nasal y boca seca;
  • Sistema cardiovascular: aumento de la presión arterial, infarto, arritmias, taquicardia, palpitaciones, insuficiencia cardíaca congestiva, evento cerebrovascular y vasculitis;
  • Reacciones alérgicas graves: hinchazón de la cara y el cuello, dificultad para respirar y choque anafiláctico.

El dolor en el pecho puede ser una señal de una reacción alérgica grave llamada síndrome de Kounis. En estos casos, se debe informar al médico y buscar atención médica de emergencia.

Ante la aparición de cualquier otro efecto secundario grave, se debe suspender inmediatamente el uso de ibuprofeno y consultar a un médico.

Contraindicaciones

El ibuprofeno no debe ser utilizado por personas con alergia a cualquiera de los componentes de la fórmula o a otros antiinflamatorios no esteroideos, ni por aquellas con asma bronquial, rinitis o intolerancia al ácido acetilsalicílico.

Este medicamento no debe combinarse con bebidas alcohólicas ni ser utilizado por personas con úlcera gastroduodenal, sangrado gastrointestinal o antecedentes de hemorragia o perforación digestiva asociada al uso previo de antiinflamatorios, y también está contraindicado en casos de sospecha de dengue, ya que puede aumentar el riesgo de sangrados.

Las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia solo deben usar ibuprofeno bajo indicación y orientación médica, al igual que los niños y los adultos mayores.

El uso de ibuprofeno no debe prolongarse por más de 10 días para el dolor ni más de 3 días para la fiebre, salvo indicación médica, y la dosis recomendada no debe ser superada.

Vídeos relacionados

EJERCICIOS PARA EL NERVIO CIÁTICO

06:24 | 5.662.805 visualizações